No ha habido magia capaz de librar a Jamie Waylett, Vincent Crabbe en seis de las películas de la saga Harry Potter, de una condena de dos años de prisión por su participación en los alborotos de Londres de agosto de 2011.
En la saga Harry Potter creada por J.K. Rowling, Jamie Waylett no da vida a uno de los personajes positivos, pues Vincent Crabbe es un sangre pura y protector malcarado de Draco Malfoy. Pero tal circunstancia no permitía presagiar que con sólo 22 años recibiría una condena de dos años de prisión. La causa del duro castigo reside en su participación en los altercados de Londres de agosto de 2011, pues con otros "colegas" protagonizó actos violentos en Chalk Farm, en la capital inglesa. Las cámaras televisivas lo mostraban en el tercer día de la revuelta tomando una botella de champán, botín del saqueo de un supermercado. Sobre esta circunstancia el juez Simon Carr señaló que "usted escogió salir a la calle en lo que era el tercer día de violencia. (...) Fue fotografiado en numerosas ocasiones con una botella llena de gasolina y un trapo como mecha."
La condena no fue más severa porque el jurado, que estuvo reunido más de tres horas antes de hallar a Waylett culpable de participar en desórdenes violentos, no percibió en Waylett la intención de arrojar su arma incendiaria; el actor había admitido haber robado la mentada botella de champán. Carr explicó que el actor podría salir de la cárcel dentro de un año si muestra buena conducta. Y su abogada atribuyó a las secuelas negativas de la fama los actos de su cliente, igual que malos hábitos como el de consumo de marihuana.
