Que una compañía como Walt Disney se retire de la sociedad que concede anualmente los premios Annie, los más importantes del cine de animación, es
Que una compañía como Walt Disney se retire de la sociedad que concede anualmente los premios Annie, los más importantes del cine de animación, es como si el Santander renunciara a pertenecer a la Asociación Española de Banca, o Estados Unidos anunciara que deja la OTAN. Y justo esto acaba de ocurrir, un auténtico terremoto en el mundo animado.
¿Cuáles son las causas del abandono de Disney, que anunció en primicia Variety el pasado martes? Pues sobre todo, que a su entender la International Animated Film Society, prácticamente deja que cualquiera entre en la asociación, y a su entender esto ha dado un poder excesivo a DreamWorks Animation, que paga la cuota de todos sus empleados en esta asociación.
A los que conocen el paño no les ha extrañado que Disney haya dado un puñetazo en la mesa, pues en 2009 les mosqueó bastante que Kung Fu Panda triunfara en los premios en detrimento de la a su entender (y el mío) muy superior de Pixar-Disney WALL·E, que por supuesto ganó el Oscar en la categoría de mejor película de animación.
En un comunicado el presidente de Disney Animation y Pixar Ed Catmull comenta que han estado en contacto con los responsables de los Annies para hallar alguna solución, pero que “aunque se habían dado algunos pasos previos, la junta directiva les había comunicado que no se iban a producir cambios en lo referente a nuestras preocupaciones”.
Está claro que con la desautorización expresa de Disney-Pixar los Annies quedan bastante cojos.
