Shailene Woodley fue arrestada en Dakota del Norte en octubre durante una protesta contra la construcción de un oleoducto que atravesará cuatro estados.
El entonces presidente, Barack Obama, había paralizado el controvertido proyecto. En una de sus primeras decisiones, su sustituto, Donald Trump ha dado luz verde a éste y otro proyecto similar e igual de polémico, cumpliendo dos de sus promesas de campaña pese a las críticas de grupos ecologistas.
Horas después de que el mandatario firmase una orden ejecutiva a este respecto, la protagonista de Divergente se ha comprometido a “continuar la lucha”, en una entrevista con MSNBC. “Con este oleoducto se violan los derechos de los nativos americanos, una asignatura que hemos pasado por alto en nuestro país desde hace tiempo”, comenta la actriz.
Además, piensa que podría tener graves consecuencias ecológicas. “La tubería estaría construida por debajo del río Missouri”, explica. “Si hubiera una fuga, afectaría al agua potable de 18 millones de personas, no sólo sioux”.
