Martin Scorsese, cuyo último trabajo, "Los asesinos de la luna", dura más de tres horas, tiene una visión única de cómo se deben ver sus películas. Quiere que los espectadores se sumerjan por completo en su narrativa sin distracciones ni pausas.
Según él, el descanso rompe el hechizo y socava la experiencia cinematográfica. Parece dispuesto a sacrificar la comodidad en nombre del arte. A pesar de todo, diversas salas de cine alrededor del mundo han decidido insertar un descanso por su cuenta, con pausas que oscilan entre seis y quince minutos, en sus proyecciones de Los asesinos de la luna. La semana pasada, dos cadenas de cines europeas y un cine independiente en Ámsterdam vendieron entradas para proyecciones del film, con descanso incorporado.
Un portavoz de UCI Cinemas, una cadena de exhibición con salas en Alemania, Italia, Portugal y Brasil, confirmó que sus 80 salas, con la excepción de las pantallas Imax en Porta di Roma, Orio y Campi Bisenzio, habían incluido un “intermedio de seis minutos hacia la mitad de la película”. En Estados Unidos, The Lyric, un cine de Fort Collins, Colorado, proyectó el drama histórico con parón, hasta el 26 de octubre.
Ahora, todos ellos han tenido que suprimir el intermedio después de tener problemas con Paramount, la distribuidora de la película, y Apple Original Films, su productora. Tanto Apple como Paramount han estado contactando a los cines que han violado su contrato al dividir la película, y les han pedido que proyecten Los asesinos de la luna tal como se pretendía. “Entiendo que alguien la está exhibiendo con un intermedio, lo cual no es correcto", afirma Thelma Schoonmaker, montadora de la cinta. "Eso es una violación del acuerdo al que se ha llegado con los cines, así que tengo que informarme al respecto”.
