Menudo susto. Más de un millón de euros costaban los pendientes que Angelina Jolie lució en la gala de los Bafta. Al día siguiente, cuando estaba en el aeropuerto esperando su vuelo para volver a casa, se dio cuenta de que se los había dejado en el hotel. Finalmente, pudo recuperarlos.
Perder un pendiente siempre ha sido un trastorno, sobre todo por aquello de que luego queda uno suelto que se torna inservible al estar desparejado. Sin embargo, cuando eres famosa y pierdes no uno, sino los dos pendientes, la cosa puede ser mucho más compleja porque las “celebrities” norteamericanas tienen la costumbre de llevar pequeñas grandes fortunas colgadas de sus orejas. ¿Verdad, Angelina?
El domingo pasado, la Jolie acudió a la entrega de los premios Bafta. Sabe lo que se espera de ella, como megafamosa que es, y estuvo a la altura. Deslumbró en la alfombra roja como siempre, gracias, entre otras cosas, a unos rutilantes pendientes de diamantes valorados en más de un millón de euros. Muchísimo más dinero que el que cualquier hijo de vecino verá alguna vez en su vida. El diamante siempre ha sido una joya muy cinematográfica, pero parece que Angelina Jolie no está de acuerdo con Marilyn en eso de que “son los mejores amigos de la mujer” y mucho menos con 007 y sus Diamantes para la eternidad. Obviamente, no pudo “desayunar con diamantes” porque se dejó la joyita en el hotel. Si es que tanto viajar vuelve loco a cualquiera. Así que la Jolie no se dio cuenta de su despiste hasta que estaba lista para embarcar en el vuelo que la llevaría de vuelta a Los Ángeles. Llamó corriendo al hotel, donde confirmaron que efectivamente estaban en la habitación. Menuda desilusión se tuvo que llevar quien los encontrara, pues inmediatamente fueron enviados a la residencia de los Pitt-Jolie en Los Ángeles.
