Kenichiro Yoshida, hasta ahora Director Financiero de Sony, asume el cargo de CEO, o sea director ejecutivo de la compañía.
Sustituye a Kaz Hirai, que tras haber elevado sustancialmente los beneficios desde que fue elegido en abril de 2012 pasa a ser presidente honorífico de la firma. Él mismo se ha ocupado de nombrar a su sucesor. “Desde que accedí al cargo he mantenido mi misión de asegurar que Sony sigue siendo una compañía que provee de sensibilidad, a nuestros clientes”, comenta el directivo. “Por eso me he dedicado a transformar la compañía y a agrandar su rentabilidad, estoy muy orgulloso de que en el tercer y último año de nuestro plan corporativo aspiremos a superar nuestros objetivos financieros. Me motiva saber que cada vez más gente dice que Sony ha vuelto de nuevo”.
Tras anunciar públicamente su marcha, Hirai ha desvelado las extraordinarias cifras logradas en el ejercicio anterior. El conglomerado nipón ha obtenido unos beneficios netos de 3.705 millones de euros en los primeros nueve meses, lo que supone mutiplicar por once los del año anterior. Esto supera las previsiones de los analistas.
