A la hora de atraer talento al propio país, todo vale, o casi. Eso piensan en Reino Unido, donde una nueva legislación para inmigrantes top puede dar la ciudadanía británica a los talentos del cine con premio bajo el brazo.
Mientras las calles de Londres, Manchester y Birmingham arden y son foco de disturbios, el gobierno británico se dispone a aprobar una ley que favorece la llegada de inmigrantes top, lo que podría ser considerado como una provocación por los que protestan, puestos a ser tiquismiquis.
La idea es crear una categoría de inmigrante especial llamada Tiers 1, a la que podrán acogerse los extranjeros ganadores del Oscar, el BAFTA, el Emmy o el Globo de Oro, o al menos haber sido nominados a alguno de esos premios en los últimos cinco años.
Aparte de poder presumir de “british”, la verdad es que los beneficios no están muy claros. Por ejemplo, los impuestos en Reino Unido tienen fama de ser bastante elevados. Eso sí, para trabajar no necesitas un espónsor, aunque, la verdad, se entiende que alguien que tiene un superpremio no tiene demasiadas dificultades para encontrar empleo, y lo normal es que recurras a un intermediario, sea británico o de tu país de origen. Dicen los expertos que para los “patrones” tiene alguna ventaja, pues los talentos a contratar están en su mercado y no deben someterse a las leyes de inmigración.
