IMG-LOGO

Biografía

Steven Spielberg

Steven Spielberg

73 años

Steven Spielberg

Nació el 18 de Diciembre de 1946 en Cincinnati, Ohio, EE.UU.

Premios: 2 Oscar

El hombre que pudo reinar

10 Enero 2002

Mago del celuloide. Midas de Hollywood. Todo lo que toca lo convierte en cine de oro, artística y crematísticamente hablando. Steven Spielberg es leyenda viva del Séptimo Arte.

Y a la vez, no para quieto un momento. Dirige, produce (la trilogía de Regreso al futuro entre muchos títulos), y ha creado DreamWorks, sus propios estudios, de los que han salido Gladiator y Una mente maravillosa, entre otras producciones de éxito. Su secreto lo ha explicado mil veces: hace las películas que querría ver como espectador. Lo que le valió ataques tempranos de parte de la crítica, que veía en Spielberg a un fabricante de cine de pura diversión. Era como uno de sus héroes literarios, Peter Pan: un niño que se negaba a crecer. “Es incapaz de hacer cine adulto”, decían los estudiosos sesudos. Se quedaron de piedra cuando firmó La lista de Schindler, crudísimo viaje al interior del holocausto. A partir de aquí ya nadie pudo rechistar.

Steven Spielberg nació un 18 de diciembre de 1946 en Cincinatti, Ohio. Fue el mayor y único varón de 4 hermanos. La ausencia del padre, que viajaba mucho, le marcó; como lo hizo la separación de sus padres. En sus filmes (Encuentros en la tercera fase, E.T., el extraterrestre, Hook) aparecerían con frecuencia hogares rotos, donde el padre era culpabilizado; y serían típicas, como marco de sus historias, las casas unifamiliares en zonas suburbiales. Steven también se separaría de su primera esposa, Amy Irving, con quien tuvo un hijo; con su actual mujer, Kate Capshaw, tiene otros 5.

De pequeño Steven se parecía a Elliott, el amigo de E.T. No era un genio en clase ni en los deportes, ni destacaba con las chicas. Introvertido, dio muestras de una enorme imaginación. Disfrutaba con el cine (títulos como El mago de Oz y Blancanieves y los siete enanitos le volvían loco), pero también con la tele, sobre todo con la serie "En los límites de la realidad". Una cámara de super 8 de su padre, le llevó a hacer sus primeros pinitos fílmicos. Cosas rudimentarias al principio, pero Steven se fue creciendo. Sin embargo, sus filmes domésticos no le bastaron para poder estudiar cine. Estudió entonces literatura y lengua inglesas, que hizo compatible con ver muchos, muchos, filmes.

En Universal inició su lanzamiento al estrellato. Empezó con pelis televisivas pero El diablo sobre ruedas (acoso de un camionero a un automovilista) tenía tal fuerza que desbordó el formato y se estrenó en salas. Tiburón mezcló de modo genial terror y suspense. La ciencia ficción dio un vuelco con Encuentros en la tercera fase y E.T., el extraterrestre: ¿quién dijo que los alienígenas eran inamistosos? La aventura conoció un revival con la trilogía de Indiana Jones. Si en comedia fue desigual (Loca evasión, 1941, Always (Para siempre)), los intentonas de cine adulto dieron 2 filmes soberbios, El color púrpura y El imperio del sol. Ya no faltarían títulos con pretensiones (La lista de Schindler, Amistad, Salvar al soldado Ryan, Inteligencia artificial…) en su filmografía, pero combinados con el cine de palomitas que tanto le gusta (Los dos Parque Jurásico, Hook, Minority Report…).

Oscar
1999

Ganador de 1 premio

Oscar
1994

Ganador de 1 premio

Filmografía
West Side Story

2020 | West Side Story

Los archivos del Pentágono

2018 | The Post

Una película más dentro de la amplia tradición del cine periodístico estadounidense, en donde son puntas de lanza los clásicos Primera plana o Todos los hombres del presidente y filmes más recientes como Matar al mensajero o Spotlight. Tiene en común con la laureada película de Lumet sobre el “watergate” la época en que transcurre la acción, el hecho de que se trate de una historia real y el protagonismo del medio más emblemático cuando hablamos de investigación periodística, The Washington Post, aunque en Los archivos del Pentágono el quid de la cuestión no es tanto la indagación sobre una historia oculta, sino las dificultades, dudas y peligros de publicar información sensible. Está en juego la misma esencia del periodismo, la libertad de prensa frente a los abusos del sistema, valores que abandera con orgullo la constitución de Estados Unidos. Al principio de la década de los 70 The Washington Post está en serias complicaciones económicas. No le queda más remedio a su editora, Katherine Graham, que asumir su salida a bolsa y recibir inversiones que hagan evolucionar el Post de un periódico local y familiar a un gran medio global. En esta situación el director del diario, Ben Bradlee, sigue de cerca qué hace su competidor The New York Times. Cuando éste publica un artículo acerca de un informe gubernamental que cinco años atrás denunciaba la situación en la Guerra de Vietnam, cosa que fue acallada por el gobierno –con los presidentes Johnson y Nixon a la cabeza–, Bradlee perseguirá el hilo de una noticia que, intuye, podría conmocionar al país entero. El mérito del guión de Josh Singer –forjado en películas de línea similar, como El quinto poder o la citada Spotlight– es haber logrado una narración de enorme fluidez que se despliega como si se tratara de una película de intriga. Y eso cuando en realidad todo gira en torno a algo tan simple (y a veces tan difícil) como tomar una decisión. De atrapar al espectador se encarga la genialidad de Steven Spielberg, que sabe usar como nadie la banda sonora de John Williams para generar inquietud y que concibe algunas escenas con una impresionante maestría, al alcance de muy pocos, como la de la advertencia de la amenaza de desacato, la reunión final en casa de Graham (ese reloj, esa rotativa) o la conversación telefónica a varias bandas en casa de Bradlee, quizá el mejor momento de la película. Spielberg ofrece con su film un explícito homenaje al periodismo clásico, al mundo del papel impreso –primer eslabón en la cultura, se dice en el film–, de los reporteros y sus fuentes, pero le da tiempo a tocar otros temas interesantes: la ineludible responsabilidad moral en la información; la no injerencia de los propietarios en el trabajo periodístico; la incipiente y difícil llegada de las mujeres a puestos de alta dirección; e incluso el vínculo esencial que comparten todos los medios, aun cuando compitan como leones en las calles. Aunque se trata de una película bastante coral, con secundarios de renombre como Bruce Greenwood y Bradley Whitford, resulta simplemente perfecta Meryl Streep (Kay Graham) en su papel de mujer frágil y valiente cuya labor al frente del Post inspiraría a tantas mujeres para llegar a puestos directivos, mientras que Tom Hanks (Ben Bradlee) demuestra una vez más su camaleónica capacidad de convicción.

7/10
Ready Player One

2018 | Ready Player One

Futuro próximo distópico. En el año 2045 el mundo real no resulta demasiado atractivo, no ha habido un crecimiento sostenible, mucha gente se hacina habitando en lugares insalubres, como la barriada de Las Torres. En cambio, tecnológicamente, hay un modo de evadirse al que todo el mundo se apunta: la realidad virtual de OASIS permite sumergirse en aventuras alternativas donde puedes moverte anónimamente con un avatar adoptando cualquier identidad y disfrutar de lo lindo. El creador del invento, el visionario multimillonario James Halliday, recién fallecido, ha decidido legar el control de su compañía a quien consiga tres llaves escondidas en ese mundo virtual a modo de “huevos de pascua”, y que obligan a resolver previamente ciertos enigmas. Alguien que podría lograrlo es el joven huérfano Wade Watts, que con el avatar de Percival se mueve como pez en el agua en OASIS. Pero deberá superar los esfuerzos de Nolan Sorrento, empresario sin escrúpulos que tiene un ejército de empleados a sus órdenes tratando de hacerse con el legado de Halliday. Adaptación del best-seller homónimo de Ernest Cline, coautor del guión con Zak Penn. El primero ya demostró su pasión por La guerra de las galaxias con el libreto de Fanboys (2009), mientras que Penn, habitual guionista en películas de superhéroes, imaginó el argumento de una película con tono comparable al de la que nos ocupa, El último gran héroe (1993). Repleta la trama de guiños ochenteros, con menciones de múltiples videojuegos, pero también de películas y elementos de la cultura pop, perfectamente integrados y muchos de ellos deliciosos, que no es cuestión de destripar en estas líneas, no es de extrañar que Steven Spielberg la haya escogido para regresar al pasado como director: hacía mucho, demasiado tiempo, que el cineasta no abordaba una película de corte fantástico destinada claramente al público adolescente y juvenil, más el nostálgico de los peterpanes que se resisten a crecer, del que se nutre en parte la exitosa serie Stranger Things. El film es trepidante, no deja un momento de respiro, y en líneas generales resulta sumamente entretenido, combinando la sensación de estar montado en una montaña rusa, con las bromas y conflictos “teen”, que retrotraen a Regreso al futuro. Quizá podía haberse aligerado algo el metraje, y no apabullar tanto con las escenas de acción videoconsolera, pero ciertamente los logros visuales son espectaculares, tanto en el mundo real como en el virtual. Por otro lado funciona bien el esquema del viaje del héroe aplicado a un adolescente, Percival, con interés amoroso, Art3mis, y aliados dentro del mundo virtual, pero con los que no tiene contacto en la realidad, lo que sirve para aleccionar acerca de no dejar nunca de pisar tierra, aunque sea un “mensaje” leve -igual que la invitación a tener valor para tomar decisiones en la vida, o las advertencias ante el poder de las grandes corporaciones- en lo que sobre todo es un espectáculo palomitero. Los actores están bien, con Tye Sheridan de protagonista, bien secundada por Olivia Cook, la heroína, Ben Mendelsohn, el villano, o Mark Rylance como tecnológo soñador de aspecto realmente insólito.

7/10
Mi amigo el gigante

2016 | The BFG

Adaptación de la obra de Roald Dahl a cargo de Steven Spielberg, cuenta con un guión de Melissa Mathison, fallecida poco después de concluirlo, y que firmó el libreto de E.T., el extraterrestre. Con este film comparte la idea de cuento de amistad entre dos personas muy diferentes, una niña huérfana, Sophie, y un gigante bonachón, al que ella nombra por las iniciales BFG (pronúnciese "biefyi"), y en español sencillamente "grandullón". Además se cita expresamente a Charles Dickens como un referente. La pequeña vive en Londres en un orfanato llevado por una rígida directora, y a ella le encanta esperar despierta a la hora de las criaturas mágicas (que contrariamente a la creencia popular no sería la medianoche, sino las tres de la madrugada) y leer libros con su linterna; asomada por la fachada principal del centro, cree atisbar la mano de un... ¡gigante! Y éste la secuestra llevándosela al país de los gigantes, porque nadie debe saber de su existencia y de las de sus congéneres. Y resulta que aunque él es un gigante bonachón, los otros son todo lo contrario, y les gusta comerse a los seres humanos ("guisantes", en una broma que sólo puede entenderse en inglés), sobre todo a los niños. Así que le toca proteger a su nueva amiguita... Película familiar amable, con la que Spielberg retorna al mundo de la infancia, y más concretamente de los cuentos de hadas, tan querido por él, y que le hizo identificarse con Peter Pan, el niño que no quería crecer. Tanto la citada E.T., como Hook, le llevaron por esa dirección, con resultados notables, sobre todo con el primer título. Aquí, aunque el resultado tiene encanto, y técnicamente es de primerísima calidad, no se puede negar que el film es irregular, con momentos algo pesados, sobre todo cuando se nos describe la faceta de BFG de cazador de sueños, representados visualmente como una especie de luciérnagas. Puede que el universo de Dahl sea demasiado literario y con un sentido del humor muy particular, pero el caso es que, dejadas aparte las dos versiones fílmicas existentes de "Charlie y la fábrica de chocolate", con Johnny Depp y Gene Wilder encarnando a Willy Wonka, las otras adaptaciones no han tenido una acogida que pueda calificarse de espectacular. Aunque Mark Rylance hace un trabajo notable dando vida al gigante, su peculiar forma de hablar equivocando las palabras puede cargar un poquito. Mientras que la pequeña Ruby Barnhill, está correcta, pero no es una de esas niñas actrices que roban inmediatamente el corazón al espectador. Insistimos, visualmente la cinta es estupenda. Y merece la pena destacar las escenas del encuentro con la reina y el desayuno en el palacio real, muy, muy divertidas, con los efectos especiales al servicio de la narración, como debe ser.

