En pleno proceso de reformas y cambios, los políticos birmanos han encontrado una excelente forma de comprobar cómo funcionan las
En pleno proceso de reformas y cambios, los políticos birmanos han encontrado una excelente forma de comprobar cómo funcionan las democracias consolidadas. Así se lo ha contado a la secretaria de Estado Hillary Clinton la líder opositora birmana Aung San Suu Kyi, que estos días visitó Washington para recibir el miércoles, 19 de septiembre, la Medalla de Oro del Congreso con la que fue premiada en 2008, cuando estaba en arresto domiciliario.
Durante la entrega, Hillary Clinton recordó una conversación con un veterano oficial birmano en la que éste le contó que en el país del sudeste asiático estaban intentando aprender por sí mismos cómo es un congreso democrático y para ello utilizaban episodios de la creación de Aaron Sorkin El ala oeste de la Casa Blanca.
La anécdota ya fue recogida en The New York Times, en noviembre de 2011, en un artículo sobre las dificultades de Birmania para pasar de ser una dictadura brutal a una democracia. Birmania aparecía en la tercera temporada de El ala oeste de la Casa Blanca, cuando un reportero se metía en líos por denunciar la implicación del gobierno birmano de entonces en un caso de tráfico de drogas.
