Siempre he admirado al productor, distribuidor y exhibidor Enrique González Macho, y me alegré de su elección como presidente de la Academia de Cine,
Siempre he admirado al productor, distribuidor y exhibidor Enrique González Macho, y me alegré de su elección como presidente de la Academia de Cine, pues parecía claro que insuflaría grandes dosis de profesionalidad al cargo. Ahora debo decir que no estoy tan seguro. Y ello viene a cuento de sus inoportunos comentarios acerca de Capitán Trueno y el santo grial, piedra con la que ha tropezado no una, sino dos veces.
En efecto, en entrevista con Oskar Belategui, con motivo de la Espiga de Honor que le han otorgado en la Seminci de Valladolid, a González Macho es interrogado sobre el fracaso del film, y contesta diciendo que “la gente se olió que era un pestiño”, opinión brusca y algo ofensiva pero respetable, si no fuera porque la pronuncia quien ocupa un importante cargo representativo del cine español. Los productores de Capitán Trueno han pedido una rectificación o la dimisión en caso contrario, sobre todo porque González Macho dijo además que sin duda sería mejor Tintín que el otro film, lo que no parece la mejor forma de apoyar al cine patrio (aparte de que no hay que ser un lumbreras para imaginar que Steven Spielberg lo hará mejor que Antonio Hernández, por muy buena intención que pueda tener el segundo).
Leo que Gregorio Belinchón, de El País, ha contactado con el presidente de la Academia para pedir una explicación. Pues bien, González Macho, en vez de mostrarse conciliador, insiste en que tiene derecho a expresar su opinión, y lo máximo que concede es que en vez de hablar de “pestiño” habría sido mejor hablar de película “fallida”. La rotundidad con que concluye “si digo que el film es grande, cualquiera pensaría que soy gilipollas” no parece ser una declaración demasiado diplomática. Con lo fácil que habría sido pedir perdón y decir que debería haberse guardado su opinión personal sobre la cinta. Pero, claro, cuesta recular. Y crea un mal precedente. ¿Empezará ahora a opinar públicamente de todas las películas hispanas estrenadas en 2011, diciendo cuáles son buenas y cuáles malas? ¿Afirmará que Torrente 4 es una joya, y que después de 23-F estuvo a punto de asaltar el Congreso indignado por la calidad de la peli? Por favor, hay que saber estar en el sitio que uno ocupa, decir lo que hay que decir, callar lo que hay que callar, hablar si se quiere "off the record"...