6/10
El puente de los espías

2015 | Bridge of Spies

Los años de la guerra fría. Abel Rudolph, que espía para los rusos, es detenido por el FBI en Nueva York. Como prueba de las garantías del sistema legal en Estados Unidos, se le asigna un abogado de oficio, el especialista en seguros James B. Donovan. A pesar de no aceptar el caso de buen grado, Donovan pone todo su empeño en lograr ventajas para la defensa de Abel, lo que no agrada a sus colegas ni a la opinión pública en un contexto de tenso enfrentamiento con la Unión Soviética. Dar un veredicto de inocencia o culpabilidad es pura formalidad, y la duda es si logrará una condena que no suponga la pena capital, lo que podría facilitar en el futuro el intercambio con espías americanos atrapados en territorio ruso. Aunque Steven Spielberg situó en el contexto de la guerra fría la palomitera Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, es evidente que El puente de los espías, basada en hechos reales, se encuadra mejor en su lista de películas serias que abordan episodios históricos, y de la que forman parte La lista de Schindler, Amistad, Salvar al soldado Ryan, Munich y Lincoln. Al cineasta le cautivó el guión de Matt Charman, y los hermanos Coen se han encargado de pulir el libreto y darle aún más fuerza y consistencia. El film funciona bien a varios niveles. Está claro que documenta con acierto una época, con los temores del holocausto nuclear, el espionaje y el miedo a la infiltración comunista, muy presentes en la opinión pública y en las decisiones de los políticos y los servicios de inteligencia. Pero además sirve para presentarnos a Donovan, un héroe capriano, verdadero caballero sin espada, bien encarnado por ese prototipo de hombre común que es Tom Hanks, hombre de familia, patriota, que trata de hacer lo correcto, sigue su conciencia y ve personas en su trabajo. El enfoque del personaje hace pensar en el modo que Oliver Stone retrató al fiscal Jim Garrison en su JFK. Todos los personajes secundarios están cuidados con mimo, se huye del estereotipo, piénsese en la familia del protagonista; y resulta un acierto que estén interpretados por actores no demasiado conocidos, lo que ayuda a sumergirse en la historia sin distracciones. Entre los actores sobresale decididamente el británico Mark Rylance, conocido sobre todo por su trabajo en teatro, como antaño su compatriota Paul Scofield, y que logró brillar recientemente en su memorable composión de Cromwell en la miniserie televisiva Wolf Hall. Su composición del espía soviético es memorable, nos creemos su tranquilidad y pragmatismo, y la empatía que Donovan desarrolla hacia él, de modo que el planteamiento de “soldado que lucha en esa guerra llamada fría”, que merece respeto, se acepta. Y así, los maniqueísmos propios de ese período se colocan, en cierto modo, en su sitio. Es curioso, porque podría decirse que ningún personaje resulta demonizado, al menos no del todo, y recorren todos los intercambios dialécticos una agradecible humanidad, a veces incluso un sentido del humor, que se convierte en eficaz antídoto al cinismo con que se suelen mirar las historias de espías a un lado y otro del telón de acero. No es ésta una película pequeña. Hay un gran esfuerzo de producción, de modo que el espionaje llevado a cabo por los aviones U2, la división de Berlín en zonas, la construcción del muro y los intentos de cruzarlo, se usan con inteligencia para proporcionar entretenimiento al espectador que pudiera aburrirse con las negociaciones e intercambios de espías. La reconstrucción de la época funciona bien, la banda sonora subraya los aspectos de intriga y heroísmo, y el clímax resulta verdaderamente emocionante.

8/10
Lincoln

2012 | Lincoln

Enero de 1865. Estados Unidos lleva cuatro años desangrándose en una terrible guerra civil después de que los estados del Sur proclamaran su secesión de la Unión. En ese tiempo el presidente Abraham Lincoln ha declarado la emancipación de los esclavos arrogándose poderes especiales en tiempos de guerra, y acaba de ser reelegido para ocupar de nuevo la Casa Blanca. La lucha fraticida podría estar llegando a su final, pues las autoridades del Sur desean negociar una paz honrosa; pero Lincoln tiene intención de lograr antes la votación en el Congreso de la décimotercera enmienda de la Constitución, que aboliría de una vez por todas la esclavitud; el desafío consiste no sólo en lograr los apoyos políticos necesarios –cuenta con los republicanos de su partido, pero debe ganar votos entre los demócratas–, sino en el dilema de posponer la polémica votación, para llegar a la paz cuanto antes, lo que dejaría sin resolver la cuestión esclavista. Formidable lección de historia a cargo de Steven Spielberg, que maneja en Lincoln un solidísimo guión de Tony Kushner, quien ya escribió para el director el libreto de Munich, y que aquí parte del libro de Doris Kearns Goodwin “Team of Rivals: The Political Genius of Abraham Lincoln”. Sorprende la fuerza de una película muy discursiva, con numerosos personajes y abundante información histórica, sin apenas desahogos que amplíen el lienzo y que se considerarían muy razonables, ya sea a través de los campos de batalla, o de los discursos memorables de corte épico. A veces uno tiene la sensación de estar siendo testigo directo de la historia, pero una historia que es un drama muy íntimo y personal, sin concesiones a la lágrima fácil o la emoción impostada. Y sin embargo, oh, paradoja, hay espacio para la épica, pera la lágrima y para la emoción. Spielberg consigue que el ejercicio de la política parezca algo grande en Lincoln; no obvia que es necesario negociar, comprar voluntades, ejercer la persuasión de modo diferentes con personas diferentes. Aquello de que “la política es el arte de lo posible” se entiende en las concesiones que unos y otros deben hacer, la necesidad de tragarse el orgullo, pero también de intentar lo imposible para hacerlo posible. Y en medio de las decisiones de trascendencia histórica, donde están en juego los grandes conceptos, la igualdad entre los hombres que radica en su igual naturaleza otorgada por el Creador, blancos o negros, hombres o mujeres... se encuentra lo personal, la esposa amantísima pero con problemas mentales, el hijo que desea cumplir con su papel en la guerra y no limitarse a ser... el hijo de su padre. Probablemente nunca ha sido Spielberg mejor director de actores que en este film, donde nadie parece actuar, tan naturales son las interpretaciones de todo el reparto, empezando por ese prodigio de la naturaleza llamado Daniel Day-Lewis, transfigurado en Abraham Lincoln, con una modestia y humildad deslumbrantes. No hay villanos ni personajes caricaturescos, y están muy bien introducidos los personajes negros, su presencia no parece forzada. Resulta una maravilla la composición de los planos, la dirección artística, naturalista, se diría que se ha rodado con luz disponible, que nada está iluminado artificiosamente, en el Congreso, en la Casa Blanca, o en esos exteriores sucios, donde vemos la crudeza de la guerra, o el deambular de unos y otros. Películas como Lincoln, sencillamente, dignifican la profesión cinematográfica.

9/10
Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

2011 | The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn

Paseando por el mercado viejo en compañía de su fiel perro Milú, el joven periodista Tintín descubre y adquiere una magnífica maqueta de un viejo barco, el Unicornio. Casi a renglón seguido dos personajes le ofrecen importantes cantidades de dinero por el preciado objeto, pero él declina ambas ofertas. De modo que más tarde, en su casa, le roban la maqueta. Y es que oculto en el mástil hay un viejo pergamino con la clave para dar con el magnífico tesoro que transportaba en su nave, tiempo atrás, el caballero de Hadoque. Para resolver el misterio de su paradero será clave la contribución del capitán Haddock, único descendiente del caballero, e incorregible borrachín. Traslación a la pantalla de las aventuras de Tintín, el genial personaje de cómic creado por el artista belga Hergé, seguramente la obra maestra indiscutible del llamado Noveno Arte. No faltan a la cita personajes como Hernández y Fernández, el mayordomo Néstor o el capitán Allan. La base argumental la proporciona el álbum “El secreto del Unicornio”, aunque el guión pergeñado por el trío compuesto por Steven Moffat, Edgar Wright y Joe Cornish toma algún elemento prestado de otras historietas –hay menciones apresuradas de un buen número de ellas–, e inventa o recrea muy libremente alguna situación, sobre todo en relación a la presencia de la Castafiore, la soprano conocida como “El ruiseñor de Milán”. Steven Spielberg y su equipo –donde se encuentra también Peter Jackson, el neozelandés que se atrevió a adaptar al “intocable” J.R.R. Tolkien con su trilogía de El Señor de los Anillos– tienen el buen tino de no pretender igualar al cómic, tarea de todo punto imposible. De hecho, la escena inicial de Hergé pintando un retrato de Tintín, constituye no sólo un homenaje a su figura, sino que es también una declaración de principios: lo que pinta Hergé sería su personalísima creación, y Spielberg se basa en las ideas que dan pie a la obra del belga para ofrecer su propia versión de lo que no deja de ser una trepidante aventura. Parece ser que cuando Spielberg estrenó En busca del arca perdida algunos críticos europeos compararon el film con Tintín, y de aquí nació el primer encuentro del cineasta con el personaje de las viñetas, y su deseo de llevarlo a la pantalla. Ciertamente esta película, que llega veintimuchos años después de tal encuentro, versiona el espíritu aventurero de Tintín con ritmo trepidante a lo Indiana Jones. No es el Tintín de Hergé, lo repetimos de intento, y hasta alguna licencia puede llevar a que algún purista se tire de los pelos, pero el film en líneas generales sí es una digna mirada a sus aventuras, servido con el alarde tecnológico que permite el avance de las técnicas de captura de movimiento de actores y su recreación animada mediante ordenador, aquí Spielberg sigue la estela del otrora tutelado suyo Robert Zemeckis con filmes como Cuento de Navidad y Polar Express. Spielberg se estrena en esta especie de híbrido entre el cine de actores y el de animación, y se permite espectaculares escenas como la de un larguísimo plano secuencia de persecución, que habría sido imposible rodado de modo convencional. También son brillantes y originales algunas transiciones entre escenas. No obstante cansa con alguna escena de acción –los juegos de perro y gato, las peleas en el barco a lo Piratas del Caribe–, y no acaba de provocar emociones genuinas, los personajes se antojan demasiado distantes.

