Sean Penn es bien conocido por su activismo en mil y una cuestiones políticas y sociales, no hay jardín acerca de estas cuestiones que no le guste pisar.
De todos modos, hay que reconocer que sorprende que el cineasta se haya posicionado en relación al conflicto sin resolver de las islas Malvinas, que dio pie a una triste guerra en los 80, y que en estos días ha provocado declaraciones verbales por parte de Argentina y Reino Unido.
El actor ha viajado a Argentina como embajador de buena voluntad en relación a la difícil situación de Haití, pero no ha desaprovechado su entrevista con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para declarar que “el mundo no puede tolerar enfoques ridículamente arcaicos que apunten a que continúe el colonialismo”. A la vez el actor invitaba al diálogo entre Reino Unido y Argentina sobre esta cuestión.
No sé, tal vez España debería pedir a Penn que diera su parecer sobre Gibraltar, ya puestos, si es que ha oído hablar de esta colonia existente todavía en plena Europa en el siglo XXI.
