Christoph Waltz ha aceptado el reto de interpretar a Mijaíl Gorbachov, con el que no parece que a priori guarde demasiado parecido
Christoph Waltz ha aceptado el reto de interpretar a Mijaíl Gorbachov, con el que no parece que a priori guarde demasiado parecido físico, en Reykjavik, el nuevo proyecto del británico Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral, Harry Potter y el cáliz de fuego).
El actor austríaco pasa de nazi –el coronel Hans Landa que le dio la fama por Malditos bastardos– a interpretar al último dirigente de la Unión Soviética, en un film que reconstruye las conferencias de paz de 1986 para poner fin a la Guerra Fría, que tuvieron lugar en Islandia, concretamente en la capital de este país, de ahí el título del film. Ya estaba confirmado que Michael Douglas interpretará al presidente estadounidense Ronald Reagan, otro gran reto, pues tampoco guarda ninguna similitud.
