Se acabó eso de ver "Juego de Tronos" con la contraseña de tu ex, tu primo o el amigo del amigo.
, el servicio de streaming de Warner Bros. Discovery, ha lanzado en Estados Unidos su propio peaje digital: el complemento de “miembro adicional”, una movida que, aunque suene a fiesta, tiene más de multa encubierta que de barra libre.
Por 7,99 dólares al mes, los usuarios podrán invitar a una única persona que no viva bajo el mismo techo a compartir su cuenta... legalmente. Eso sí, con condiciones: sólo un dispositivo simultáneo. El nuevo miembro podrá crear su propio perfil, disfrutar de la misma calidad de imagen y acceso a contenidos, pero sin poder mover los muebles. O lo que es lo mismo: puede entrar, pero no redecorar.
Este movimiento no es sorpresa: Max ya venía dando pistas desde hace meses. JB Perrette, uno de los jefazos de Warner Bros. Discovery, ya lo dejó caer: se acabó la era del “todos entramos con la misma contraseña”. La estrategia es clara: seguir la estela de Netflix y Disney+, quienes ya han armado su propia trinchera contra el intercambio de contraseñas.
El sistema también incluye algo que suena a consolación: la transferencia de perfil. Así, si eras un okupa digital en la cuenta de tu cuñado, al menos podrás llevarte contigo tu historial de visionado, tus series pendientes y tus recomendaciones tan tuyas como absurdas.
Por ahora, esta ofensiva contra el “streaming en familia extendida” sólo afecta a Estados Unidos. En España, de momento, respiramos tranquilos. Pero no hay que confiarse: si algo ha demostrado esta industria es que, cuando se trata de cobrar, los océanos son pequeños y las fronteras, difusas.
Así que si compartes cuenta con alguien que vive a 600 km, vete preparando para decidir: o pagas los 7,99, o vuelves a los tiempos de los DVDs prestados.
