J.J. Abrams no está "perdido", ni consideró "misión imposible" cumplir el deseo de un fan trekkie.
J.J. Abrams ha demostrado una vez más tener su corazoncito. A pesar de no tener terminada todavía su nueva entrega “trekkita”, Star Trek: En la oscuridad, ha atendido la petición de un fan de la saga, y le ha proyectado una copia con lo que tenía. Daniel, de 41 años, padece un cáncer terminal, y apenas le quedan una semanas de vida. Uno de sus deseos antes de morir consistía en poder ver la película de Abrams, y éste, conmovido, le preparó una copia no acabada con el material de que disponía, ya que el film no se estrena hasta el próximo 5 de julio.
Desde luego, Daniel es un fan recalcitrante, pues al parecer acudió al estreno de El hobbit: Un viaje inesperado, por la única y exclusiva razón de que se suponía que previamente se iba a proyectar un avance de Star Trek Into Darkness, lo que no ocurrió, y supuso un notorio chasco. La esposa de Daniel escribió un post, llegó hasta Abrams, quien arregló la proyección. Posteriormente ella ha escrito que no les permiten hacer comentarios de la peli pero que Daniel está muy contento con el detallazo de Abrams. “Fue verdaderamente asombroso que un cineasta tan reservado como J.J. Abrams fuera lo bastante amable para mostrárnosla”, dijo la esposa, según desvela The Hollywood Reporter.
