Los hijos de Brad Pitt y Angelina Jolie han resultado ser unos auténticos apasionados de las comidas exóticas, especialmente aquellas que llevan insectos.
Los chavales se aficionaron a comer bichos tras un viaje a Camboya, de donde procede el pequeño Maddox, de nueve años, adoptado en ese país en 2002 por Angelina, antes de que iniciara su relación con Pitt. Posteriormente, el actor solicitó la paternidad legal.
Para Angelina era importante que en Camboya probaran la gastronomía típica con grillos, ya que considera que es un elemento importante de la cultura del lugar de donde Maddox es originario.
"A mis niños les gusta comer grillos. Es su pasatiempo favorito. La primera vez que se los di quería que los probasen porque no lo conocían, pero empezaron a comérselos como si fueran Doritos", explica Angelina. "Llegó un momento en que tuve que prohibirlo. Tenía miedo de que enfermasen por comer demasiados".
