Hasta ahora se consideraba que Netflix se ha convertido en el principal enemigo de las salas de cine.
Sin embargo, el gigante del 'streaming' negocia para adquirir uno de los locales más míticos de la Historia, nada menos que el Teatro Egipcio de Los Ángeles, fundado en 1922 por Sid Grauman en el Hollywood Boulevard. Cuando iba a cerrar sus puertas en 1922, fue adquirido por un dólar por American Cinematheque, con la condición de que el organismo se ocupara de divulgar películas históricas en pantalla grande. Se reabrió en 1998 tras una remodelación que costó casi trece millones de dólares.
Ahora, Netflix ha llegado a un acuerdo con esta entidad, según la cual de lunes a jueves se proyectarán producciones de la compañía. Pero durante el fin de semana seguirán adelante las actividades que se llevaban a cabo hasta ahora en el cine, como ciclos de películas de otros países, y conferencias.
