Mientras "Superman", la más reciente entrega del universo cinematográfico de DC, goza de éxito en taquilla dentro de Estados Unidos —recaudando 58 millones de dólares este fin de semana y alcanzando un total doméstico de 235 millones— su desempeño en mercados internacionales ha sido notablemente más modesto, acumulando hasta ahora 171 millones. Las proyecciones indican que el film superará los 350 millones a nivel local al final de su recorrido, pero su recepción fuera de EE.UU. ha encendido las alarmas en Warner Bros.
En entrevista con Rolling Stone, el director James Gunn abordó las razones detrás de este contraste. Más allá de las habituales explicaciones como la “fatiga del género de superhéroes” o la menor popularidad de Superman fuera de su país de origen, Gunn introdujo un nuevo ángulo: el sentimiento antiestadounidense en algunos países.
“No es un superhéroe tan conocido como Batman en ciertos lugares. Eso influye. Pero también hay una cantidad considerable de sentimiento antiamericano en el mundo en este momento. Eso no nos está ayudando”, declaró Gunn.
El comentario del cineasta apunta a un contexto global más amplio, en el que el consumo de narrativas heroicas profundamente ancladas en la mitología estadounidense ha perdido tracción. En un mundo pospandémico, post-Trump, marcado por tensiones geopolíticas y cambios culturales, la imagen de Estados Unidos como símbolo de justicia, libertad y heroísmo ya no se percibe de la misma manera en algunas regiones.
La pregunta que ahora circula entre analistas de la industria es si realmente el problema radica en el clima político global o si el personaje de Superman, a pesar de ser icónico, simplemente ha perdido relevancia internacional frente a figuras como Batman o Spider-Man, cuyas franquicias han sido cultivadas con más constancia a nivel mundial en las últimas dos décadas.
Otros factores también han sido señalados, como la ausencia de una estrella de gran renombre en el papel principal, el desgaste del género y el cambio en las preferencias del público joven global, cada vez más orientado hacia contenidos originales y menos centrado en los mitos tradicionales estadounidenses.
Aunque Superman parece encaminado a una sólida recaudación en EE.UU., el contraste internacional subraya los retos que enfrentan las grandes producciones de Hollywood en un panorama cultural cada vez más fragmentado y diverso.
