Cuesta aceptar la muerte, y con frecuencia buscamos motivos y culpables de los fallecimientos inesperados. En el caso del accidente mortal de Paul Walker, un fabricante de automóviles, Porsche, ha sido demandado por supuesta negligencia.
Kristine Rodas, esposa de Roger Rodas, que conducía el vehículo en que el protagonista de la saga A todo gas –Fast & Furious en su versión original– Paul Walker perdió la vida, ha decidido demandar a Porsche. Supuestamente fallos mecánicos del automóvil habrían propiciado el fatal accidente.
En la demanda presentada, se afirma que el Porsche Carrera GT de 2005 carecía de algunas medidas de seguridad en el depósito de gasolina que, de haber existido, podrían haber evitado la muerte de los dos fallecidos. También se señalan fallos en la suspensión, entre otros defectos del auto.
A pesar de todo, hay que recordar que la investigación de la oficina del sheriff del condado de Los Ángeles dictaminó el exceso de velocidad como causa del accidente, sin mencionar fallos mecánicos.
