El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha revelado en una entrevista con EFE un plan que hará que los colegios se conviertan en los nuevos salvadores del cine…
La idea es llenar las salas de cine por las mañanas con hordas de escolares. No solo buscan que los pequeños aprendan a amar el séptimo arte, sino también dar un respiro a las taquillas vacías de las exhibidoras, que últimamente ven menos acción que una película de autor.
Ernest Urtasun, que ya ha tomado nota de que esta iniciativa es todo un éxito en Francia, ha puesto al mando de este proyecto piloto al director general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), Ignasi Camós, quien ya está manos a la obra.
Por si alguien duda de que esto pueda funcionar, nuestros vecinos franceses llevan desde 1994 implementando el programa École et Cinéma, donde los pequeños entre seis y nueve años, y desde 2022 incluso los de cinco, acuden como mínimo a tres proyecciones por curso. Y no es cualquier cosa: este año, los chavales disfrutan desde las aventuras de Wallace y Gromit hasta el clásico de 1926, Las aventuras del Príncipe Ahmed. Todo por el módico precio de tres euros la sesión. Vamos, una ganga para que las futuras generaciones aprendan que el cine es más que las palomitas… aunque, si las ponen también, nadie se quejará.
