Ayer hacía una comparativa más o menos exhaustiva de la gala de los Oscar con la gala de los Goya en 2011, donde no señalaba vencedor, a buen
Ayer hacía una comparativa más o menos exhaustiva de la gala de los Oscar con la gala de los Goya en 2011, donde no señalaba vencedor, a buen entendedor, pocas palabras bastaban.
Pero debía andar un poco “sopa”, porque no caí en la cuenta de abordar un tema fundamental, como es el discurso que los presidentes de las Academias de Hollywood y de España ofrecieron en las respectivas ceremonias.
Sobre esto es obligado señalar que había bastante más interés en saber qué iba a decir Álex de la Iglesia, que en las palabras que pronunciaría Tom Sherak, sobre todo por lo insólito de la situación. El primero era un presidente dimisionario en funciones muy mediático, el otro está plenamente en activo sin hacer ruido. De la Iglesia andaba el día anterior de la gala y el día después rodando una película, el otro se encontraba volcado del todo en la fiesta de los Oscar. De la Iglesia no paraba de tuitear, incluso justo después de su discurso, Sherak no parece que se dedicara a estos menesteres, a no ser que tenga una cuenta secreta desconocida para mí y para todos los informadores de cine.
De la Iglesia se hizo una foto con la Ministra de Cultura y otros miembros del gobierno. No consta que grandes jerifaltes de la Casa Blanca acudieran a la ceremonia de los Oscar –ni tampoco que subvencionaran la gala o a la propia Academia–, ni que Sherak se hiciera una foto con ellos.
De la Iglesia dijo aquello tan importante de que “internet no es el futuro, es el presente”. Se supone, según la lectura de algunos analistas, que su discurso fue muy importante para la cosa de las descargas, que ciertos internautas lloraban de felicidad con sus palabras... Mientras que a la ministra Sinde le rechinaban los dientes, así como a muchos profesionales del cine, que reconocen la labor del “presi” al frente de la Academia, pero que piensan que se ha columpiado en este tema, que no ha velado por sus intereses.
Por supuesto que este debate en Hollywood no se entiende, los profesionales del cine están a lo que están, a hacer su trabajo y a ganarse la vida. Los mecanismos legales funcionan para combatir la piratería y no hay internautas manifestándose junto a la alfombra roja.
El discurso del “presi” Sherak no fue tan sesudo como el de Álex, en realidad no se puede llamar discurso. El tipo salió al escenario acompañado de la presidenta de ABC y simplemente dijo que durante una década más la Academia y la cadena televisiva seguirían ofreciendo la gala. Un lucrativo negocio para ambos, buen entretenimiento para todo el planeta, y que al ciudadano de a pie le sale gratis. Bueno, en España lo da una tele de pago, pero eso es otra historia. Lo que sí es gratis es la retransmisión de los Goya. Bueno, tanto como gratis... La pagan todos los españoles, con sus impuestos.
