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Biografía

Isabelle Huppert

Isabelle Huppert

67 años

Isabelle Huppert

Nació el 16 de Marzo de 1953 en París, Francia

Premios: 0 Oscar (más 2 premios y 1 nominaciones)

Todoterreno hiperactiva

14 Mayo 2011

Echar un vistazo a su filmografía y soltar un silbido de asombro, es casi inevitable. No hay duda de que Isabelle Huppert es una gran dama del cine francés, que ha trabajado con los más notables de su país, de modo especial con su grandísimo mentor Claude Chabrol, para el que fue actriz ideal de sus historias. Pues da el tipo de mujer corriente inmersa en historias malsanas.

Lo admito. Si me dicen un sábado noche que tenemos "planazo", la proyección de una película de Isabelle Huppert, un estremecimiento recorre mi cuerpo, y no de emoción. La culpa no es del trabajo de la actriz, excelente, sino de las películas que elige habitualmente interpretar, que presentan ciertos rasgos comunes de atmósfera plomiza, con personajes de la burguesía existencialmente vacíos, a veces atrapados por tremendas perversiones.

Isabelle Anne Madeleine Huppert nació el 16 de marzo de 1953 en París, Francia, aunque pasó su infancia en Ville-d'Avray. Era la más pequeña de cinco hermanos. Tiene ancestros húngaros, y su madre, profesora de inglés, le animó, al igual que a su hermana Elisabeth, a desarrollar unas cualidades interpretativas que enseguida detectó en ella. De modo que se matriculó en el Conservatorio de Versalles, donde ya obtuvo tempranamente un premio por la representación de “Un caprice”, de Alfred de Musset. De ahí pasaría al prestigioso Conservatorio Nacional de Arte Dramático en París. Entre los papeles que encarnó en los escenarios, bajo las órdenes de Antonio Vitez y Robert Hossein, destaca el de la Medea de Eurípides.

En 1971 debutó en televisión, y al año siguiente en cine, con un mínimo papel en Faustine et le bel été. Más interesante fue hacer con Claude Sautet, también en 1972, Ella, yo y el otro. Allí coincidió con Yves Montand y Romy Schneider, y enseguida Huppert iba a empezar a codearse con lo mejorcito de los actores galos. Como en Los rompepelotas (Bertrand Blier, 1974), donde estaban también Gérard Depardieu y Jeanne Moreau. Un primer y temprano reconocimiento le llegó con El juez y el asesino (Bertrand Tavernier, 1976), donde fue considerada revelación del año. Además, era nominada al César por primera vez por Aloïse (Liliane de Kermadec). Huppert es la actriz más nominada en la historia de los premios galos, doce ocasiones, aunque sólo una vez se ha llevado el galardón, tardíamente, por La ceremonia (1995).

Lo cierto es que la pelirroja actriz, de gran presencia en la pantalla, ha sido bendecida con muchos premios. Puede presumir de ser la actriz con más películas seleccionadas para la sección competitiva del Festival de Cannes, y dos veces fue reconocida como mejor intérprete, por Prostituta de día, señorita de noche (Claude Chabrol, 1978) y La pianista (Michael Haneke, 2001). En el Festival de Venecia también ganó dos premios, por Asunto de mujeres (1988) y La ceremonia, ambas a las órdenes de Claude Chabrol, el director con quien más ha trabajado, siete largometrajes juntos nada menos. Uno de ellos, Madame Bovary (1991), según la obra de Gustave Flaubert, le dio un galardón en el Festival de Moscú.

Casada desde 1981 con Ronald Chammah, éste le ha dirigido en la que, curiosamente, es su única película, Milan noir (1988). Ambos han tenido tres hijos, de los que Lolita Chammah ha seguido los pasos artísticos de su madre. La maternidad no ha sido una rémora para la carrera de Huppert, sino todo un estímulo, pues lo cierto es que a lo largo de los 40 años que lleva trabajando en la pantalla, ha estado en más de un centenar de filmes, nunca le ha faltado un papel que echarse al coleto. Muchas veces ha encarnado personajes desagradables, que parecen lejanos a lo que es su vida familiar. Sobre esto ha comentado: “No intento simpatizar con mis personajes. Trato de empatizar con ellos. Trato de entenderlos. Si simpatizara con los personajes los idealizaría, los convertiría en románticos, algo que no son. Así que no los idealizo. Los hago normales, no muy simpáticos, sólo como son.”

Casi siempre ha rodado en francés con actores compatriotas, pero también hizo en inglés Rosebud (Otto Preminger, 1975), el film maldito de Michael Cimino La puerta del cielo (1979), Falso testigo (Curtis Hanson, 1987), Amateur (Hal Hartley, 1994) y Extrañas coincidencias (David O. Russell, 2004). Como se ve, ninguno de estos títulos americanos conquistó las taquillas, pero la Huppert no escogió a un cineasta cualquiera. Siempre ha sido muy selecta a la hora de aceptar trabajar con alguien, o tal vez ha habido muchos directores con pedigrí que se daban de bofetadas para tenerla en sus películas. Algunos de los que todavía no hemos mencionado son Maurice Pialat -Loulou (1980)-, Joseph Losey -La truite (1982)-, Jean-Luc Gordard -Pasión (1982) y Salve quien pueda, la vida (1980)-, Paolo Taviani y Vittorio Taviani -Las afinidades electivas (1996)-, Raoul Ruiz -La comedia de la inocencia (2000)-, François Ozon -8 mujeres (2002)-...

