La jefatura de policía india afirma que no encuentra ningún indicio que pruebe que el padre de Rubiana Ali intentó vender a la niña. Unos periodistas británicos son los que denunciaron el intento de venta de la pequeña de Slumdog Millionaire.
La policía de Bombay no ha encontrado indicios de que Ali Quareshi haya tratado de vender a su hija de 9 años, Rubiana Ali. La historia comenzó hace unos días cuando la madre de la pequeña de Slumdog Millionaire denunció que el padre se había llevado a la pequeña a un hotel de lujo. La madre sospechaba que intentaba hacer negocio con ella. Posteriormente, la sospecha creció cuando unos periodistas británicos de incógnito denunciaron que el padre había intentado vendérsela en la reunión celebrada en el hotel. Ahora la policía ha determinado que no hay pruebas suficientes en contra de Quareshi, después de haberlo interrogado e investigar el caso. El padre se ha defendido alegando que acudió al hotel porque se había enterado de que allí había alguien que conocía la historia de su hija; las condiciones de vida de la niña en un barrio de chabolas lo habían emocionado por lo que había decidido ayudarla. Así pues, Quareshi acudió al hotel para reunirse con él, porque según afirma quiere lo mejor para su hija y su familia.
