Lo fundamental es que Taylor Momsen no se considera modelo de nada. Por ello no entiende que critiquen lo que hace en su vida personal, como su hábito de fumar. Defiende que cada uno pueda hacer lo que quiera y apela a la responsabilidad de los padres con sus hijos.
La hermana pequeña de Dan en Gossip Girl, Jenny, ha ido demostrando a lo largo de las temporadas que no es ninguna mosquita muerta y que no está dispuesta a que arramplen con ella. Esto es algo que Taylor Momsen tiene en común con su personaje. A pesar de su juventud y de las presiones existentes en el mundo del espectáculo, no quiere ser un blanco fácil para que la avasallen. Cuando en Estados Unidos todo lo que implica un cigarrillo parece un pecado mayor que declarar una guerra, Momsen ha defendido su derecho a fumar.
Lo que le molesta profundamente es que por su juventud digan que es un ejemplo para otras personas de su edad y más pequeñas. Ella no se considera tal. “No me metí en esto para ser un modelo para niños de 7 años. Si a los padres no les gustan algunas de las cosas que hago, no deberían permitir a sus hijos que me vieran”, ha declarado a Parade. Momsen no está nada interesada en la fama y en su defensa añade que no es que diga “chicos, deberíais comprar un paquete de cigarrillos. Pero cuando salgo por ahí con un cigarro y alguien me hace una foto y la cuelga en internet, no es mi problema. Sólo estoy viviendo mi vida y no voy a vivirla para otras personas”.
