¿De verdad hay mucha gente deseando ver una versión con actores del clásico cuento de Blancanieves y los siete enanitos? Dado que hay dos grandes
¿De verdad hay mucha gente deseando ver una versión con actores del clásico cuento de Blancanieves y los siete enanitos? Dado que hay dos grandes compañías, Universal y Relativity Media, que van a rodar sendas películas inspiradas en el relato de los hermanos Grimm, habría que pensar que sí, que hay un interés loco por ver contada nuevamente la historia, en 3D, con actores de gran tirón, Kirsten Stewart y Chris Hemsworth en el primer caso, Julia Roberts en el segundo.
Además, oh, los estudios se han debido mirar en un espejito mágico que les ha dicho que, para ser los más guapos de la taquilla, hay que estrenar primero. Los de Relativity, ingenuos ellos, habían anunciado que ellos lanzaban la peli el 29 de junio de 2012, seguros de que serían los primeros de la clase. Pero, oh, Universal va y dice, nosotros somos los más hermosos de Hollywood, y para demostrarlo, ahí tenéis esta mágica fecha de estreno, 1 de junio de 2012, cuatro semanas antes que la bruja de la competencia. Por lo visto ahora Relativity, haciendo honor a su nombre, relativiza la fecha previamente anunciada, y tiene intención de mover la peli a otra fecha, que de momento se guarda. Ah, un pequeño detalle sin importancia: en ninguno de los dos casos se ha rodado un metro de película, ni siquiera están cerrados los respectivos repartos.
Para un desconocedor del paño hollywoodiense –y para un conocedor también, aunque un poquito menos–, la situación es disparatada, aunque ya sabemos que existe gran “afición” a repetir temas de pelis, ya sean meteoritos destructores, hormigas y bichos, duelos en Tombstone o descubrimientos de las Américas. En descargo de la cosa, hay que decir que en Hollywood, cuando se da luz a un proyecto, aquello es como un elefante que se ha puesto a andar y es muy difícil de parar, o para decirlo más claro, un grifo que se ha abierto y del que han empezado a manar cientos de miles de dólares. Y cuantos más días pasan, menos rentable es dar carpetazo al proyecto, o reconvertir Blancanieves en una peli de zombies, por decir algo; hasta puede que los ejecutivos de turno tengan claro que van a perder dinero si hacen la película, pero menos que si dejan de hacerla una vez puesta toda la maquinaria en marcha. Paradojas de los mastodontes de la meca del cine, cada vez con menos capacidad de hacer pequeñas grandes películas, atrapados por el monstruo que ellos mismos han creado. La verdad es que no dejan de morder la manzana envenenada, no escarmientan para vencer uno de sus grandes defectos, la falta de flexibilidad.
