Magnífica la iniciativa de Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine en España, de organizar una serie de encuentros con la prensa,
Magnífica la iniciativa de Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine en España, de organizar una serie de encuentros con la prensa, para dar a conocer el trabajo que realizan productores, distribuidores y exhibidores, tiene su lógica ya que además él conjuga esas tres facetas de la cinematografía. Como él mismo explicaba en la introducción de la primera de estas sesiones, con productores, la intención de su parte era “aclarar términos y conceptos de la industria, cómo se produce y financia cine en España”, cuestión en la que él detecta confusión en los medios de comunicación.
Participaban productores de peso en la industria española, como son, aparte del mentado anfitrión, Pedro Pérez, presidente de FAPAE, la federación de productores, Fernando Bovaira, de Mod Producciones, que está detrás de Ágora y la serie Crematorio, Isona Passola, de Massa d’Or, responsable de la triunfadora de la última edición de los Goya, Pan Negro, Javier Méndez, de Mediapro, que aún se relame de gusto por la acogida al último Woody Allen, Midnight in Paris, Gonzalo Salazar-Simpson, de LaZona Films, que acaba de estrenar No habrá paz para los malvados, Pilar Benito, de Morena Films, que tiene en su haber También la lluvia, José Antonio Félez, que con Atípica Films ha hecho Primos, y Manuel Cristóbal, de Perro Verde Films, que ha producido el título animado Arrugas.
Sólo el hecho de que se haya celebrado esta reunión lo considero altamente positivo. Aquí los productores han tenido ocasión de explicar cómo financian sus películas, el trabajo que conllevan, las ayudas que reciben y lo que supone en el monto del total. A estas alturas entiendo que cualquiera que se dedica al periodismo cinematográfico, como es mi caso, sabe de sobra que lo recaudado en taquilla no es sólo para el productor –hay otros actores, como la parte de los derechos de autor, el distribuidor y el exhibidor–, pero bueno, por si acaso lo han recordado.
He intervenido en el encuentro animando a cuidar el mercado iberoamericano; pues aunque es verdad que hay dificultades de acentos y contexto cultural para llegar a todo el público, lo mismo pasa en el mercado anglosajón en los casos de Irlanda o Australia, y logran penetrar muchas veces en Estados Unidos.
Y, ay, luego se me ha ocurrido mencionar la percepción por parte del público y algunos medios de que el cine hispano puede estar ideologizado y, en fin, sólo mentar “guerra civil” despierta pasiones y toca sensibilidades. La verdad es que únicamente quería señalar que tal percepción, sea errónea o no, está ahí, y que deben esforzarse en llegar a todos los públicos, no sólo a los de determinada inclinación política. O sea, no poner puertas al campo, ellos u otros.
