Como a Meryl Streep ya le sobran los Oscar, que le salen casi por las orejas de tantos que ha ganado, ahora puede dedicarse a otras metas, como la de conseguir la portada de Vogue siendo una sexagenaria.
Las revistas femeninas suelen presentar en sus portadas a mujeres jóvenes con atuendos que marcan las últimas tendencias. El último número de Vogue no es la excepción, aunque cabe añadir que hablamos sobre todo de una mujer “joven de espíritu”. En efecto, Maryl Streep cuenta 62 años, pero este dato no le ha impedido protagonizar la portada de una de las revistas destinadas a la mujer más prestigiosas del mundo mundial.
Streep, que acaba de hacer en las pantallas una asombrosa caracterización de la que fuera primera ministra británica Margaret Tatcher en La dama de hierro, sigue con su carrera de actriz a toda máquina, y con un aspecto físico sorprendente para sus años. La diva bromeó diciendo que seguramente es la persona más anciana que ha protagonizado una portada de Vogue. Y cuenta en la revista, entre otras cosas, que a los 40 años le ofrecieron tres papeles distintos de bruja, motivo por el que creía que su carrera actoral había poco menos que finiquitado. Por fortuna no ha sido así y nos sigue regalando composiciones asombrosas.
