Reportajes
Cannes 2012, día 20: amor de Haneke, dudas de Vinterberg
Los platos fuertes del día han sido sin duda los filmes de Michel Haneke (“Amour”) y Tomas Vinterberg (“Jagten”), pero también ha habido espacio para aperitivos más ligeros, un tentempié coreano y un refresco draculino.
Antes de La cinta blanca, Palma de Oro en 2009 acompañada más tarde por una buena ristra de premios, Michael Haneke se había ganado un prestigio particular evidente por numerosas películas, algunas muy discutibles. Esta vez ha querido hacer una película mas modesta, pues se desarrolla en un 95% en el interior de un apartamento, y cuenta esencialmente con dos personajes.
Los límites del amor
“Los jóvenes”, ha declarado Haneke, “hablan del comienzo del amor, yo, que tengo setenta años hablo del fin”. Efectivamente, Amour habla del final del amor. Del de una pareja de personas de edad avanzada, Anne y Georges (Emmanuelle Riva y Jean-Louis Trintignant) que han vivido muchos años de complicidad amorosa. Anne tiene un problema cardíaco, ha perdido movilidad, y su cabeza deja paulatinamente de funcionar. Durante más de dos horas Georges se esfuerza por ayudarle, con infinita paciencia. Al final tomará una drástica decisión. No hay duda del resultado de la misma, pues en la primera imagen del film, la policía descubre el cadáver de Anne en una habitación de la casa.
Cabe preguntarse por la razón que ha movido a Haneke a hacer esta película. Sin duda es la de trabajar con dos actores excepcionales, a los que ha convencido para interrumpir una jubilación bien ganada. Pero sin duda hay algo más. La respuesta, sin embargo, no es fácil. Podría pensarse en una obra ideológica al servicio de la eutanasia. Pero en tal sentido le falta el carácter combativo que presentan en general este tipo de obras. Queda pues la explicación avanzada por Haneke mismo: contar cómo el amor se extingue. Y es aquí donde el pesimismo del autor reaparece, sin ninguna perspectiva espiritual. El caso expuesto, sumamente penoso, consiste en una tragedia personal que podría haber contado con otra solución. Tal y como Haneke la plantea no tiene además un valor universal, pues sin duda el amor de muchas parejas no desemboca en la tragedia, aun atravesando la prueba de la enfermedad.
Indefensión en casos sensibles
Jagten (La caza), marca el retorno a Cannes de Thomas Vinterberg, uno de los defensores, con Lars von Trier, su creador, del famoso movimiento Dogma. En 1998 había estado presente en el festival con Celebración, que le lanzaba a nivel internacional. Después Vinterberg ha continuado haciendo obras de calidad (Querida Wendy, Submarino) que han sido fracasos comerciales. Esta vez obtendrá seguramente un éxito merecido, pues aborda un tema de actualidad. Iba a decir la pedofilia, pero más justo sería señalar que lo que interesa a Vinterberg y a su guionista, Tobias Lindholm, son los estragos que pueden producir las acusaciones de pedofilia cuando sólo se basan en los testimonios complejos de los niños.
Lucas (Mads Mikkelsen), divorciado, trata de recuperar la custodia de su hijo adolescente, cuando una niña de seis años le acusa de abusos sexuales. Quizá el punto de partida es débil, pues el espectador tiene la impresión de que la acusación presenta tan poco fundamento que no puede prosperar. Sin embargo, el rumor se extiende y adquiere proporciones alarmantes. La descripción de la reacción de una pequeña ciudad es perfectamente verosímil, sobre todo cuando se siguen otros testimonios, tan poco creíbles como el de la niña. Se diría que la película desea ser una advertencia para que se manejen este tipo de acusaciones con un rigor particular, que no puede basarse sólo en lo que dicen los niños, cuando en realidad los niños no saben lo que dicen. En cualquier caso el trabajo de Thomas Vinterberg es de primera calidad, y mantiene un suspense angustioso, con un protagonista encerrado sin poder defenderse. A este respecto, la interpretación de Mads Mikkelsen, presente en todas las imágenes de la película, es de una calidad excepcional.
Isabelle Huppert en Corea
Da-reun na-ra-e-suh, del coreano Hong Sang-soo, con Isabelle Huppert, pertenece a esa categoría de películas de las que Francia ha creado toda una especialidad. Encomendadas a un autor reconocido, con un coste reducido, se ponen más tarde al servicio del mercado mundial, lo que las hace rentables, al mismo tiempo que sirven a la causa cultural de Francia. Todo ello conduce a un guion, que es simple pretexto para ofrecer “otra cosa”. La “otra cosa” es aquí Isabelle Huppert mostrando su talento para la comedia ligera, lejos de sus papeles casi obligados de intelectual dubitativa. Digo que el guión es un pretexto, aquí de forma particular, pues se habla de una mujer en un país que no es el suyo, Corea, donde, a la vez, no es ni ella misma ni tampoco otra. Tenemos pues un relato que se repite, con situaciones diferentes y los mismos personajes. Un brillante ejercicio de estilo, ciertamente divertido, al servicio del talento de los intérpretes. Es además fiel al estilo de Hong Sang-soo, con historias de amor apenas incoadas, y sus típicas escenas en que hace comer y beber sin moderación a sus personajes. Vista en un Festival, la película encuentra su publico. Pero la cosa ya no es tan evidente cuando se busca al público normal, que paga su entrada en un cine. Aunque presentada en la sección oficial, se le ha buscado encaje en los huecos de un horario sumamente recargado.
Terror argentiano
En sesión de medianoche ha hecho aparición el cine de terror con Drácula, de Dario Argento, película coproducida por España. Se diría retomamos la época de Suspiria o Inferno treinta años más tarde, para esta nueva versión del mito de Drácula, rodada con efectos especiales primitivos y con estilo especialmente retro. Curiosamente las obras de Dario Argento, consideradas sin valor artístico hace tres décadas, o en todo caso consideradas como de género de segunda división, han adquirido una legitimidad en su terreno, debido quizá también al interés que este tipo de películas despierta entre los mas jóvenes. Dario Argento se aventura sin miedo al ridículo en un género cinematográfico que precisamente en su seriedad encuentra su propia justificación paródica. El público y la prensa han reído abundantemente durante la proyección. Es cierto que tras la película de Haneke, la sangre de los vampiros se puede beber como si fuera un refresco.
Reportajes previos de Cannes 2012
Cannes 2012, día 19: ley seca, monjas, fundamentalismo y tedio
Cannes 2012, día 18: distintos tipos de realidad
Cannes 2012, día 17: primavera árabe y amor amputado
Cannes 2012, día 16: los scouts de Wes Anderson inauguran el festival
Panorámica previa de nuestro enviado especial Jorge Collar
Todos los títulos a competición
Arnold Schwarzenegger y Liam Hemsworth hacen piña familiar
Amazon MGM Studios ha adquirido los derechos mundiales de “The Kellys”, una nueva película de acción protagonizada por Arnold Schwarzenegger y Liam Hemsworth, que se estrenará directamente en Prime Video. El proyecto estará dirigido por Brad Peyton, responsable de éxitos comerciales como “San Andreas”, “Rampage” y, más recientemente, “Atlas”.
Dua Lipa y Callum Turner ya son marido y mujer
La cantante Dua Lipa y el actor Callum Turner ya son marido y mujer. La pareja contrajo matrimonio el domingo en una ceremonia privada celebrada en el histórico Old Marylebone Town Hall, uno de los lugares más emblemáticos de la capital británica para las bodas civiles.