6/10
War Horse (Caballo de batalla)

2011 | War Horse

Vísperas de la Primera Guerra Mundial en Inglaterra. El tozudo Ted Narracott se empeña en comprar un caballo pura sangre para las tareas de su granja pagando un elevado precio, por una estúpida rivalidad con el terrateniente que le arrienda sus tierras. Su joven hijo Albert se ocupará de domar a Joey para lograr lo que parece imposible, que sea capaz de arar un campo. Las dificultades económicas obligarán a vender al caballo al ejército, el primer paso de un emocionante periplo para el animal, que se prolonga a lo largo de toda la contienda. Notable adaptación de la novela de Michael Morpurgo, que estaba narrada con talento desde el punto de vista del caballo del título. Steven Spielberg y sus dos guionistas Richard Curtis y Lee Hall han renunciado a intentar trasladar esta óptica a la pantalla, un desafío del que seguramente podían haber salido escaldados, lo que no obsta para que en un buen puñado de escenas Joey sea protagonista principal, y exista una clara fidelidad al original. De modo que el film sigue un enfoque más tradicional, en la línea del western Winchester 73, en que vemos cómo el caballo pasa por distintas manos que se ocupan de él, la primera de ellas y la más importante la del joven Albert. Ello permite presentar distintos escenarios y personajes donde cambia el tono, pero siempre está presente la humanidad, seres de carne y hueso con ilusiones, y que al tiempo sufren diversas penalidades: los padres sufridores, el oficial de palabra, los adolescentes obligados a alistarse, el cuidador de caballos, el abuelo que se ocupa de su nieta enferma... Hay acierto en un reparto sin grandes estrellas pero sí con grandes actores. No se hurta el horror de la guerra y el inevitable miedo, pero no hay regodeo en mostrar sus peores efectos, prevaleciendo en cambio el tono épico, la idea del cumplimiento del deber y de la lucha como “brothers in arms”, en el combate todos son hermanos aunque hayan podido tener diferencias. Ayuda mucho a la atmósfera la formidable partitura musical de John Williams. En realidad gran parte del equipo habitual de Spielberg -el director de fotografía Janusz Kaminski, el montador Michael Khan, la productora Kathleen Kennedy...- ayudan a que la ambientación sea perfecta. Hay mucha cinefilia y maravilloso clasicismo en el film de Spielberg, mucho más logrado que su otro trabajo de 2011, la tarea imposible de llevar Tintín satisfactoriamente a la pantalla grande. Enmarcan el film pasajes deudores de John Ford, el desafío en la granja del primer acto, o la escena con el sol poniéndose con que se llega al final. Pero entre medias hay guerra, mucha guerra, la maravillosa carga de la caballería, o las trincheras que nos retrotraen a Stanley Kubrick y sus Senderos de gloria. Hay momentos maravillosos, que sólo el talento de un gran cineasta sería capaz de pasar satisfactoriamente del papel a la pantalla: destaca esa versión equina de la tregua de Feliz Navidad, o aquel que no es cuestión de destripar y que podríamos calificar de “milagroso”, con un “ciego que ve” y un incrédulo que no mete las llagas en ningún costado como Santo Tomás, pero casi.

8/10
Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

2008 | Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull

Los amantes del cine ‘Indy’ llevaban diecinueve años esperando que Spielberg se decidiera a retomar la saga de Indy, Indiana Jones, el más célebre arqueólogo del mundo. Pero el cineasta se ha resistido, pues en espera de un guión que le motivara llegó a echar por tierra uno escrito por el mismísimo Frank Darabont (Cadena perpetua). Al final se ha decantado por un libreto de David Koepp, que había escrito para él Parque Jurásico, muy acorde con lo que se esperaba. La trama transcurre en los años 50, la era del nacimiento del ‘rock and roll’, cuando un Indy envejecido ha sido retenido junto con Mac, antiguo colaborador suyo, por un grupo de soldados soviéticos liderados por Irina Spalko, una cruel mujer que fue el ojito derecho de Stalin. Irina necesita que Indiana Jones le ayude a encontrar una reliquia precolombina, depositada en una instalación secreta del ejército estadounidense... En la aventura subsiguiente en la que se ve envuelto el veterano aventurero recibirá la ayuda de Mutt Williams, arrogante muchacho que ha ido en busca de Indy para advertirle de que un amigo, el profesor Oxley, ha sido secuestrado. Y también reaparece la mismísima Marion Ravenwood, la compañera de Indy en la legendaria En busca del arca perdida. Desvelar más datos de la trama sería hacerle un flaco favor al espectador... La cuarta entrega de la saga no decepciona, a pesar de las grandes expectativas que ha levantado. Ya quisiera George Lucas haber mantenido el nivel tan alto en su resurrección de La guerra de las galaxias. Se le pueden sacar pegas, pero éstas son bastante menores. Por ejemplo, algunos diálogos explicativos son tan extensos que propician caídas de ritmo. También se puede resaltar que a pesar de la magia que tiene el regreso de Marion, Karen Allen es una actriz que no acaba de resultar muy convincente. La película está llena de guiños a los incondicionales por sus referencias al arca, al padre del protagonista, a Marcus, etc. Y también se homenajean a clásicos del cine de aventuras, como los protagonizados por Tarzán, o aquellas que tenían memorables duelos de espadas... Si el objetivo de las anteriores entregas era recuperar el sabor de aquellas películas para todos los públicos, ciertamente, Spielberg ha vuelto a conseguirlo. Gustará a los que crecieron con los clásicos del cine, a quienes eran unos niños cuando se estrenaron sus predecesoras, y también a las nuevas generaciones. Spielberg muestra desde luego que sigue en plena forma –aunque nadie lo dudaba, pues su anterior trabajo, Munich, es uno de sus grandes filmes–. Aprovecha la ambientación para trazar una descripción de la época de la Guerra Fría, con sus pruebas nucleares, su paranoia ante la amenaza comunista, y sus jóvenes rebeldes y roqueros. Se luce sobre todo en las secuencias de acción, algunas para el recuerdo, como la persecución en plena selva. Aunque ha necesitado más efectos especiales que en otras entregas, lo cierto es que los usa de forma tan inteligente que no desentonan. Las andanzas de sus personajes propician además una apología de la unidad familiar bastante sana, que el cineasta admite sin rubor. Por supuesto, es obligatorio citar el trabajo de John Williams, un colaborador esencial de la serie. El compositor favorito de Spielberg se luce, rememorando fragmentos musicales de antaño, y con pasajes nuevos brillantes, como el que acompaña a los soldados soviéticos, que suena a música rusa. El reparto está formado por grandes estrellas, en pequeños papeles, que cumplen con su cometido. Harrison Ford mantiene su intenso carisma; en pantalla parece que sigue en forma a pesar del paso del tiempo, y se nota que ha acumulado ya muchas tablas. Cede mucho protagonismo a Shia LaBeouf, sin duda un gran acierto, porque desprende el magnetismo de las grandes estrellas, y recuerda lejanamente al rey del género de aventuras, Errol Flynn, en quien parece haberse inspirado para encarnar a su personaje, un fanfarrón con encanto. Cuando ambos protagonistas aparecen en pantalla aprovechan bastante que los diálogos tienen cierto ingenio (‘has traído una navaja a un tiroteo’). ¿Son padre e hijo, como se rumoreaba antes del estreno del film? Para hallar respuesta al gran enigma cinematográfico de la temporada, lo suyo es no perderse la película.

6/10
Munich

2005 | Munich

Quizá la película más arriesgada de Steven Spielberg, superior en audacia a La lista de Schindler. El cineasta utiliza como telón de fondo, fragmentado a lo largo de todo el metraje, los trágicos sucesos de las Olimpiadas de Munich de 1972, cuando un grupo terrorista palestino, Septiembre Negro, secuestró y asesinó a 11 atletas israelíes. Y coloca en primer término la respuesta de un grupo de cinco agentes, encargados por el estado de Israel de eliminar, extraoficialmente, a los autores intelectuales del atentado. Con tales elementos tenemos una película vibrante, de cámara nerviosa y estudiada frialdad, que no deja momentos de respiro. El espectador comparte el desasosiego de los personajes, su tensión es la nuestra. Y la violencia, terrible –nunca habíamos visto tanta brutalidad en un film de Spielberg–, recuerda que quitar la vida a un semejante pasa inmediata factura a ambas partes. Al arrancar el film, se nos advierte su ‘inspiración’ en los sucesos de 1972. La realidad compleja, y más si no acontece a la luz del día, es difícil de aprehender. Se queja George Jonas, autor del libro del que arranca el guión de Tony Kushner y Eric Roth, de distorsiones, como los remordimientos de Avner, líder del comando, que aplica a su modo la ley del talión. Resulta difícil juzgar sobre la precisión en hechos tan oscuros, pero Spielberg sale airoso de su meta principal: hablar de la repercusión mediática instantánea del terrorismo actual; y mostrar que la venganza justiciera, fría y fuera de la legalidad, no logra sus objetivos (la violencia no mengua, aumenta) y provoca un vacío interior en sus ejecutores que nada, tampoco la vida familiar, puede llenar. Se ha acusado injustamente al director de equiparar Septiembre Negro y Mossad: en realidad Spielberg no cuestiona el patriotismo y la sinceridad con que los protagonistas sirven a su país; ni la condición de respuesta de sus acciones: sacan el ojo y el diente al que antes hizo lo mismo. Aunque, siguiendo las citas bíblicas, sí señala que “quien a hierro mata, a hierro muere”. Hay sinceridad en el cineasta e ideas para el debate. La violencia deshumaniza, y en la discutida escena en que los agentes israelíes comparten apartamento con terroristas palestinos, plantea el riesgo de que la línea que los separa se desdibuje. Lo vemos en las discusiones del grupo israelí, estupendo reparto, o cuando un agente rechaza el detalle pudoroso de cubrir el cadáver desnudo de una asesina, algo que luego cargará su conciencia. Spielberg ha hecho una película poderosa, su dominio cinematográfico es innegable. Que su trabajo sea el definitivo sobre el terrorismo es otro cantar. No lo es, ni seguramente el director pretende tal cosa.

8/10
La guerra de los mundos (2005)

2005 | War Of The Worlds

Cine palomitero, cine menor. Steven Spielberg entrega una gran superproducción, basada en la obra homónima de ciencia ficción de H.G. Wells, adaptada por David Koepp y Josh Friedman a un contexto contemporáneo, con ciertas licencias. La premisa básica es de una simplicidad pasmosa: por alguna razón ignota, un ejército de alienígenas ha decidido invadir nuestro planeta. Con una idea semejante, M. Night Shyamalan articuló en Señales una trama inquietante sobre la necesidad de la fe, y acerca de los peores temores que acechan y paralizan a la sociedad actual. Spielberg se queda sólo con la idea de los extraterrestres belicosos (nada que ver las visitas amistosas de E.T. y Encuentros en la tercera fase), y con una familia en apuros, aunque con problemas domésticos más convencionales. Como es típico en los filmes del director, por la situación que él mismo vivió en su infancia, tenemos una familia en descomposición. Ray Ferrier es un padre divorciado, mujeriego y poco responsable, incapaz de ganarse a sus hijos en los periodos en que se hace cargo de ellos. Pero durante un fin de semana compartido se produce la indeseada invasión, y Ray se ve obligado a salir de su caparazón… para no ir demasiado lejos. Aprenderá a ocuparse de los seres queridos más cercanos, los hijos, y poco más. Aunque uno espera de Spielberg más, no deberían buscarse tres pies al gato que vino del espacio. Su película es entretenimiento en estado puro, en la línea de Parque Jurásico, con quien comparte guionista. Se ve con agrado, y desde el punto de vista visual y de efectos especiales, el cineasta entrega escenas asombrosas, de rara perfección. Y acierta en la creación del suspense en el primer tramo del film, a través de unas tormentas con inusitado aparato eléctrico. Pero pronto opta por circunscribirse más al subgénero catastrofista que al cine de ciencia ficción: El día del mañana se nos antoja la referencia más cercana en el tiempo. Así las cosas, la narración discurre por senderos más que trillados, hasta llegar a un desenlace que sabe a poco. El reparto, con el todopoderoso Tom Cruise y la niña Dakota Fanning al frente, se limita a cumplir con sus esquemáticos personajes.

