Woody Allen siempre se ha rodeado de los mismos colaboradores. Pero a veces alguno le ha salido rana.
En 2001, el cineasta acusó a su productora habitual, Jean Doumanian, de haberle estafado con los beneficios de ocho películas, que según ella sólo se veían en Europa, mientras que en Estados Unidos apenas llamaban la atención. En el juzgado se demostró que no era exactamente así.
Ahora, su administrador de toda la vida, Stephen Tenenbaum, ha sido denunciado por Dominique Cohen-Brezner, viuda de uno de sus socios. Al parecer, éste ha incumplido su obligación de repartir los ‘royalties’ de varios títulos del realizador de Manhattan, entre su marido fallecido, Larry Brezner, y otros componentes de la directiva de la compañía MBST. “En secreto, Tenenbaum conspiró para abandonar la empresa, y quedarse con dinero de comisiones, al mismo tiempo que formaba su nueva gestora”, indica el texto legal, presentado en el Tribunal Superior de Los Ángeles.
