Hoy en día, es raro encontrar una buena comedia en el cine, lo que para muchos se debe a las recientes sensibilidades culturales, pues cualquiera puede sentirse ofendido.
El comediante Jerry Seinfeld parece estar de acuerdo. Durante una entrevista publicada el fin de semana, culpó a la “extrema izquierda” y " a la corrección política" por matar la comedia.
En una entrevista publicada por The New Yorker, Jerry Seinfeld explicó que ya no ve cosas divertidas en las ondas, en la televisión o en el cine: “Bueno, ¿adivinen qué? ¿Dónde está? Este es el resultado de la basura de la extrema izquierda y de la corrección política, y de la gente que se preocupa tanto por ofender a otras personas”, continuó. “Todavía existen cómicos porque no estamos vigilados por nadie. La audiencia nos escribe. Sabemos cuando estamos fuera del camino. Lo sabemos al instante y nos adaptamos a ello al instante. Pero cuando escribes un guión y pasa a cuatro o cinco manos, comités y grupos diferentes, se acaba censurado y se termina la comedia".
En abril pasado, el exdirector de Amazon Studios, Roy Price, publicó en redes sociales que la cantidad de comedias que se estrenan en cines, año tras año, ha caído en picado en los últimos seis años, desde 2017. En 1997, las comedias representaban el 20 por ciento del mercado cinematográfico total. En 2003, las comedias alcanzaron un máximo del 21,4 por ciento. En 2020, la cuota de mercado de la comedia cayó a un mínimo histórico del 3,8 por ciento. Este año, estamos en alrededor del 6% y probablemente disminuirá ya que no se estrenarán muchas comedias en el otoño.
Jerry Seinfeld aparecía en este medio para hablar de su película Sin edulcorar, que se lanza en Netflix el próximo mes. El proyecto marca su debut como realizador. "Fue totalmente nuevo para mí", dijo sobre la experiencia. “Pensé que había hecho algunas cosas interesantes, pero nada como éste.
Sin edulcorar cuenta la historia de la rivalidad en 1963 Kellogg’s y Post, fabricantes de cereales, en su carrera para dominar el negocio del desayuno. "Una historia tremendamente imaginativa de ambición, traición y lecheros amenazantes, endulzados con ingredientes artificiales", explica la sinopsis oficial. Se estrena en Netflix el 3 de mayo.
