El futuro de Saw XI pende de un hilo afilado. Pese a que la secuela tenía previsto llegar a los cines este otoño, las desavenencias entre los responsables del proyecto han dejado la saga en stand-by. "No conseguimos ponernos de acuerdo", admite una fuente cercana a la producción.
El guionista Patrick Melton, que lleva maquinando trampas mortales desde Saw IV, ha confesado que el proyecto está completamente paralizado. "Desde mayo no sabemos nada", ha asegurado. "No es un problema creativo ni de presupuesto. Son cuestiones de despachos". O lo que es lo mismo, alguien ha dejado la llave de la sierra en el bolsillo equivocado.
El estudio Lionsgate anunció en 2023 que Kevin Greutert, responsable de Saw X, estaría al frente de esta nueva entrega. Sin embargo, el estreno se retrasó un año y su implicación ahora es un misterio digno de Jigsaw. A pesar del parón, Melton defiende que el equipo tiene entre manos una historia de plena actualidad. "Queríamos tocar un tema que conecta con la gente, como hicimos con Saw VI", recuerda, en referencia a la película en la que la corrupción del sistema sanitario se convertía en la verdadera trampa mortal.
Si finalmente Saw XI logra escapar de su propio laberinto burocrático, podría repetir la jugada de Saw X, que con un presupuesto modesto recaudó 112 millones de dólares en taquilla. No es de extrañar que Lionsgate quiera seguir exprimiendo su franquicia más sangrienta. El problema es que ahora mismo el proyecto está en un tira y afloja entre productores y ejecutivos, y nadie está dispuesto a meter la mano en la caja de herramientas para arreglarlo.
Mientras tanto, los fans de la saga tendrán que esperar. Y si hay algo que Jigsaw nos ha enseñado, es que la paciencia puede ser recompensada... o castigada.
