“El cartel de la serie “Narcos” no incumple la normativa municipal”, ha explicado Rita Maestre, para justificar la postura del Ayuntamiento de Madrid de no forzar la retirada del polémico cartel de Sol, como ha pedido formalmente el gobierno de Colombia.
“El Ayuntamiento no revisa el contenido de la publicidad”, argumenta la portavoz del consistorio madrileño, que anima al presidente del país latinoamericano a dirigirse a otras instancias para exponer su queja. “No incumple la normativa municipal y no tenemos competencia para actuar”.
La propia alcaldesa, Manuela Carmena, ha transmitido el mensaje al embajador de Colombia, durante la inauguración ayer de la Feria Internacional de las Culturas en el Matadero. Le sugiere al Ejecutivo de José Manuel Santos que recurra a la Asociación de Autocontrol, “que regula los contenidos publicitarios”.
“Son políticos, se asustan pronto”, explica Wagner Moura, que encarna a Pablo Escobar, en un capítulo de la serie, aunque explica que necesita la pistola para intimidarlos. En este caso ni siquiera le han hecho falta.
El transgresor anuncio, que reza “Oh, blanca Navidad”, en referencia al tráfico de droga, ha sido más eficaz de lo que la propia plataforma de ‘streaming’ esperaba, pues ha dado bastante que hablar. La lona publicitaria se instaló en la Puerta del Sol, en Madrid, diciembre, y ocupa toda la fachada de un edificio bajo el letrero histórico de Tío Pepe. La presidenta de la Comisión Mixta (Congreso-Senado) para el Estudio del Problema de las Drogas, Carmen Quintanilla, diputada del PP, pidió la inmediata retirada del cartel, en apoyo al ejecutivo colombiano. “No puede valer todo”, comentó, “un narcotraficante nunca puede ser un héroe ni anunciar una blanca Navidad”.
