En la nueva entrega de "¿Hablas conmigo... DECINE?", nos acompañan Blanca Soroa y Miguel Garcés, actores protagonistas de "Los. domingos", la nueva película de Alauda Ruiz de Azúa, que llegará a los cines el 24 de octubre.
La directora de Cinco lobitos, ha ganado este año la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, con Los domingos, que desarrolla la historia de Ainara, adolescente que decide ingresar en un convento de clausura, enfrentándose a los desafíos y malentendidos de quienes la rodean.
La debutante Blanca Soroa sorprende con una interpretación sobresaliente de Ainara, mientras que Miguel Garcés, que ha desarrollado su trabajo actoral sobre todo en el teatro, pero ha intervenido en largometrajes como 20.000 especies de abejas, interpreta a su padre, un hombre que no comprende la elección de su hija pero que empieza a plantarse si eso es lo que realmente la hace feliz.
En primer lugar el conductor de la entrevista, José María Aresté, director de Decine21, ha comentado a Blanca Soroa y Miguel Garcés, "esta película tiene un punto de partida muy radical, es una decisión tremenda de meterse a monja. "Esto a lo mejor a algunos espectadores les suena como muy tremendo", comenta Aresté. "Pero pensaba yo que vuestra decisión de lanzaros, Blanca a protagonizar por primera vez una película y Miguel a dedicar su vida a la actuación también tiene algo de radical. Me gustaría saber si eso ha sido un punto de conexión a la hora de abordar la película.
"Hombre, si es verdad que son dos ramas que tienen cierta conexión, tener cierta fe para pensar que puedes dedicarte a ello y aguantar las estrecheces que tiene el mundo de la interpretación. Puedes vivir de eso, puedes dedicarte a eso, y en algún momento tener algo de reconocimiento o un poco de estabilidad", indica Garcés. "Sí que quiero dedicarme a la interpretación, porque es algo que no se me da tan mal y que me gusta mucho, entonces sí es verdad que de momento quiero acabar bien Bachillerato, con buenas notas, pero de todas formas sí que quiero estudiar algo, aunque no tenga mucha relación con el mundo artístico, porque si por algo he disfrutado tanto este rodaje es porque mi vida no dependía de ello", apunta Soroa. "Yo sabía que en los castings, que los disfrutaba muchísimo, si no me cogían luego iba a llegar a casa y mi vida no iba a cambiar".
Durante el rodaje, los actores trabajaron con Alauda Ruiz de Azúa mediante la improvisación, construyendo una relación padre-hija cargada de silencios significativos y gestos sutiles que sostienen el drama familiar. La escena de la comida dominical, uno de los momentos más tensos del filme, representó un verdadero punto de inflexión. “Era un día complicado, con energías tirando en distintas direcciones”, recuerdan.
Los domingos aborda la fe desde una perspectiva respetuosa y reflexiva. La directora evita predicar o juzgar, invitando al espectador a cuestionarse y explorar su propia relación con la creencia y la duda. Como señala Garcés, cada persona llega con su “mochila” de convicciones, y la película los desafía a mover sus propios cimientos. Soroa observa que los adolescentes son más receptivos, “con menos mochila”, y capaces de aceptar lo distinto. En la película, son los amigos de Ainara quienes menos la critican, mientras que los adultos se aferran a sus ideas. Según la actriz, aunque el tema religioso pueda parecer ajeno a su generación, lo que la película muestra es universal: conflictos familiares, expectativas y la búsqueda del propio camino.
Por su parte, Garcés destaca la mirada humanista de la cinta. En los coloquios posteriores al estreno, tanto creyentes como ateos se sintieron conmovidos por la honestidad de la historia. Algunos espectadores religiosos apreciaron su respeto hacia la fe, mientras que los alejados de ella reconocieron haber conectado con emociones inesperadas.
