Ethan Hawke no se puede quejar de su provechosa carrera, pero tiene una espinita clavada: no haber formado parte del reparto de ninguna entrega de "Star Wars".
Defiende las películas independientes que rueda, pero también echa de menos a veces rodar algo más comercial. "Si vas a ver Harry Potter o Star Wars o algo así, que he visto un millón de veces y me encantan, pero cuando terminan, me siento un poco decepcionado de no ser un mago o un Jedi”, bromeó Ethan Hawke a su paso por el Festival de Venecia. “Y camino por mi vida pensando, desearía ser un Jedi. Y cuando ves una película de Richard Linklater, sales sintiendo, ‘bueno, ya hice eso. Conocí a una persona, me conecté con otro ser humano, y eso fue importante, y eso fue mágico’. Es como esa vieja cita zen: ‘No tienes que caminar sobre el agua, puedes caminar sobre la Tierra’. ¿No es asombroso? Siento que eso es lo que hacen las películas de Richard Linklater: recordarte que es un milagro que caminemos sobre la Tierra y que respiremos, y que hay ballenas y jirafas y que la vida es increíble si no la exageras”.
En su comparecencia no faltó una pequeña autocrítica por no haber trabajado lo suficiente con directoras, algo que el propio Ethan Hawke calificó de "vergonzoso" para él y para la industria. La sesión, que fue transmitida en vivo, comenzó con Hawke recordando su primera visita a Venecia con El club de los poetas muertos. "Fue mi primer festival de cine. Tenía 18 años. Mostramos la película a la vuelta de la esquina, y fue una experiencia increíble," recordó. "Había mucha gente que hizo la película con nosotros en la premiere, y podías sentir cómo el filme hechizaba al público. Era como lanzar un hechizo y ver cómo la gente caía rendida."
Hawke continuó alabando al director Peter Weir, describiéndolo como uno de los pocos "maestros artesanos" que ha conocido. "Trabajar con él siendo tan joven y absorber lo que tenía que enseñar, y luego ver cómo funcionaba esa magia en acción, fue impresionante. Fue un acto de imaginación colectiva. Era muy bueno logrando que un grupo de artesanos compartiera la misma imaginación y el mismo sueño, y luego ver cómo ese sueño se transmitía y era recibido. Es algo muy poderoso."
Pero no todo fue solemnidad. Con una sonrisa traviesa, Hawke agregó: "Fue un poco como cuando te cuentan lo genial que es drogarse. Solo quieres hacerlo una y otra vez. Es una sensación tan maravillosa porque no te sientes solo." La audiencia estalló en risas, y él continuó: "Ser actor es una espada de doble filo; por fuera te celebran en el éxito, pero la verdadera alegría está en desaparecer... te sientes desvanecer y convertirte en parte de este sueño. Y ver ese sueño vivir en otras personas es lo que realmente te sube la adrenalina. Y apenas dejé Venecia a los 18 años, ya quería volver a hacerlo. Y ahora, al verlos aquí, estoy tan agradecido de estar con ustedes y seguir siendo parte de esto." El público respondió con una gran ovación.
Hawke también reflexionó sobre su trayectoria, señalando que ha trabajado con muchos directores, aunque en su mayoría hombres. "He trabajado con muchos hombres de todo el mundo," dijo. "Y solo he trabajado con un puñado de directoras, lo cual, debo decir, es embarazoso para mí, pero también para la industria porque yo quiero hacerlo".