6/10
La terminal

2004 | The Terminal

¡Qué bello es quedar atrapado en una terminal!, podríamos decir parafraseando el film más célebre de Frank Capra. Porque ésa es la singular propuesta del último trabajo de Steven Spielberg. Viktor Navorski, ciudadano de un imaginario país de la Europa del Este, se encuentra con la sorpresa, al pasar por el control de aduanas del neoyorquino aeropuerto JFK, de que su pasaporte no es válido. Su patria ha sufrido un golpe de estado, y mientras se clarifica la situación se ve abocado a la kafkiana situación de vivir en la zona de tránsito. Pronto se convierte en un elemento más del paisaje, hace buenos amigos, e incluso se enamora. Película ligera, optimista, en la línea iniciada por Spielberg con Atrápame si puedes. Pero La terminal es más redonda, y sus temas de mayor enjundia: se nota la mano argumental de Andrew Niccol, y sus famosas historias-límite (Gattaca, El show de Truman, S1m0ne). Destaca la tenacidad del protagonista, Tom Hanks, que quiere ser tratado como una persona, con justicia, y que cada mañana rellena, como buen héroe capriano, el formulario para entrar en Estados Unidos, petición siempre denegada. Hay un villano, Stanley Tucci, al que resulta imposible odiar, atado a la letra del reglamento, incapaz de leer su espíritu, que no sabe ver personas en las incidencias cotidianas. Un grupo de trabajadores de la terminal, inmigrantes, permite una honda crítica a cómo recibe el país de las oportunidades, a veces, a sus nuevos ciudadanos. Y resulta entrañable la historia de esa azafata, Catherine Zeta-Jones, que, nunca mejor dicho, no acaba de tener los pies en el suelo. Los que no soportaron a Spielberg hasta La lista de Schindler, eternos cenizos, odiarán el film. No así el público normal, que gozará de una historia con humor, rebosante de humanidad y buenos sentimientos, incluida la muy spielbergiana razón por la que viaja Navorski. Pasajes como el de las cámaras de seguridad, siguiendo al protagonista al más puro estilo Chaplin, son destellos de un director de gran poder visual, capaz de convertir lo que para muchos suele ser un lugar deprimente, el aeropuerto, en lugar luminoso donde acontecen las historias más bellas.

7/10
Minority Report

2002 | Minority Report

Cuando en 1983 un joven Tom Cruise rodaba Risky Business conoció a Steven Spielberg y surgió entre ellos un amor a primera vista. Desde entonces, el protagonista de Top Gun buscaba un proyecto para trabajar con él. Los años pasaron como una exhalación y así hasta que en 1999 llegó a manos de Cruise una historia que le pareció fascinante y se la envió a Spielberg. Éste la leyó y quedó maravillado. Había nacido Minority Report. La película está ambientada en el año 2054, en la ciudad de Washington. El modo de impartir justicia en el planeta ha progresado considerablemente, pero por senderos peculiares y bastante sinuosos. El caso es que ahora los crímenes no se cometen, son impedidos antes de que se produzcan y las personas son encarceladas por ser criminales en potencia. La clave de esta práctica es la existencia de tres personas denominadas pre-cogs (abreviatura de pre-cognoscentes), instrumentos de la todopoderosa organización Pre-Crimen, de la que el agente John Anderton (Tom Cruise) es su principal líder. Sin embargo el departamento de Justicia piensa que en Pre-Crimen puede haber errores y que algunos inocentes han podido ser arrestados, y para investigarlo envía hasta allí al agente Danny Witwer (Colin Farrell). Anderton, por el contrario, cree fervientemente en su empresa y se refugia de la soledad en su trabajo, como si fuera un bálsamo para dolor que años atrás le produjo la pérdida de su único hijo. Pero su fe en Pre-Crimen se esfuma cuando uno de los pre-cog profetiza que en el plazo de 36 horas él mismo asesinará a una persona que ni siquiera conoce: el cazador se convierte en presa y dispone de muy poco tiempo para descubrir la verdad. Si ya desde la trilogía de Indiana Jones Steven Spielberg demostró ser un maestro en películas de acción y más tarde hizo lo propio con el drama humano en La lista de Schindler, ahora se supera a sí mismo y ofrece un trepidante thriller de ciencia ficción, asentado sobre planteamientos que remiten directamente a cuestiones filosóficas y morales. La película es mucho más que un divertimento, que lo es, y ahí reside su grandeza. Y por encima de la atmósfera a lo Blade Runner, de los encomiables efectos visuales y de un guión sin fisuras, se alza la imponente figura de Tom Cruise, un tipo que aguanta cámara como nadie y que demuestra una vez más que es un actor como la copa de un pino.

7/10
Atrápame si puedes

2002 | Catch Me If You Can

Steven Spielberg cineasta lo ha probado prácticamente todo. Dotado de indudable talento y dueño por méritos propios de una posición privilegiada en el paisaje hollywoodiense, puede hacer lo que se le antoje. Así se explica su decisión de dirigir esta comedia ligera de ladrón sofisticado y con encanto, que no se parece a nada de lo que había hecho antes, y que en principio estaba destinada a ser realizada por el artesano Gore Verbinski. El film parte de hechos reales, recogidos en las memorias de Frank Abagnale Jr. Este singular personaje, reconvertido con los años en agente de la oficina americana de lucha contra el fraude, llegó a figurar entre los más buscados por el FBI por sus estafas monetarias cuando era un adolescente. El hecho de que sus delitos no supusieran daño físico para las personas, unido al ingenio con que los perpetró, facilita la labor del guionista Stephen Nathanson, que alimenta una corriente de simpatía hacia Frank, aunque sin buscar disminuir la gravedad de sus acciones. Más bien presenta los elementos que pudieron empujarle por el mal camino. Entre ellos ocupa lugar principal la decepción del divorcio de sus padres, a los que tenía idealizados. El intento frustrado de una fuga imposible de Frank, ya detenido, anticipa las dificultades de su captura nada más empezar la película. Sigue entonces, en flash-back, la narración de los años locos de Frank, desde su adolescencia truncada. Y abundan las escenas de comedia, en que despliega su talento para el fingimiento; pero vemos también el atractivo que el dinero y el sexo ejercen en él, una frívola vida de playboy que, piensa, es necesaria para cumplir el proyecto de reunir a sus padres. Y cuando advierte que ellos no son lo que él quisiera, busca sin saberlo figuras paternas sustitutivas: sobre todo, su tenaz perseguidor, con quien vive un juego del ratón y el gato, y que a veces es la única persona con quien puede sincerarse. Leonardo DiCaprio resulta perfecto como el eterno adolescente, mientras Tom Hanks carga con aplomo sobre sus hombros un papel incómodo, de tipo reservado y refugiado en su trabajo.

6/10
Inteligencia artificial

2001 | Artificial Intelligence: AI

¿Cuál es la verdadera naturaleza del amor? ¿Se pueden crear los afectos artificialmente? ¿Hasta qué punto? En un mundo futuro donde los robots desempeñan todo tipo de funciones, sólo falta un último eslabón que separa a las máquinas de los seres humanos: la capacidad de amar. Pero la poderosa empresa Cybertronics Manufacturing acaba de superar este obstáculo con la creación de David, un robot-niño de 12 años diseñado específicamente para desarrollar lazos afectivos. Henry y Mónica, cuyo matrimonio comienza a resquebrajarse debido a la enfermedad de su hijo –crionizado hasta que se encuentre remedio para su mal–, decidirán superar la situación “haciéndose con los servicios” de David. Tras las dudas iniciales, será sobre todo Mónica quien pretenda así llenar el vacío afectivo dejado por su hijo. Sin embargo, el desmedido cariño del niño-robot acabará por no ser asumido satisfactoriamente por la sociedad que le ha creado. Sin nadie a quien acudir, el pequeño David emprenderá un viaje para comprender de dónde procede. Spielberg toma un proyecto del gran Stanley Kubrick y ofrece una entrañable película sobre uno de los aspectos que más atrae a los científicos: el de la capacidad de crear inteligencia. Y lo hace contando su particular versión futurista de Pinocho, el muñeco que quería ser niño. Quizá pueda achacársele un metraje excesivo y una perspectiva demasiado sentimental, pero esta película es ya un monumento del género de la ciencia ficción. Muy bien ambientada –los escenarios de Rouge City son un buen ejemplo– y con notables efectos especiales, la historia de David atrapa sin embargo por su paradójica humanidad, un mérito que pertenece íntegramente a Haley Joel Osment, quien da vida al robot con una profundidad asombrosa. El guión de Spielberg y una buena galería de secundarios, entre los cuales brilla Jude Law con su papel de “Joe el gigoló”, ponen el resto.

6/10
Salvar al soldado Ryan

1998 | Saving Private Ryan

Un veterano de la Segunda Guerra Mundial visita con su familia el cementerio de la playa de Omaha. Los recuerdos se agolpan en su memoria. Los sucesos de aquel ya lejano 6 de junio de 1944. El día D del desembarco de Normandía, en que 170.000 soldados comienzaron la liberación de Europa del yugo nazi. Una de las misiones, que recae en el capitán Miller y sus hombres, es rescatar a un soldado muy especial, perdido en las líneas enemigas: se trata de James Ryan, que ha perdido tres hermanos en combate, y al que el alto mando americano quiere devolver con vida a su madre. Lo nunca visto en guerra. Un realismo alucinante. La primera media hora del film, prácticamente sin diálogos, muestra toda la crudeza de la guerra. En el desembarco las balas silban, los temblores y el miedo son palpables, los rezos se oyen, los miembros amputados y la sangre se ven: no es "como en las películas" sino que es, de verdad, la guerra. Luego la película se centra en la misión de rescate, no sin antes ofrecer una secuencia antológica: el trasiego entre el alto mando hasta que una mujer recibe la noticia de la muerte de 3 hijos en distintas acciones bélicas. Los actores recibieron una dura instrucción militar para hacer más creíbles sus caracterizaciones: largas marchas, noches cortas, alimentación de supervivencia, clases sobre armamento... Hasta hubo un conato de motín por la dureza del entrenamiento. Pero el resultado valió la pena, y ha sido reconocido con cinco merecidos Oscar: mejor director, fotografía, montaje, sonido y montaje de efectos sonoros.

8/10
Amistad

1997 | Amistad

Año 1839. Los esclavos que transporta el barco español Amistad, encabezados por Cinque, se amotinan y exigen ser llevados de vuelta a África. Pero la nave acaba recalando en aguas estadounidenses. Comienza un juicio donde pesan los cargos de asesinato, además de la reclamación de la propiedad de los esclavos por parte de un terrateniente, al que apoya la corona española. Un grupo de abolicionistas se hace cargo de la compleja defensa, viendo una ocasión de oro para avanzar en la supresión del comercio con seres humanos. Si la veta de cine fantástico y de aventuras que hizo popular a Steven Spielberg parece algo agotada -Parque Jurásico y El mundo perdido: Parque Jurásico 2 son un alarde técnico y de dirección, pero se echa en falta la imaginación de su autor- no sucede así con sus películas adultas. El director asume la responsabilidad de provocar la reflexión del espectador -en primer lugar la de sus hijos, ha asegurado-, lo que no está nada mal ante un panorama de películas en cuya degustación parece condición indispensable no pensar en absoluto. No deja de ser paradójico que él y George Lucas recuperaran el cine de aventuras cuando nadie lo cultivaba, y que ahora que abundan los films de simple entretenimiento sea Spielberg el que proponga temas que apelan a la conciencia. Como todos los filmes de Spielberg, Amistad es muy visual; magnífica es la fotografía de fuertes contrastes, en que los personajes parecen bañados en luz. Y la historia, auténtica en sus líneas maestras, interesa. Quizá sea algo larga, con alguna caída de ritmo, y algún personaje poco desarrollado, como el de Morgan Freeman. Pero magníficas ideas de guión mantienen la atención. Una es la dificultad del idioma. Los esclavos no hablan inglés ni castellano, no pueden expresarse bien. Eso mantiene las distancias, y logra que esa consideración de seres inferiores, sin derechos, se acepte más fácilmente. De modo que cuando los defensores, siguiendo los consejos del ex presidente John Quincy Adams –formidable Anthony Hopkins-, tratan de ver no 'cosas' sino 'personas' con su historia, y logran comunicarse, la perspectiva cambia de modo muy efectivo. También el paralelismo entre la odisea de los esclavos y el relato del Evangelio que cautiva a uno de ellos ayuda a dar un sentido a los sinsabores que padecen.

