Cualquiera diría que en Disney hay algún alto gerifalte al que le encantan los caballos, pues la compañía, a la hora de respaldar películas de
Cualquiera diría que en Disney hay algún alto gerifalte al que le encantan los caballos, pues la compañía, a la hora de respaldar películas de prestigio con posibilidades cara a los Oscar, ha decidido apostar dos años seguidos por los equinos. En 2010 su teórico caballo ganador era Secretariat, una película de aire épico basada en hechos reales acaecidos en 1973, cuando el animal que da título al film logró la hazaña de ganar la Triple Corona, tres importante carreras seguidas, proeza que no ha vuelto a lograrse después. A pesar de que era una producción de lujo, con el responsable del guión de Braveheart detrás, el film no logró el objetivo de colocarse en posición de ganar el Oscar, hubo pues un poco de chasco. Ello no impidió que la película funcionara razonablemente en taquilla, al menos en Estados Unidos donde recaudó casi 60 millones de dólares.
A los que les gustan los caballos, saben que un profesional no debe cejar en su empeño para que un animal de categoría dé lo mejor de sí en las carreras. Esto deben pensar en Disney, pues en apenas unas semanas tendrán listo en las pantallas otro caballo que, esta vez sí, esperan que sea ganador. Al menos el jinete que lo monta no es un cualquiera, pues es Steven Spielberg quien acaba de dirigir War Horse (Caballo de batalla), que adapta una emotiva novela de Michael Morpurgo, donde lo más original es que todo se cuenta desde el punto de vista del caballo protagonista, en el contexto de la guerra de secesión americana.
Steven Spielberg ha demostrado su músculo en taquilla y la fidelidad a las fuentes originales con Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio. Resta ahora saber si con la película “de prestigio” logrará que la apuesta equina de Disney tenga premio en los Oscar. También para Spielberg podría suponer lograr la triple corona, tras sus dos Oscar como director con La lista de Schindler y Salvar al soldado Ryan.
