Un juez estadounidense ha parado la venganza del ratón. El magistrado desechó el miércoles la demanda que Disney presentó contra el gobernador de Florida, Ron DeSantis.
La compañía acusaba a DeSantis de buscar venganza política al retirarle la gestión del área cercana a su parque de atracciones Walt Disney Word, en Orlando, en el centro de Florida.
Esta disputa comenzó en 2022 cuando Disney criticó una ley estatal que prohíbe enseñar en las escuelas de Florida temas relacionados con la orientación sexual y la identidad de género. En respuesta, DeSantis designó una junta para revisar la calificación de distrito especial otorgado a Disney en los años 60, por la que se le concedían una serie de privilegios y exenciones fiscales.
El juez federal Allen Winsor ha desestimado la demanda, indicando que Disney carece de fundamentos legales. Aunque la empresa prometió continuar la batalla en los tribunales, el gobernador y la compañía han protagonizado una polémica marcada por la guerra cultural y las diferencias políticas.
En los últimos días, DeSantis, pese a su popularidad su retiro de la carrera presidencial después de quedar segundo en los caucus de Iowa.