6/10
El mundo perdido: Parque Jurásico 2

1997 | The Lost World: Jurassic Park

Una expedición dirigida por Ian Malcolm (Jeff Goldblum) se dirige a una isla cercana a Jurassic Park, donde aún siguen vivos muchísimos dinosaurios. Entretenida secuela de Parque Jurásico, basada en otra novela que escribió para la ocasión el escritor Michael Crichton. Añade nuevos brochazos ecologistas y anticapitalistas, más humor y violencia, secuencias de acción más intensas y mejores efectos especiales. Lo más importante no es la entidad dramática de la trama, sino la acción y, sin duda, Spielberg consiguió uno de los más entretenidos filmes del cine reciente.

6/10
La lista de Schindler

1993 | Schindler's List

Clavado en la memoria tenemos el angustiado rostro de Liam Neeson, con ojos llorosos y gesto desesperado, mientras a su alrededor se aglomera un grupo de hombres y mujeres dramáticamente enternecidos: “El coche. ¿Por qué me quedé el coche? Valía diez personas. Diez personas. Diez personas más… Esta pluma. Dos personas. Es de oro… Dos personas más… Él me hubiera dado dos personas por ella, al menos una. Una persona más. Una persona, Stern. Por esto… ¡Pude haber salvado a una persona más y no lo hice! ¡Y… y no lo hice…!”. Steven Spielberg nos ha estado preparando para ese final durante tres horas de película. Un final melodramático que expresa algo terrible: hasta dónde ha podido llegar la bajeza humana, capaz de vender la vida de un semejante por… una pluma. La lista de Schindler es probablemente la mejor película sobre el Holocausto jamás filmada y también la más triste. Cuando se estrenó en 1993 muchos pensaron que a partir de ese momento ya no habría más películas sobre el mismo tema. Con La lista de Schindler ya todo estaba contado. Y, pese a que nos equivocamos, ninguna hasta el momento ha podido superar la entidad dramática y cinematográfica de la obra maestra de Spielberg. El director recibió por la película una recompensa largamente acariciada. La Academia se volcó con ella, otorgándole siete Oscar, entre ellos los correspondientes a la mejor película, mejor guión y mejor dirección. Antes Spielberg había fracasado –en cuanto a premios se refiere– con El color púrpura (11 nominaciones y ningún premio), E.T., el extraterrestre, En busca del arca perdida y Encuentros en la tercera fase. Ahora se consagraba definitivamente para un sector de la crítica, que siempre le había considerado el niño mimado por el público, un experto en hacer dinero con historias infantiles que ensalzaban los sueños y las aventuras por encima de las historias reales y los conflictos dramáticos. El director de Cincinnati necesitaba una película grande, monumental, un proyecto definitivo para demostrar su impresionante talento. Y lo encontró gracias a un libro del australiano Thomas Keneally donde se narraba la historia de Oskar Schindler, el empresario alemán que salvó a cientos de judíos de una muerte segura durante la II Guerra Mundial. Septiembre de 1939. Los nazis invaden Polonia. Los judíos son internados en guetos, son asesinados en las calles, son enviados a los campos de concentración. El alemán Oskar Schindler ve en la situación un medio de prosperar económicamente y comienza una interesada relación con los militares más poderosos para poner en marcha una fábrica. La mano de obra no es problema, ya que procederá de los campos de concentración… Schindler logra hacerse con los servicios de Itzhak Stern, un judío que se hará realmente cargo del negocio, mientras que él se ocupará de la labor de salón con la cúpula nazi, con el objetivo de elaborar una lista de trabajadores judíos que estarán únicamente bajo su protección. Sin embargo, lo que empieza como un medio lucrativo acaba convirtiéndose en la obsesión –empeñando su dinero y su futuro– por arrancar a cuantas más personas mejor de la garras psicópatas de Amon Goeth, oficial al mando de uno de los campos. La lista de Schindler es la historia de un héroe y un monumento a la dignidad humana, pero ambas cosas se hacen patentes poco a poco, tras un denso y trágico velo. Spielberg muestra a un Oskar Schindler nada ejemplar: vanidoso, mujeriego y hedonista. Un dandy oportunista que tardar cierto tiempo en comprender la barbarie nazi y en implicarse totalmente contra el holocausto. Además es el mismo horror el que produce una toma de partido por todo aquello que tenga aliento de vida. El asco y la repulsión de algunas imágenes no son aptas para paladares muy sensibles. La elección de actores es realmente acertada. Tipos como Harrison Ford, Bruno Ganz o Stellan Skarsgård fueron considerados para el papel de Schindler, pero fue Neeson quien finalmente bordó el itinerario interior de su personaje. Ralph Fiennes, por su parte, es un Amon Goeth estremecedor y acaba siendo como una reencarnación del Mal. Los distintos apartados técnicos funcionan a la perfección, desde el guión de Steven Zaillian, que presta atención minuciosa a los numerosos personajes y a la riqueza de sus diálogos, hasta la meticulosa labor de montaje, obra de Michael Kahn. Pero, ante todo, Spielberg sabe cómo jugar con los sentimientos de modo admirable y algunos pasajes quedan grabados para siempre en la memoria (los niños buscando refugio, las mujeres en las duchas de Auschwitz, los juegos asesinos de Goeth…). La formidable fotografía en blanco y negro de Janusz Kaminski aporta a la cinta una sólida entidad histórica, próxima en ocasiones al género documental, como en las escenas del gueto. Y la música del maestro John Williams suena como un desgarrador lamento imposible de olvidar.

8/10
Parque Jurásico

1993 | Jurassic Park

Obra maestra del suspense, la aventura y la ciencia ficción de un especialista como Steven Spielberg. Un rico empresario (Richard Attenborough) ha llevado a cabo uno de su sueños: convertir una remota isla del Pacífico en un paraíso natural donde se dan cita todo tipo de animales prehistóricos. Esta isla, llamada Parque Jurásico, ha sido posible gracias a las más avanzadas técnicas de manipulación genética, de modo que se han podido gestar especies extinguidas hacía millones de años. Cuando un grupo de científicos visita el parque comienzan sin embargo a tener pequeños contratiempos, que con los días se convierten en una pesadilla. Entre los animales hay verdaderos asesinos, como los "velocirraptores", una especie de agilidad y agresividad increíbles. Lo que parecía una visita de placer se convierte en una carrera hacia la supervivencia. Aventura y acción sin respiro nos ofrece esta impresionante superproducción, que cuenta con tres Oscar en su haber y una música fantástica a cargo de John Williams.

6/10
Hook

1991 | Hook

Peter Banning, es un importante hombre de negocios, casado y con dos hijos. Brillante en su trabajo, lo tiene todo. Pero descuida a su familia, y ha perdido el recuerdo de quién fue en el pasado: Peter Pan, el niño que no quería crecer. El secuestro de sus hijos, llevado a cabo por el villano Capitán Garfio, le hará despertar del letargo en el que ha estado sumido tantos años. Recupera así su identidad, y regresa al País de Nunca Jamás donde, con la ayuda de Campanilla, tratará de liberar a sus retoños, recuperar su amor y enfrentarse a su mortal enemigo. Steven Spielberg, -¡quién si no él!- dirige este magnífico espectáculo sobre las peripecias de Peter Pan. Aventuras, barcos piratas, luchas de espadas, nos harán volver a sentirnos niños, y olvidarnos de los agobios de la vida diaria, aunque sólo sea durante un par de horas. Hay que destacar, el magnífico reparto: Robin Williams es un creíble Peter Pan, en un papel hecho a medida para él; Dustin Hoffman encarna al mítico capitán Garfio; y Julia Roberts es la adorable hada "Campanilla".

6/10
Always (Para siempre)

1989 | Always

Steven Spielberg dirige esta magnífica película sobre personas que dedican su vida a apagar espectaculares incendios forestales, todo ello envuelto en una vida de peligro, aventura, amor y compañerismo. Peter (Richard Dreyfuss) es el aviador mejor dotado de su grupo, un auténtico genio del vuelo capaz de arriesgarse hacia los mayores peligros, de los que no parece tener miedo, con tal de llevar a cabo su trabajo. Su actitud en el aire, sin embargo, no es vista con buenos ojos por parte de la mujer que ama (Holly Hunter) que sufre mucho cada vez que realiza una misión. Un día, al intentar salvar la vida de Al (John Goodman), su mejor amigo, Peter sufre un accidente mortal. El maestro Spielberg rueda una película llena de emoción y ternura, no exenta de realismo y tragedia, todo ello con la inestimable colaboración de unos actores fantásticos y una maravillosa banda sonora compuesta por el especialista John Williams. Fue la última película de la mítica Audrey Hepburn.

6/10
Indiana Jones y la última cruzada

1989 | Indiana Jones And The Last Crusader

Indiana Jones (Harrison Ford) es un inquieto profesor de arqueología en la Universidad, que además de tener embelesadas a sus alumnas, se dedica a buscar valiosas piezas de arqueología. Esta vez no es él quien se mete en líos, sino su padre Henry (Sean Connery), también aficionado a la arqueología. Henry es un testarudo viejo que se ha empeñado en encontrar el Santo Grial. Cuenta la leyenda que el Santo Grial es la copa donde Cristo bebió en la Ultima Cena, y el que lo encuentre y beba de él, conseguirá la vida eterna. Pero un nazi sin escrúpulos ha retenido a Henry y trata de apoderarse del Santo Grial. Con su habitual capacidad para meterse dentro de la psicología infantil, Steven Spielberg intentó recuperar los viejos seriales de aventuras de los años 30 y 40. El resultado, como en las anteriores entregas, son dos horas de acción sin respiro, en las que se acumulan, una tras otra, situaciones disparatadas de las que Indiana Jones siempre sale triunfante. Como suele pasar en todas las películas de Spielberg, el orden bueno –el occidental– se ve amenazado por el orden malo –que en este caso son los nazis–. Éste es el punto de partida para llegar a una confrontación entre lo humano y lo divino. Spielberg es un maestro en la manipulación de los sentimientos del espectador, y logra la emoción visual a un ritmo trepidante, en el que se suceden a velocidad de vértigo un catálogo de las situaciones más arriesgadas que se puedan imaginar.

7/10
El imperio del sol

1987 | Empire Of The Sun

Jim Graham es un chaval británico, hijo único, que vive con sus padres en Shanghai. Su cómoda existencia entre algodones dará un vuelco durante la II Guerra Mundial. Jim tiene 13 años y su exaltada imaginación vibra de modo especial con los aviones. Tiene varios modelos en miniatura, y no puede evitar dar botes cuando ve las aeronaves surcando el cielo. A Jim nunca le ha faltado nada, y siempre ha visto la realidad de la vida a distancia; lo dice Spielberg plásticamente con la imagen del Packard que le conduce con las ventanillas subidas, para que nada del exterior afecte a Jim. Tras el ataque japonés a Pearl Harbor, estalla el caos en la zona occidental de Shanghai. Jim se separa de sus padres, y a partir de ese momento se inicia en el juego de la supervivencia. La criada ya no le obedece, sino que le abofetea. Hay que buscar comida, los platos cocinados ya no llegan a la mesa por arte de magia. Jim se ve obligado a crecer (esa maleta de cartón, que abandonada supone el fin de la infancia), y busca la complicidad de Basie, un americano que se mueve en la actual situación como pez en el agua. Acabará, como tantos, en un campo de prisioneros. Adaptación de la obra de ribetes autobiográficos de J.G. Ballard, con guión del autor teatral Tom Stoppard. Spielberg rueda un film espectacular, gran parte rodado en Shanghai con miles de extras, con un formato 'a lo grande', muy a lo David Lean. La preciosa fotografía de Allen Daviau y la gran partitura de John Williams ayudan al empaque de un título a redescubrir.

