James Bond ha salido airoso de sus batallas contra Spectra y enfrentamientos con archienemigos como Blofeld. Pero, ¿podrá con Amazon?
Casi tres años después de que Amazon adquiriera los derechos de distribución de las películas de James Bond con la compra de Metro-Goldwyn-Mayer por 6.500 millones de dólares, la relación entre los Broccoli, la familia que gestiona la franquicia, y el gigante del comercio electrónico se encuentra al borde del colapso. Según una información de The Wall Street Jounal, este "desencuentro" ha puesto en pausa cualquier esperanza cercana de ver una nueva película de 007, lo que se convierte en un dolor de cabeza para Amazon, ya que, cuando compraron MGM, la franquicia representaba una parte importante de lo que pensaban recaudar en próximos lanzamientos.
El futuro de James Bond depende de Barbara Broccoli, que heredó el control de la franquicia de su padre, Albert “Cubby” Broccoli, y ha tomado las decisiones clave sobre el personaje durante 30 años. Ha expresado públicamente que no confía en Amazon, una empresa obsesionada con algoritmos, para manejar una figura como James Bond, a quien ayudó a convertir en leyenda a través de la narrativa cinematográfica y, sobre todo, el instinto. En declaraciones recientes, Broccoli ha dejado claro que, actualmente, no hay guion, ni historia, ni nuevo título en el horizonte.
Para Broccoli, Bond es mucho más que una máquina de hacer dinero con 7.600 millones de dólares en taquilla; es una reliquia familiar, que merece ser cuidada con cariño. En los sets de rodaje, quienes la conocen afirman que Broccoli tiene una autoridad de "madre de la manada", dirigiendo todo desde los especialistas hasta los egos más grandes, y asegurándose de que se sigan las reglas de oro del cine de Bond (por ejemplo, el agente con licencia para matar rara vez dispara primero).
Pero la relación con Amazon está atascada. Amazon necesita a Broccoli para obtener ideas frescas para la franquicia, pero ella no quiere hacer una nueva película de Bond con ellos. El enfrentamiento refleja el choque entre la vieja escuela de Hollywood, con sus grandes pantallas y grandes apuestas, y la nueva era dominada por las empresas de Silicon Valley que se enfocan en datos, algoritmos y suscripciones de streaming.
En este dilema, Broccoli sostiene firmemente su posición, respaldada por una máxima que su padre le enseñó: “No dejes que personas temporales tomen decisiones permanentes”. Sin lugar a dudas, los Broccoli son guardianes celosos de su legado, y por ahora, James Bond está a salvo, aunque Amazon todavía está buscando cómo convencerlos.
