Ándale. Lo que debía ser un premio se está convirtiendo en un quebradero de cabeza para Salma Hayek.
Recibir la Legión de Honor, altísima distinción francesa creada por Napoleón Bonaparte para premiar los servicios prestados a la patria, debía ser algo así como “la chispa de la vida” para la mexicana Salma Hayek. Sin embargo la actriz de El Gato con Botas se ha encontrado en el ojo del huracán de una polémica que carga contra el presidente Nicolas Sarkozy, a quien se acusa de desprestigiar la Legión de Honor concediéndosela prácticamente a cualquiera.
Hayek es la esposa del empresario francés Francois-Henri Pinault, que está detrás de Gucci y la casa de subastas Christie, y se supone que se recompensa el compromiso de la actriz con obras de caridad. Curiosamente, el suegro de Hayek, de 78 años, también va a ser condecorado en la misma tanda. Algunos hablan de amiguismo, pues Hayek es amiga del matrimonio Sarkozy. Otros, sin citar nombres, como el ex ministro Henri Torre, critican el deterioro de la Legión rechazando recibirla personalmente: “Demasiada gente ha sido postulada que no merece para mí este honor”, ha dicho.
Y la gente de a pie, habla de cómo Napoleón debe estar revolviéndose en su tumba, y de que Tintín y Milú quizá también deberían ser honrados con la Legión de Honor.
