Taro Yamamoto protagonizó "Battle Royale", pero se ha convertido en un lider político de izquierdas en Japón.
El antiguo actor aprovecha su pasado en la pantalla para autopromocionarse. Ahora, ha protagonizado una escena rocambolesca, al arrojarse sobre otros miembros del parlamento, para intentar parar la aprobación de una controvertida ley de inmigración.
A Taro Yamamoto tuvieron que sujetarle otros legisladores mientras saltaba repetidamente sobre el escritorio donde los líderes del partido debatían la medida. El caos duró varios minutos, en medio de fuertes abucheos tanto de los diputados de la mayoría como de la oposición, informa The Japan Times. Las payasadas de Yamamoto detuvieron brevemente el debate, pero como es lógico no lograron detener el proyecto de ley, que se espera que reciba la aprobación final el viernes.
El proyecto de ley está diseñado para revisar las reglas de inmigración de Japón y frenar la detención a largo plazo de los solicitantes de asilo en el país en condiciones notoriamente duras. Cuenta con el apoyo de la coalición gobernante de Japón encabezada por el Partido Liberal Democrático, así como de dos partidos de oposición. Pero los legisladores progresistas han montado una oposición feroz, argumentando que no va lo suficientemente lejos en la protección de los derechos de los refugiados y no mejora las condiciones de los solicitantes de asilo que ya han sido detenidos en Japón. El tema ha sido muy polémico en este país desde 2021, cuando un refugiado de Sri Lanka de 33 años murió mientras estaba detenido en un centro de inmigración de Nagoya, lo que provocó protestas por las duras condiciones y prácticas de tales instalaciones.
Taro Yamamoto comenzó su carrera como actor de televisión en la década de los 90, apareciendo en una serie de series de éxito antes de pasar al cine. Tras Battle Royale, continuó trabajando en películas hasta el Gran Terremoto del Este de Japón y la fusión nuclear de Fukushima en 2011, cuando renunció públicamente a su agencia de talentos para dedicarse a protestar contra el gobierno por su gestión del desastre. Fue elegido miembro de la Cámara de Consejeros de Japón en 2013 y ganó notoriedad por sus métodos poco convencionales, que incluyen por ejemplo romper el protocolo para hablar al emperador de Japón sobre las políticas nucleares del país, y pedir la cancelación de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 para que el presupuesto de los mismos pudiera usarse para apoyar las medidas de ayuda del país para los afectados por la pandemia del coronavirus. Es el líder y fundador de Reiwa Shinsengumi, un partido político populista liberal de izquierda.