8/10
Cuentos Asombrosos

1985 | Amazing Stories | Serie TV

Tras el éxito norteamericano de la serie televisiva Cuentos asombrosos, en España se estrenaron en el cine una recopilación de los mejores episodios. Se trata de una producción de Steven Spielberg y otros grandes nombres de la industria norteamericana, como Robert Zemeckis (Regreso al futuro). Ellos mismos dirigieron algunos de los episodios y, en esta recopilación se haya uno de los mejores, "La misión", dirigido por el propio Rey Midas de Hollywood. La misión cuenta la historia de un grupo de aviadores que, durante la Segunda Guerra Mundial realizan una misión en un bombardero. Sin embargo, y tras ser alcanzados por el enemigo, un joven soldado queda atrapado en una de las torretas de ametralladoras.

5/10
El tren fantasma

1985 | Ghost Train | Serie TV

Cuento asombroso dirigido por Steven Spielberg. Un matrimonio con un hijo pequeño, Brian (el chico de las grandes orejas de Único testigo), y el abuelo Opa se trasladan a la nueva casa de campo familiar, construida donde Opa pasó la niñez, en tiempos donde el lejano Oeste daba sus últimos estertores. Allí el abuelo se da cuenta de que la casa está situada justo por donde pasaba el tren que descarriló, debido a una travesura infantil cometida por él. Tal vez Opa tenga ocasión de usar el billete para viajar que tenía por aquel entonces. Se trata de una historia plenamente spielbergiana, con chico de imaginación desbordante y su cuarto infantil repleto de juguetes, y que ve cómo sus fantasías se hacen realidad, la magia existe.

6/10
El color púrpura

1985 | The Color Purple

Ambientada en Estados Unidos, en el sur rural. Whoopi Goldberg interpreta a una joven muchacha negra, obligada por su padre a casarse con un hombre odioso al que no quiere. Sólo encuentra consuelo en su hermana, a quien escribe puntualmente, aunque sus cartas de respuesta sean retenidas por su malvado marido. Una de las películas de contenido serio más prestigiosa de Steven Spielberg, artífice de El diablo sobre ruedas (1972), Tiburón (1975), En busca del arca perdida (1981) o E.T., el extraterrestre (1982). Una historia emotiva, intensa y lírica ante la que no pueden evitarse las lágrimas. Narra una vida melodramática, en la que se muestran en carne viva los sentimientos fundamentales del ser humano. La dirección es soberbia, y las interpretaciones de Whoopi Goldberg, Danny Glover y Oprah Winfrey, sobresalientes. Algunas escenas han pasado a la historia del cine, por su maestría y sutileza. Está basada en la novela homónima de Alice Walker, ganadora del Premio Pulitzer. A pesar de contar con un montón de nominaciones al Oscar, el film se fue sin ninguna estatuilla a casa, era la época en que no se toma en serio a Spielberg.

6/10
La misión (1985)

1985 | The Mission | Serie TV

Para muchos, el mejor episodio de la serie televisiva de corte fantástico “Cuentos asombrosos”, rodado con gran pericia por Steven Spielberg. Describe la misión de un bombardero americano durante la Segunda Guerra Mundial. Para el joven encargado de la ametralladora Jonathan va a ser su misión número 23, un auténtico récord de éxitos. Aunque el capitán se resiste a que Jonathan arriesgue una vez más su vida, ante la presión del resto de la tripulación, lo admite en la nueva incursión. Jonathan es muy popular por las caricaturas y dibujos que hace de cada uno del grupo, y le consideran como su amuleto de la suerte, por así decir. Y en efecto, el chico cumple con su cometido. Sólo hay un problema: Jonathan se ha quedado atascado en su posición en la panza del avión, y el tren de aterrizaje está roto. Sólo un milagro podría salvar su vida... Spielberg dota a la historia de un adecuado aire mágico, donde están muy presentes la nostalgia y la camaradería. El cineasta crea un genuino suspense, que crece de modo gradual, tal vez algo estirado, pero muy efectivo; hasta llegar a un final que en manos de otro resultaría sencillamente ridículo, y que él logra convertir en razonable, porque ha sabido prepararnos de modo conveniente para ello. Coprotagoniza la cinta un joven Kevin Costner.

6/10
Indiana Jones y el templo maldito

1984 | Indiana Jones And The Temple Of Doom

El atractivo profesor de arqueología Indiana Jones (Harrison Ford) alterna sus clases en la Universidad con las más arriesgadas aventuras en busca de valiosas piezas. En esta ocasión, Indiana Jones debe encontrar la piedra Sankara, que ha sido robada de un tótem sagrado en Nepal. A la vez, centenares de niños están desapareciendo misteriosamente. Uno de ellos consigue regresar con vida al poblado, y cuenta los terribles sucesos que están sucediendo en un palacio. En las profundidades de este palacio, se encuentra el Templo Maldito, donde una malvada secta realiza los más terribles y sangrientos sacrificios. Indiana Jones tendrá que enfrentarse a cientos de peligros y fatalidades para salir con vida del Templo y rescatar a los niños. Se trata de la película con más elementos fantásticos de la serie de Indiana Jones. Las escenas se suceden a una velocidad de vértigo en varios continentes distintos. El sentido del humor es un elemento constante, y está reforzado por la presencia del joven Jonathan Ke Quan. Si en su estreno En busca del arca perdida (1981) fue una de las más taquilleras de la historia, la segunda parte no se queda atrás. Dos horas de acción trepidante, con sorpresas constantes y aventuras que dejan boquiabierto a cualquier espectador. La conocida música de John Williams es excelente.

7/10
En los límites de la realidad (1983)

1983 | Twilight Zone: The Movie

Admiradores de la serie Dimensión desconocida (1959-1964), Steven Spielberg y Joe Dante decidieron producir una película que englobase el espíritu de la misma mediante cuatro episodios. Todo comienza con un antológico prólogo –filmado por el propio Landis– donde dos amigos van en coche por una desértica carretera, recordando series clásicas de televisión. A partir de aquí se suceden los episodios: - El primero, también de Landis, tiene como protagonista al actor Vic Morrow (que falleció durante el rodaje por un accidente de helicóptero), como un tipo racista que recibirá su merecido al viajar en el tiempo y ser perseguido por negro, judío y vietnamita. - El segundo, de Spielberg, narra de forma sentimental cómo un hombre viaja por los asilos ofreciendo a los ancianos una nueva oportunidad de ser jóvenes. - El tercero, dirigido por Joe Dante, cuenta cómo un niño con superpoderes es capaz de extraer a los dibujos animados de la televisión al mundo real. - El último, y más talentoso, tiene a George Miller en la dirección y muestra cómo el aterrorizado pasajero de un avión (magnífico John Lithgow) ve con estupor cómo un maléfico duende está destruyendo el ala del aparato.

6/10
E.T., el extraterrestre

1982 | E.T. the extra-terrestrial

Steven Spielberg no sería quien es si no hubiera rodado esta película hace 20 años. Si ya antes había sorprendido con una visión favorable de la vida más allá de la Tierra en Encuentros en la tercera fase, su siguiente película fue directamente a destrozar el mito del marciano con malas pulgas que viene a nuestro planeta para sembrar la destrucción. ¿Qué ocurriría si el extraterrestre más simpático del universo perdiera el bus de vuelta a casa? Esta pregunta dio origen a la película más personal de Steven Spielberg, de la que ahora celebramos su veinte aniversario. En el pequeño Elliott, que sufre por la reciente separación de sus padres, y que no tiene amigos de su edad, podemos ver el “alter ego” de Spielberg. También él pasó por el divorcio de sus padres, y era un muchacho solitario, que buscaba refugio en su enorme imaginación. Como el protagonista de E.T., que vive en una casa de una zona residencial y juega con sus muñecos de superhéroes. Pero lo que más anhela es un verdadero amigo y, como explica el director, “dentro de esa existencia en solitario llega un regalo de las estrellas, el mejor amigo que pudiera uno imaginar. Por supuesto, esto es algo que nunca me sucedió a mí, pero es una parte de mis fantasías. Cuando yo tenía 9 años deseaba tener un amigo que viniese de las estrellas y creciera conmigo. Y pienso que, en definitiva, de ese deseo surgió la idea de hacer E.T.” En efecto, uno de los alienígenas que están recogiendo especies de plantas en la Tierra, pierde la nave espacial que debe llevarle a casa. Elliott le descubre, y se convierte en su mejor amigo. Pero ha de ayudarle a volver con los suyos, aunque le duela la separación. Steven Spielberg dibujó de un modo inimitable el mundo infantil. Sólo a los niños les está permitido conocer la presencia de E.T., los adultos no están preparados mentalmente para ello. Para remarcar esto, el director filmó toda la película con la cámara a la altura de Elliott, y por ellos los planos están tomados como si la cámara fuera un niño. De hecho, casi nunca se ven los rostros de los adultos, que son tomados de cintura para abajo: la excepción la constituyen la madre de Elliott, y el personaje de un científico, Peter Coyote, que dice la célebre frase, que bien podía haber pronunciado Spielberg, “he estado esperando esto desde que tenía diez años”. Además, el director tomó elementos de uno de sus libros favoritos, el clásico infantil 'Peter Pan' (años más tarde dirigiría Hook, una variación sobre el tema), de James Barrie; se trata del cuento que la madre lee a la pequeña Gertie, que sabe creer en las hadas, tiene auténtica fe. Steven Spielberg encargó el guión del film a Melissa Mathison, la que fuera esposa de Harrison Ford. De hecho, el actor hizo un pequeño cameo en la película, en la escena de la escuela, aunque luego fue eliminado del metraje que se estrenó en 1982. Otro “cameo” interesante es el de Yoda, en la fiesta de Halloween, al que E.T. quiere saludar, reconociendo en el maestro jedi a uno de los suyos. También es sensacional la incomparable música de John Williams, ganadora del Oscar con todo merecimiento.

8/10
En busca del arca perdida

1981 | Raiders of the Lost Ark

Un profesor de arqueología llamado Indiana Jones (Harrison Ford), combina sus clases de arqueología en la Universidad, con una agotadora actividad aventurera por todo el mundo, en busca de piezas arqueológicas de valor. En 1936, Hitler pone a un poderoso equipo en busca del Arca de la Alianza, donde fueron guardadas las Tablas de la Ley que Dios entregó a Moisés en el Monte Sinaí. Indiana recibe el difícil encargo de adelantarse a los nazis y conseguir el Arca. Pero para cumplir su misión Indi deberá correr innumerables aventuras y sortear los más increíbles peligros. Spielberg recupera con esta sensacional película el espíritu de los viejos seriales de aventuras de los años 30 y 40. Son dos horas de acción sin respiro, que se ven sin ningún esfuerzo y con mucho gusto. Se acumulan las situaciones más complicadas, de las que Indiana Jones siempre sale airoso. La emoción visual se logra a un ritmo trepidante, y se suceden a velocidad de vértigo las aventuras en la jungla sudamericana, en el desierto de El Cairo o en una base submarina nazi. Aunque la historia no es muy rica en matices, el sentido del humor es un elemento constante. En su estreno, fue una de las más taquilleras de la historia del cine. La música compuesta por John Williams es magistral.

8/10
1941

1979 | 1941

Si algo demostró Steven Spielberg con esta película es que la comedia gamberra no era lo suyo. Con la ayuda de sus compinches de la saga de Regreso al futuro pergeñó una trama sobre el pánico que se desata en California ante una posible invasión japonesa a los pocos día del ataque a Pearl Harbor, durante la Segunda Guerra Mundial. Un grupo de personajes lunáticos y un submarino nipón perdido por allí cerca dan pie a situaciones disparatadas. Spielberg, niño bonito de Hollywood tras sus taquillazos con Tiburón y Encuentros en la tercera fase, se estrelló con un film al que faltaba el adecuado timing para provocar las risas. Era como explotar el tirón de Que vienen los rusos, de Norman Jewison, con un reparto coral más o menos estelar; pero la jugada no funciona.

