Con un bebé de 6 meses y casi 5 kilos más, Ellen Pompeo está feliz y radiante. Y nada de lo dicho anteriormente le supone un problema para trabajar. La actriz se incorporó a Anatomía de Grey antes de que concluyera su permiso de maternidad.
Ellen Pompeo se salta a la torera los convencionalismos. En el mundillo de los famosos hollywoodienses es frecuente que cuando una actriz tiene un hijo se entregue en cuerpo y alma a él. Dedicación exclusiva. Algo que no ha hecho Ellen Pompeo. La actriz se incorporó a Anatomía de Grey cuatro semanas después de que naciera Stella Luna. Según ha contado a la revista Self, la gente no podía entender su decisión pero ella sentía que tenía que trabajar “mientras tuviera la oportunidad”. El secreto para compaginarlo todo está en tener claro que “tu bebé es la prioridad”. Stella ya tiene seis meses y por el momento, parece que ‘mami’ se las apaña muy bien.
Si poco convencional es la vuelta al trabajo sin haber disfrutado de todo el permiso de maternidad, no lo es menos que las actrices estén contentas por haber ganado casi cinco kilos. Desde el embarazo Ellen ha incrementado su peso y está feliz. Dice que muchos amigos le comentaban que estaba muy delgada y que estaría más guapa con algo más de peso. Reconoce que no le importaba parecer que estaba demasiado delgada, pero también que está encantada con su figura actual.
