Desde que Marvel Studios anunció Thunderbolts*, el asterisco se ha convertido en una especie de guiño enigmático que ha despertado toda clase de teorías entre fans y medios. No es casualidad ni un simple adorno tipográfico. Kevin Feige, máximo responsable de la productora, y su equipo no suelen dejar nada al azar, y en este caso, el símbolo parece tener un peso narrativo.
En el lenguaje común, un asterisco sirve para añadir una nota al pie, una advertencia o una aclaración. Y eso es precisamente lo que muchos creen que representa en el contexto de Thunderbolts*: una señal de que estos no son los héroes que parecen. Al contrario, son personajes grises, rotos, moralmente ambiguos. El asterisco actuaría como un aviso: “Cuidado, esto no es el típico equipo de superhéroes”.
Los Thunderbolts, nacidos en los cómics en los años 90, eran un grupo de villanos disfrazados de héroes que buscaban ganarse la confianza del público. El giro de guion original —que sorprendió a miles de lectores— es parte de su ADN. En el universo cinematográfico de Marvel, el equipo está compuesto por figuras como Yelena Belova, Bucky Barnes, Guardian Rojo o US Agent. Todos ellos tienen pasados turbios, cicatrices éticas y lealtades cuestionables. El asterisco podría ser una forma sutil de recordarlo.
Una ironía al estilo Marvel
También hay quien ve el asterisco como una broma interna. Una forma de jugar con el lenguaje de las franquicias y los títulos grandilocuentes. Marvel sabe que el público ya no espera un equipo de salvadores perfectos, sino antihéroes con motivaciones reales. Así, el símbolo funciona como una especie de nota al pie implícita: “Estos no son los Vengadores”.
Tras visionar el film (cuidado: spoiler), se llega a la conclusión de que el film bien podría haberse llamado "Los nuevos Vengadores", pero no ha sido así para potenciar la sorpresa final, cuando Valentina Allegra de Fontaine presenta al equipo a los medios de comunicación.
En definitiva, el asterisco de Thunderbolts* no tiene una explicación oficial definitiva, pero cumple su función a la perfección: genera expectativa, refleja el tono del proyecto y diferencia a este grupo del resto de equipos del UCM. Si algo promete el título con ese pequeño pero significativo símbolo, es que esta historia llevará un asterisco emocional, ético y narrativo. Y eso, en Marvel, casi siempre significa que las cosas se van a poner oscuras.
Puedes leer nuestra crítica de Thunderbolts* aquí.