4/10
Encuentros en la tercera fase

1977 | Close Encounters Of The Third Kind

La película que consagró definitivamente a Steven Spielberg. Con ella esculpió su nombre en letras de oro en la historia de la ciencia ficción. Esta edicion especial incluye secuencias no vistas en cine, que completan y mejoran el film original En el film somos testigos de cómo se produce la primera toma de contacto de los humanos con formas de vida extraterrestre, a través de diferentes personajes, que se ven impulsados, sin motivo aparente, a acudir a un determinado lugar en un momento determinado. Ellos serán los protagonistas de la gran aventura que supone el encuentro con una civilización extraterrestre. Spielberg da muestras de su buen hacer y se revela, además, como un excelente técnico y un gran director de actores. Destaca la interpretación de Richard Dreyfuss, así como la especial intervención del actor y director François Truffaut. Los efectos especiales, supernovedosos en su día, corren a cargo de Douglas Trumbull, y la banda sonora es del célebre John Williams (La guerra de las galaxias). El guión es del propio Spielberg.

6/10
Tiburón

1975 | Jaws

El título que catapultó a la fama a Steven Spielberg, gracias a la confianza que le mostró el estudio Universal, asombrado de lo que había hecho el joven cineasta con El diablo sobre ruedas. Tomando una novela de Peter Benchley, logró entregar un clásico del cine terrorífico con monstruo depredador. La acción transcurre el pueblecito costero y playero de Amity, donde empieza a hacer de las suyas el escualo del título. Las autoridades locales, temerosas de que los ingresos turísticos se vayan al traste por el miedo al tiburón, tratan de restar importancia a las muertes que se producen, e incluso muestran a un bicho, ya capturado, que supuestamente habría sido el tiburón asesino. La cosa no resulta tan sencilla, de modo que aúnan fuerzas para enfrentarse al tiburón el sheriff local, un experto oceanográfico y un cazador de tiburones. Aunque el rodaje en el mar fue harto complicado, y al principio no se acababa de dar con el muñeco mecánico adecuado que hiciera las veces de tiburón, al final resultó un film redondo, gracias al magistral uso del suspense por Spielberg, bien apoyado en las inquietantes notas musicales de John Williams. Resulta memorable la escena de Quint, estupendo Robert Shaw, relatando el trágico destino de los ocupantes del barco USS Indianapolis.

8/10
Loca Evasión

1974 | Sugarland Express

Tras el éxito de El diablo sobre ruedas, realizada para televisión, Steven Spielberg debutó en el terreno del largometraje con este filme. Lou Polin va a ver a su marido a la prisión y le cuenta que van an tener que dar a su hijo en adopción en Sugarland. A pesar de que le queda poco tiempo de condena, ella le convence para que escape con su ayuda. Tras secuestrar a un matrimonio de ancianos con un coche, parten hacia Sugarland donde dan un golpe, secuestran a un policía y recuperan a su hijo. Los agentes de la ley le siguen muy de cerca. A pesar de que se estrenó en España una vez que Spielberg ya era un director famoso, este filme resulta imprescindible para conocer la evolución del artífice de Tiburón y E.T., el extraterrestre y supuso su primer encuentro con el compositor John Williams, que se convertiría a partir de ese momento en un colaborador imprescindible.

6/10
Algo diabólico

1972 | Something Evil

Los Worden son una familia que se va a vivir a una granja en Pennsylvania. Poco después comenzarán a notar la presencia de una fuerza demoníaca en la casa que quiere apoderarse de ellos. Segunda incursión en el cine de Steven Spielberg, tras El diablo sobre ruedas. El resultado es un film de terror que aprueba raspado para ser una de las primeras producciones de su director, que cuenta con rostros poco conocidos.

4/10
Colombo

1971 | Columbo | Serie TV

Recopilación de los capítulos de la primera temporada de las andanzas del teniente Colombo, alguien a quien se aplica bien aquello de que 'las apariencias engañan'. Pues pese a su aire de despistado que no se entera de nada (genial Peter Falk), resuelve los casos más complicados gracias a una increíble sagacidad. Uno de los episodios, 'Homicidio de acuerdo con el libro', está dirigido por el entonces principiante Steven Spielberg.

6/10
El diablo sobre ruedas

1971 | Duel

David, un viajante de comercio que ha discutido con su mujer y que conduce con prisa  intenta adelantar a un camión que se cruza en su camino. A partir de ese momento sufre el acoso interminable de aquel vehículo. A los 24 años y tras algunos episodios de series, Steven Spielberg rodó este telefilm, por el que fue aclamado como uno de los más prometedores talentos de la época, y que se estrenó en cine en España. El guión, de Richard Matheson (Soy leyenda), se inspira en un pequeño accidente que éste tuvo  con un camionero.

7/10
Galería nocturna

1970 | Night Gallery | Serie TV

Serie de terror de Rob Serling, creador de En los límites de la realidad. Serling trasladó a la televisión el espíritu de las historias de H.P. Lovecraft y otros escritores de terror estadounidenses. El propio Serling presentaba cada una de las historias. Se emitieron 43 capítulos y tuvo diversas imitaciones muy inferiores.En uno de sus primeros trabajos, un jovencísimo Steven Spielberg dirigió uno de los tres fragmentos del episodio piloto y Make Me Laugh, el octavo episodio de esta primera temporada.

5/10
Inteligencia artificial

2001 | Artificial Intelligence: AI

¿Cuál es la verdadera naturaleza del amor? ¿Se pueden crear los afectos artificialmente? ¿Hasta qué punto? En un mundo futuro donde los robots desempeñan todo tipo de funciones, sólo falta un último eslabón que separa a las máquinas de los seres humanos: la capacidad de amar. Pero la poderosa empresa Cybertronics Manufacturing acaba de superar este obstáculo con la creación de David, un robot-niño de 12 años diseñado específicamente para desarrollar lazos afectivos. Henry y Mónica, cuyo matrimonio comienza a resquebrajarse debido a la enfermedad de su hijo –crionizado hasta que se encuentre remedio para su mal–, decidirán superar la situación “haciéndose con los servicios” de David. Tras las dudas iniciales, será sobre todo Mónica quien pretenda así llenar el vacío afectivo dejado por su hijo. Sin embargo, el desmedido cariño del niño-robot acabará por no ser asumido satisfactoriamente por la sociedad que le ha creado. Sin nadie a quien acudir, el pequeño David emprenderá un viaje para comprender de dónde procede. Spielberg toma un proyecto del gran Stanley Kubrick y ofrece una entrañable película sobre uno de los aspectos que más atrae a los científicos: el de la capacidad de crear inteligencia. Y lo hace contando su particular versión futurista de Pinocho, el muñeco que quería ser niño. Quizá pueda achacársele un metraje excesivo y una perspectiva demasiado sentimental, pero esta película es ya un monumento del género de la ciencia ficción. Muy bien ambientada –los escenarios de Rouge City son un buen ejemplo– y con notables efectos especiales, la historia de David atrapa sin embargo por su paradójica humanidad, un mérito que pertenece íntegramente a Haley Joel Osment, quien da vida al robot con una profundidad asombrosa. El guión de Spielberg y una buena galería de secundarios, entre los cuales brilla Jude Law con su papel de “Joe el gigoló”, ponen el resto.

6/10
Ni un solo día en la playa

1986 | No Day at the Beach | Serie TV

Segunda Guerra Mundial, en vísperas del día D, el desembarco de Normandía. Un grupo de soldados a bordo de un barco juega a las cartas matando las últimas horas antes de entrar en combate. Todos se meten con el pobre Arnold, el clásico buen tipo pero vulnerable, blanco de todas las bromas. Para sorpresa de sus compañeros, en el fragor de la batalla va a tener un comportamiento digno de un héroe... Aunque no es ésa la única sorpresa."Cuento asombroso" bélico, rodado en blanco y negro a partir de un argumento de Steven Spielberg, cineasta siempre interesado en la Segunda Guerra Mundial. Está bien llevado, con los giros inesperados y las reflexiones acerca de lo que es la verdadera camaradería.

6/10
Recoge tus bellotas

1986 | Gather Ye Acorns | Serie TV

En los años 30, un chaval disfruta leyendo cómics y escuchando seriales radiofónicos. Sus padres desean que llegue a ser un eminente doctor, pero él, escuchando los consejos de un duendecillo, se convierte en un soñador que colecciona tebeos y objetos varios. El chico crece y sus progenitores, decepcionados de que gaste sus ahorros en un cochazo en vez de costear los estudios de medicina, le echan de casa. Se convertirá en un vagabundo, que arrastra su colección de tebeos y cachivaches."Cuento asombroso" con trama de Steven Spielberg, y protagonizado por Mark Hamill, el Luke Skywalker de la saga "Star Wars". Aunque bañado de nostalgia, no deja de ser una anécdota de poca consistencia.

5/10
Dorothy y Ben

1986 | Dorothy and Ben | Serie TV

Ben, un anciano negro, despierta en un hospital ante el estupor de médicos y enfermeras. No es para menos, pues ha estado en coma durante cuarenta años. Cuando empieza a hacerse idea de su situación, y pasea por los pasillos y habitaciones del lugar, llega al punto donde nace la pequeña Dorothy, una niña que lleva en coma dos semana, lo que tiene a sus padres con el corazón roto. Entre Ben y Dorothy se va a producir una conexión muy especial.Emotivo "cuento asombroso" con guión de Steven Spielberg. Está muy bien desarrollado, y Joe Seneca como el anciano protagonista entrega una composición sensacional. El final tiene su punto de gracia, y apunta a la felicidad que nos espera en la otra vida.

6/10
Cámara, ¡acción!

1986 | Mirror, Mirror | Serie TV

Un prepotente escritor de novelas de terror, cuya obra ha sido llevada con frecuencia al cine con abundante casquería, va a probar su propia medicina. En efecto, sin saber por qué, el pobre tipo empieza a ver una especie de fantasmal zombi en cualquier espejo en el que se mire, con evidentes intenciones homicidas. ¿Está loco o qué?Martin Scorsese dirige un argumento de Steven Spielberg para su serie de Cuentos asombrosos. La asociación de los cineastas fructificaría cinco años más tarde en El cabo del miedo, dirigida por el primero y producida por el segundo. Ambos filmes evidencian que, aunque Scorsese es un estupendo cineasta, el género fantástico no es lo suyo. De acuerdo, el italoamericano maneja bien los mecanismos del terror, pero la cosa se antoja demasiado artificiosa. En el film se puede ver, completamente maquillado, a Tim Robbins, que da vida, por así decir, al fantasma.

5/10
Cuentos Asombrosos

1985 | Amazing Stories | Serie TV

Tras el éxito norteamericano de la serie televisiva Cuentos asombrosos, en España se estrenaron en el cine una recopilación de los mejores episodios. Se trata de una producción de Steven Spielberg y otros grandes nombres de la industria norteamericana, como Robert Zemeckis (Regreso al futuro). Ellos mismos dirigieron algunos de los episodios y, en esta recopilación se haya uno de los mejores, "La misión", dirigido por el propio Rey Midas de Hollywood. La misión cuenta la historia de un grupo de aviadores que, durante la Segunda Guerra Mundial realizan una misión en un bombardero. Sin embargo, y tras ser alcanzados por el enemigo, un joven soldado queda atrapado en una de las torretas de ametralladoras.

5/10
El tren fantasma

1985 | Ghost Train | Serie TV

Cuento asombroso dirigido por Steven Spielberg. Un matrimonio con un hijo pequeño, Brian (el chico de las grandes orejas de Único testigo), y el abuelo Opa se trasladan a la nueva casa de campo familiar, construida donde Opa pasó la niñez, en tiempos donde el lejano Oeste daba sus últimos estertores. Allí el abuelo se da cuenta de que la casa está situada justo por donde pasaba el tren que descarriló, debido a una travesura infantil cometida por él. Tal vez Opa tenga ocasión de usar el billete para viajar que tenía por aquel entonces. Se trata de una historia plenamente spielbergiana, con chico de imaginación desbordante y su cuarto infantil repleto de juguetes, y que ve cómo sus fantasías se hacen realidad, la magia existe.

