Según se rumorea, Val Kilmer es uno de los actores de Hollywood con los que más difícil resulta trabajar.
Sin embargo, el actor, a sus 57 años, ha declarado que se arrepiente del comportamiento que le cosechó aquella fama. “A menudo era muy infeliz tratando de hacer mejores las películas”, ha confesado. Y es que, al hablar, por ejemplo, de Batman Forever (1995) ha aclarado que sólo se preocupaba “por la actuación y eso no se traducía en preocuparse por la calidad de película o los problemas económicos". “Nunca tuve la costumbre de halagar a los financieros”, ha añadido.
Val Kilmer afirmó que le gustaba "correr riesgos" al trabajar en una película. En su opinión, estos riesgos tenían como finalidad asegurar la integridad artística del proyecto, pero eran considerados financieramente irresponsables para aquellos que ponían dinero en ella. Ahora ha admitido que cree que ese comportamiento era “tonto” por su parte, ya que cuando se es líder, como lo era él en el film de Batman, en un proyecto es necesario hacer “sentir bien a la gente”.
