Es una heroína, no sólo en películas como “Avatar” y “Guardianes de la galaxia”, también en la vida real, cuando aboga por los derechos de las madres trabajadoras para que las empresas asuman el coste del cuidado de sus hijos pequeños.
Zoe Saldana se encuentra en plena campaña de promoción de su nueva película, Infinitely Polar Bear, que trata de los esfuerzos de su personaje por sacar adelante a una familia con los mismos componentes que la suya, marido y dos hijos, aunque en su caso tiene la suerte de que Marco Perego no padece un trastorno bipolar, como el esposo de la película.
La actriz ha concedido una jugosa entrevista a USA Today, y habla de la tiranía de Hollywood, que no veía con buenos ojos su embarazo, y hasta estuvo a punto de caerse de varios proyectos –finalmente fueron sólo pospuestos–, pues fue reconvenida acerca de que debería programar su maternidad teniendo en cuenta la agenda laboral.
Saldana afirma que “nunca será el momento adecuado para nadie de quedarse embarazada”, así que simplemente hay que buscar uno, y no dejarse manipular: “Era como, ‘Oh, Dios mío, ¿me tomas el pelo? ¿Justo ahora que estoy supercontenta es un inconveniente para ti?. O sea, como mujer de treintaytantos, al fin me enamoro y empiezo mi vida, ¿y eso te [rompe] el calendario? ¿En serio?’”
La actriz habla también de que su marido y los peques Cy y Bowie de 6 meses han tomado el apellido de ella, y habla con gran desparpajo acerca de cómo Hollywood debería proveer a las madres trabajadoras para que sus bebés estuvieran atendidos durante los rodajes, y no gastar en caprichos de superestrellas como “jets privados, una legión de asistentes y guardaespaldas o en alquilar un pedazo de mansión o un yate”. Ahora habrá que ver si Paramount, para la que va a empezar a rodar Star Trek 3, asume el reto.