6/10
La mayor atracción

1985 | The Main Attraction | Serie TV

Brad Bender es el clásico guaperas de instituto, que aspira a convertirse en rey de su promoción, algo no muy complicado, pues destaca en todos los deportes, y tiene un ejército de “lacayos” dispuestos a ayudarle en sus propósitos. El único que le puede hacer competencia es un empollón, que podría ser bien visto por la dirección del colegio. Todo se dilucidará cuando se compruebe quién vende más boletos de una rifa. Brad tiene todas las papeletas para ganar, nunca mejor dicho. Sólo una lluvia de meteoritos podría echar por tierra sus planes... Divertido “cuento asombroso” de la serie producida por Steven Spielberg, no en vano el argumento (que recuerda por ambientación a la saga Regreso al futuro) es suyo, y en el guión participó el ingenioso Brad Bird. La cosa tiene mucha gracia a cuento de los efectos magnéticos que sufre Brad, con unos efectos a lo “poltergeist” muy logrados, y un final apoteósico.

6/10
Alamo Jobe

1985 | Alamo Jobe | Serie TV

Los defensores de El Álamo libran una encarnizada batalla contra los mexicanos comandados por Santa Ana. Jobe es un adolescente que permanece al lado de los valientes David Crockett y el coronel Travis. Éste, herido, le entrega un mensaje para hacer llegar a un general. Pero se produce un extraño fenómeno, el cruce de dos planos temporales. Turistas de hoy pululan por el fuerte, y en el exterior Jobe se encuentra el San Antonio de nuestros días, con grandes edificios y automóviles. Pese a todo, él se empeñará en cumplir su misión.Entretenido "cuento asombroso" servido con eficacia por Michael D. Moore, cineasta forjado en los estudios Disney, y que dirigió varios episodios de las series televisivas Hondo y Bonanza. No faltan los típicos golpes anacrónicos, a partir de un argumento ideado por Steven Spielberg.

6/10
Mamá, papá

1985 | Mummy Daddy | Serie TV

Divertido “cuento asombroso” dirigido por William Dear a partir de una idea de Steven Spielberg, que homenajea a las viejas películas de serie B de monstruos de la Universal, muy específicamente a los de la momia y Frankenstein. En una zona pantanosa del sur de los Estados Unidos están rodando una película sobre la momia inspirada en una leyenda local. La filmación se desarrolla en secreto, para no levantar susceptibilidades entre los lugareños. En plena noche comunican al actor que hace de momia que su esposa está de parto; de modo que, nervioso y apresurado, se sube a un auto caracterizado. Lo que va a provocar el pánico, y que un grupo de paletos organice una expedición para capturar a la mítica momia. Hay momentos tronchantes, y un ingenioso final.

6/10
El asombroso Falsworth

1985 | The Amazing Falsworth | Serie TV

El "estrangulador del teclado" anda suelto aterrorizando la ciudad. Después de cometer sus dos últimos crímenes se refugia en un club nocturno donde "El asombroso Falsworth" está ejecutando su número de adivinación. Al prestigioso vidente le basta tocar con sus manos a la gente para saber cosas que desconocen hasta sus personas más allegadas. Cuando con los ojos vendados toca al asesino, la visión que tiene resulta espeluznante.Efectivo "cuento asombroso", basado en una idea de Steven Spielberg. Tiene un arranque brillante, con magnífica dirección del especialista en cine fantástico Peter Hyams, en que la cámara sigue al asesino sin mostrar nunca su rostro, lo que crea la necesaria intriga. Tal vez se desinfla un poco cuando la cosa se acerca al final, pero tiene fuerza, con gran duelo actoral de Gregory Hines y Richard Masur, un par de sorpresas, y un remate humorístico que introduce la necesaria distensión.

6/10
Óptima sintonía

1985 | Fine Tuning | Serie TV

Andy es un chico muy espabilado, que ha desarrollado una antena de televisión capaz de captar señales muy lejanas. De China... e incluso de más allá de las estrellas. Con sus dos compañeros de laboratorio sintoniza un canal extraterrestre. Y descubren que los alienígenas son fans empedernidos de los shows televisivos terrícolas, que copian descaradamente. Incluso han organizado una "excursión" a la Tierra para conocer a sus actores favoritos.Ingenioso "cuento asombroso" con trama de Steven Spielberg, donde introduce toda su nostalgia por los programas televisivos que veía de chico. Tienen gracia los descacharrantes extraterrestres y su nave espacial, de buscado aspecto chapucero y risible. El ritmo decae un poco cuando el trío de chicos traen a la nave a un puñado de ancianos cómicos para que monten su show a bordo.

5/10
El hombre del mando a distancia

1985 | Remote Control Man | Serie TV

Walter es el clásico pringadete, al que sus jefes pisotean en el trabajo, su mujer e hijos le dominan por completo, e incluso los chuchos le acosan sin misericordia. Con tal panorama, sólo la televisión le permite "desconectar". Pero incluso tal alivio le es negado, pues su esposa empeña el aparato para comprarse un vestido. La solución a sus problemas podría ser una televisión último modelo muy especial... Su mando a distancia hace desaparecer a las personas molestas, y a cambio convoca a los personajes catódicos de la pantalla.Desigual "cuento asombroso" con argumento de Steven Spielberg. Funciona bien la idea del tipo frustrado y con complejo de inferioridad, bien interpretado por Sydney Lassick. Pero cuando entra en escena la parte fantástica, la cosa se vuelve demasiado kitsch y cansina. La película contó con el cameo de varios personajes famosos de la tele estadounidense.

5/10
Santa Claus

1985 | Santa '85 | Serie TV

Santa Claus se prepara para hacer su habitual reparto de regalos navideños en 1985. Pero los tiempos cambian que es una barbaridad: al entrar en una casa se disparan las alarmas, y el viejo Santa acaba dando con sus huesos en la cárcel en compañía de otros falsos Santa Claus, borrachines y delincuentes.Simpático "cuento asombroso" con trama de Steven Spielberg. En línea con el clásico "espíritu navideño" muestra a un niño que recupera su fe en Santa -los chicos de clase le decían que no existía- y a un policía que arrastraba un trauma de la infancia, y que seguirá el mismo camino de creer y alegre comunión con los que celebran la Navidad. La escena del trineo de Santa sorteando el coche de la policía retrotrae a E.T., el extraterrestre.

6/10
Vanessa en el jardín

1985 | Vanessa in the Garden | Serie TV

Byron es un pintor muy enamorado de su esposa Vanessa, con la que se casó hace un año, y verdadera musa de su creación artística. Ambos son felicísimos, se diría que nada podría truncar su dicha... excepto la muerte. Y en efecto, un fatal accidente del carruaje en que viajan provoca la muerte de ella. Byron queda destrozado, y se plantea destruir todos sus cuadros.Estupendo y perdidamente romántico "cuento asombroso" con guión de Steven Spielberg y dirección de Clint Eastwood. Es uno de los mejores de la famosa serie televisiva, todo un canto a la tarea del artista, y de cómo en su obra pervive eternamente la vida, el amor, la belleza. Gran trabajo de Harvey Keitel, que en muchos planos recuerda al propio Eastwood.

6/10
La misión (1985)

1985 | The Mission | Serie TV

Para muchos, el mejor episodio de la serie televisiva de corte fantástico “Cuentos asombrosos”, rodado con gran pericia por Steven Spielberg. Describe la misión de un bombardero americano durante la Segunda Guerra Mundial. Para el joven encargado de la ametralladora Jonathan va a ser su misión número 23, un auténtico récord de éxitos. Aunque el capitán se resiste a que Jonathan arriesgue una vez más su vida, ante la presión del resto de la tripulación, lo admite en la nueva incursión. Jonathan es muy popular por las caricaturas y dibujos que hace de cada uno del grupo, y le consideran como su amuleto de la suerte, por así decir. Y en efecto, el chico cumple con su cometido. Sólo hay un problema: Jonathan se ha quedado atascado en su posición en la panza del avión, y el tren de aterrizaje está roto. Sólo un milagro podría salvar su vida... Spielberg dota a la historia de un adecuado aire mágico, donde están muy presentes la nostalgia y la camaradería. El cineasta crea un genuino suspense, que crece de modo gradual, tal vez algo estirado, pero muy efectivo; hasta llegar a un final que en manos de otro resultaría sencillamente ridículo, y que él logra convertir en razonable, porque ha sabido prepararnos de modo conveniente para ello. Coprotagoniza la cinta un joven Kevin Costner.

6/10
Poltergeist (1982)

1982 | Poltergeist

En la casa de la familia Freeling empiezan a suceder fenómenos paranormales y los intrusos, que parecen ser de otro mundo, se introducen en su hogar convirtiéndolo todo en una horrible pesadilla de la que no sabrán como escapar. El matrimonio luchará con todas sus fuerzas para proteger a sus hijos, pero no podrán evitar que su casa tome el control, incluso que su hija más pequeña sea succionada por la televisión. Cinta de terror que se ha convertido en una obra de culto y en un clásico de este género. Con guión de Steven Spielberg, la cinta supuso un gran éxito y la tensión y el miedo se respira en cada fotograma. Buenos efectos especiales y lograda interpretación, incluso de los niños. La frase de la pequeña: 'ya están aquí...' sigue dando escalofríos.

7/10
Encuentros en la tercera fase

1977 | Close Encounters Of The Third Kind

La película que consagró definitivamente a Steven Spielberg. Con ella esculpió su nombre en letras de oro en la historia de la ciencia ficción. Esta edicion especial incluye secuencias no vistas en cine, que completan y mejoran el film original En el film somos testigos de cómo se produce la primera toma de contacto de los humanos con formas de vida extraterrestre, a través de diferentes personajes, que se ven impulsados, sin motivo aparente, a acudir a un determinado lugar en un momento determinado. Ellos serán los protagonistas de la gran aventura que supone el encuentro con una civilización extraterrestre. Spielberg da muestras de su buen hacer y se revela, además, como un excelente técnico y un gran director de actores. Destaca la interpretación de Richard Dreyfuss, así como la especial intervención del actor y director François Truffaut. Los efectos especiales, supernovedosos en su día, corren a cargo de Douglas Trumbull, y la banda sonora es del célebre John Williams (La guerra de las galaxias). El guión es del propio Spielberg.

6/10
Cuentos Asombrosos

1985 | Amazing Stories | Serie TV

Tras el éxito norteamericano de la serie televisiva Cuentos asombrosos, en España se estrenaron en el cine una recopilación de los mejores episodios. Se trata de una producción de Steven Spielberg y otros grandes nombres de la industria norteamericana, como Robert Zemeckis (Regreso al futuro). Ellos mismos dirigieron algunos de los episodios y, en esta recopilación se haya uno de los mejores, "La misión", dirigido por el propio Rey Midas de Hollywood. La misión cuenta la historia de un grupo de aviadores que, durante la Segunda Guerra Mundial realizan una misión en un bombardero. Sin embargo, y tras ser alcanzados por el enemigo, un joven soldado queda atrapado en una de las torretas de ametralladoras.

5/10
Algo diabólico

1972 | Something Evil

Los Worden son una familia que se va a vivir a una granja en Pennsylvania. Poco después comenzarán a notar la presencia de una fuerza demoníaca en la casa que quiere apoderarse de ellos. Segunda incursión en el cine de Steven Spielberg, tras El diablo sobre ruedas. El resultado es un film de terror que aprueba raspado para ser una de las primeras producciones de su director, que cuenta con rostros poco conocidos.

4/10

Últimos tráilers y vídeos