Roland Emmerich cambia temporalmente sus destrucciones de la Tierra en títulos como “Independence Day” y “El día de mañana” por la música de Mozart.
El cineasta nacido en Alemania produce en su país, a través de su compañía, Centropolis, The Magic Flute, cuyo título hace referencia a la famosa ópera del compositor conocida en España como “La flauta mágica”. Dirige y escribe el guión el también germano Florian Sigl, debutante en el largometraje.
Tendrá como personaje central a Tim Walker, de 15 años, enviado desde Londres a los Alpes austríacos a un internado en el que estuvo Mozart, donde descubre un pasadizo olvidado y centenario. “Me apasiona traer a la actualidad el mundo fantástico de hechiceros y brujas de la ópera”, ha declarado Emmerich.
