El ministro de Cultura y Deportes de Israel, Miki Zohar, ha calificado como “un momento triste para el mundo del cine” la victoria de "No Other Land" en la categoría de mejor documental en la gala de los Oscars 2025.
El film, realizado por un colectivo palestino-israelí, ha generado una profunda polémica en el país. En un comunicado difundido a través de la red social X, Zohar afirmó que “en lugar de presentar la complejidad de la realidad israelí, los realizadores han optado por amplificar narrativas que distorsionan la imagen de Israel”. Según el ministro, esta apuesta estilística no es una manifestación de libertad de expresión, sino una herramienta que, a su juicio, se traduce en sabotaje contra el Estado de Israel, especialmente en el contexto de los recientes acontecimientos trágicos, como la masacre del 7 de octubre y la guerra en curso.
No Other Land narra la destrucción del territorio ocupado de Masafer Yatta en la Cisjordania por parte de las fuerzas israelíes y recoge la alianza que surge entre el periodista palestino y codirector Basel Adra y el periodista israelí y codirector Yuval Abraham. A pesar de que la película aún no ha conseguido distribución en Estados Unidos, ha cosechado reconocimientos internacionales, incluyendo galardones de la International Documentary Association y los Spirit Awards, y en los Oscars se impuso sobre propuestas como Black Box Diaries, Porcelain War, Soundtrack to a Coup d’Etat y Sugarcane.
El ministro Zohar destacó, además, que esta situación ha motivado reformas en el ámbito del cine financiado con fondos públicos en Israel, con el objetivo de asegurar que el dinero de los contribuyentes se destine a obras que hablen a la audiencia israelí, en lugar de promover una imagen negativa del país en el escenario internacional.
La victoria de No Other Land en la ceremonia de los Oscars no solo subraya el creciente interés de la Academia por el cine internacional, sino que también ha reavivado el debate sobre la representación de realidades complejas en el séptimo arte.
