Por amor al “arte”... y al dinero. Por estas razones han hecho sin duda los actores en alza Dakota Johnson y Jamie Dorman la polémica película “50 sombras de Grey”. Y ahora quieren asegurarse de que hay más de lo segundo en la próxima entrega.
La adaptación del best-seller de E.L. James de alto contenido sexual, y polémico porque supuestamente incita a la violencia sexual y a la sumisión femenina, ha arrasado en las pantallas de medio mundo. Hasta la fecha 50 sombras de Grey ha recaudado más de 550 millones de euros en todo el mundo. Dadas las altas cifras, no es de extrañar que los dos protagonistas, Dakota Johnson y Jamie Dornan, hayan anunciado que quieren cobrar más en la secuela. Su caché sube, y su peaje emocional y psicológico en la interpretación debería verse reflejado en sus cheques, piensan.
No bastará, según asegura The Hollywood Reporter, que hayan recibido un “bonus” de 250.000 dólares adicional a su contrato original, como premio a los buenos resultados. Para las dos cintas que completarían la trilogía, Fifty Shades Darker y Fifty Shades Freed, los actores querrían lo que en el argot que manejan los agentes se conoce como un cheque de 7 cifras, o sea, de más de un millón de dólares.
De todos modos, todas las partes se han dado una tregua antes de renegociar, aunque la idea de la productora Dana Brunetti es tratar de mantener ajustado el presupuesto de las nuevas cintas, para que no se dispare más allá de los 40 millones que costó 50 sombras de Grey.
