El gafe Terry Gilliam consiguió hace poco terminar la filmación de “The Man Who Killed Don Quixote”, su proyecto maldito.
Pero la mala suerte sigue acechándole. Recientemente, un programa de la emisora pública portuguesa RTP alegó que el Convento de Cristo, construido en el siglo XII, había sufrido graves daños durante el rodaje del film. Al enterarse, el realizador había calificado las acusaciones como de “tonterías basadas en la ignorancia”.
Ahora las autoridades lusas le dan la razón. La Dirección General de Patrimonio ha elaborado un informe que concluye que el lugar sólo sufrió “daños insignificantes” durante la filmación.
Fundado por los Caballeros Templarios, el Convento de Cristo está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Está situado en Tomar, en el centro del país, y se le considera uno de los principales monumentos arquitectónicos del país.
