La reforma sanitaria ha llevado a Obama a retrasar el debate sobre el estado de la nación. La nueva fecha elegida ha sido el 2 de febrero: el mismo día que se estrena la sexta y última temporada de Perdidos.
Es obvio hablar de que su popularidad va a caer. Podría incluso perder el Nobel. Y no sería para menos. Obama acaba de tomar la peor decisión de su mandato. Lo del envío de más tropas a Afganistán caerá en el olvido de sus detractores en cuanto conozcan que ha decidido jugar con la isla. Barak Obama ha pospuesto el debate sobre el estado de la nación y ha elegido como nueva fecha el 2 de febrero: el día en que la cadena de televisión norteamericana ABC tiene previsto estrenar la sexta y última temporada de Perdidos.
Esta competición de Obama con la serie se debe a la reforma sanitaria que todavía no se ha aprobado. Normalmente, el debate tenía lugar la última semana de enero, pero el presidente lo ha pospuesto con idea de que cuando tenga lugar ya esté todo concluido en referencia al tema sanitario para poder hablar de ello orgulloso en el congreso norteamericano. Y todo esto tiene mucha lógica política, pero hacer coincidir un debate de tal magnitud con el principio del fin; con el primer capítulo de la temporada que ha prometido atar muchos de los cabos de esta cautivadora serie... Pobre Obama, no sabe dónde se ha metido, fue bonito mientras duró.
Los “lostmaniacos” tienen claro que a menos que el presidente tenga previsto hacer alguna revelación sobre la serie, no sintonizarán en ni un solo momento el debate. Pensándolo bien, esto podría ser el gran giro de tuerca final del impredecible y siempre sorprendente J.J. Abrams. ¿Acaso el mesiánico Locke está alojado en el cuerpo del no menos mesiánico Obama?
El público español no tiene que preocuparse por este respecto porque a pesar de que las cadenas vendieron el estreno mundial simultáneo de la serie, de eso nada monada. A España no llegará hasta una semana después. A lo mejor ha sido un problema de flash-back.
11/01/2010: El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, ha anunciado que el debate se cambiará a otro día todavía por determinar. "No preveo un escenario donde millones de personas que esperan ver el final de Perdidos sean desplezados por el presidente".
