Los personajes públicos, y no tan públicos, son escrutados cada vez más de cerca, y pronto pueden convertirse en blanco de las iras de la gente más variopinta. Lo acaba de experimentar Nicole Kidman, que sólo quería ganarse unos dólares rodando un anuncio.
Nicole Kidman pone rostro a la nueva campaña publicitaria de Etihad Airways, aerolíneas de Emiratos Árabes. La pobre no podía imaginarse que se convertiría en blanco de las iras de los profesionales auxiliares de vuelo, porque supuestamente la compañía no respeta los derechos de las mujeres, algo que encajaría poco con el papel de Embajadora de Buena Voluntad de las Mujeres de Naciones Unidas, que la actriz viene ejerciendo desde 2006.
La Asociación Profesional de Auxiliares de Vuelo, un sindicato de Estados Unidos que reúne a 25.000 profesionales, señala que Etihad presenta un registro nada ejemplar en el modo en que trata a sus trabajadoras, concretamente señala que la compañía ha despedido a mujeres que se habían quedado embarazadas, y que además, los alojamientos que les proporciona no son los más adecuados.
En un comunicado, la asociación urge a que “en apoyo de las mujeres y jóvenes de las que ha hablado tan elocuentemente” en el Día Internacional de mujer, no ayude a promocionar la actividad de Etihad. Las aerolíneas han emitido un comunicado señalando su compromiso con el bienestar de los hombres y mujeres que trabajan para ellos, mientras que de parte de Kidman no ha habido comentarios.
