Jessica Biel abrió en marzo de 2016 Au Fudge, restaurante de comida francesa, en Hollywood.
Aunque el negocio no le ha ido mal, ahora se enfrenta a una demanda interpuesta por ocho de sus trabajadores, casi todos camareros, que ejercen esta profesión mientras se abren camino como actores. Afirman que la actriz y el resto de los propietarios del local les deben dinero de las propinas, y también horas extras.
Los demandantes se han cebado con la protagonista de El ilusionista y sus socios, pues les exigen un millón de dólares, en concepto de daños. La denuncia ha sido interpuesta ante el Tribunal Superior de Los Ángeles.
