El movimiento #MeToo está cambiando los contratos de actores y directores de Hollywood.
En los últimos días varios estudios, entre ellos Fox, insertan en los mismos cláusulas de moralidad, otorgándose la capacidad de rescindir la relación laboral, si el 'talent' se ha involucrado en conductas dudosas, y se corre el riesgo de que el film se vea negativamente afectado. Está empezando a aparecer el término "bajeza moral", que hace referencia a posibles escándalos por acoso sexual. En los próximos meses está previsto que la mayoría de estudios pueda despedir de manera fulminante a aquellos que se hayan visto salpicados por informaciones en los periódicos, sin esperar a posibles juicios, para evitar que la taquilla de las películas se vea afectada por la publicidad negativa.
Por otro lado, algunos medios han recogido un efecto muy negativo del #MeToo, pues ha podido agudizar la discriminación laboral. Para algunos puestos técnicos, muchos hombres empiezan a tener miedo de tener alrededor a mujeres que podrían realizar acusaciones contra ellos, por lo que prefieren contratar a trabajadores masculinos.