Huppert ha dado vida a Anne Brönte en Las hermanas Brönte (André Techiné, 1979) y a una celebridad científica en Los méritos de Madame Curie (Claude Pinoteau, 1997). E igual rueda en Australia -Cactus (Paul Cox, 1986)- que en Camerún -Una mujer en África (Claire Denis, 2009)-. Actriz todoterreno por excelencia, confiesa que rehusó hacer para Michael Haneke Funny Games por lo malsana que le parecía la propuesta, pero arrepentida luego se sumergió en otra película aún más extrema, La pianista; aún repetiría con Haneke en El tiempo del lobo (2003), y prepara en la actualidad con él Amour. Otro cineasta no apto para todos los estómagos, Brillante Mendoza, la ha fichado para Captured.

Oscar
2017

Nominado a 1 premio

  • Actriz principal Elle

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
La viuda

2019 | Greta

Frances aún no ha superado la reciente muerte de su madre, está distanciada de su padre y ha dejado Boston para irse a vivir al piso de su amiga Erica en Manhattan. Un día encuentra un bolso en el metro y, al ver la identificación de su dueña, Greta Hideg, decide acercárselo a su casa. Pronto se entablará entre ellas una cordial relación, pues Greta resulta ser una viuda que tiene a su hija en París y se siente sola, mientras que Frances necesita el cariño materno que le falta. Al irlandés Neil Jordan suelen interesarle las historias donde nada es lo que parece o donde las identidades son más bien sinuosas, ahí están Juego de lágrimas, Entrevista con el vampiro o La extraña que hay en ti. En el caso que nos ocupa es fácil darse cuenta de que la encantadora viudita francesa Greta esconde una personalidad diferente y no va a ser precisamente dulce y cariñosa, algo que el saber hacer de Isabelle Huppert va a transformar en una pesadilla terrorífica. Tras el gancho del bolso –acertado punto de partida– el guión sigue derroteros clásicos en donde el engaño, la tensión y la intriga van creciendo exponencialmente hasta el correcto desenlace. De camino se hace referencia a la vulnerabilidad generada por las carencias afectivas y se regalan un par de momentos sanguinolentos, aunque en general la violencia está bastante contenida. Otra cosa es la verosimilitud. El acoso de Greta a la ingenua Frances adquiere a veces tintes casi fantásticos, parece que la viuda tiene algo así como el don de la ubicuidad, véase la escena en que persigue a Erica y va enviando fotos a velocidad de crucero. La profesionalidad de la policía queda a la altura del betún y por supuesto se incluyen reacciones de los personajes que no resultan demasiado veraces, lo cual se adecúa a ese tipo de películas en que el espectador se pregunta: ¿pero qué hace? ¿es tonta o qué? Por otra parte, justo es reconocer que las jóvenes actrices Chloë Grace Moretz (The Equalizer) y Maika Monroe (It Follows) hacen un eficiente trabajo resaltando sus caracteres totalmente contrapuestos.

5/10
Blanche comme neige

2019 | Blanche comme neige

Frankie

2019 | Frankie

Tout de suite maintenant

2018 | Tout de suite maintenant

Los Romanoff

2018 | The Romanoffs | Serie TV

Una sorprendente serie creada, escrita y dirigida en su integridad por Matthew Weiner, en apariencia muy alejada de su obra más conocida, Mad Men, que se ambientaba en el mundo de la publicidad al final de la década de los 60 en Estados Unidos. A poco que se escarbe, Los Romanoff no es tan diferente, pues las ocho historias completamente independientes que la componen –las conexiones que Weiner ha trazado son ingeniosas, pero casi una suerte de broma privada para dar cohesión–, protagonizadas por supuestos descendientes y familiares más o menos lejanos del asesinado zar ruso Nicolás II, hablan del ser humano contemporáneo, con sus angustias, búsquedas, anhelos y esperanzas, y terminan no siendo tan diferentes de las de los “hombres locos” y las mujeres que trataban de abrirse paso en un mundo eminentemente dominado por los varones. Resulta complicado ofrecer un juicio global cuando aún no se han publicado todos los capítulos, de casi hora y media de duración cada uno, y sabiendo además que son independientes, al estilo de otras series antológicas como la popular Black Mirror, por lo que es de suponer que unos serán mejores que otros. Lo que está claro es que el planteamiento puede desconcertar un tanto, pero la ambición de Weiner resulta innegable, al jugar con un elemento de la mitología del siglo XX anclado en la realidad, esa familia Romanoff que estalla literalmente por los aires a causa de una revolución que pone en cuestión tantos valores e ideas que se suponían sólidas. Al hombre y a la mujer líquidos de nuestros días les ocurre algo semejante, no tienen claro de dónde vienen y adónde van, y aunque quieren aferrarse a lo que pueden, la insatisfacción y la tristeza resultan manifiestas. Es lo que ocurre en el primer episodio “La hora violeta”, donde Weiner se toma su tiempo en poner boca arriba las cartas con las que juega la partida. Anushka es una anciana cascarrabias, que está delicada de salud, y vive en un magnífico piso en pleno centro de París. Atiende sus necesidades con sincera preocupación su sobrino americano Greg, que regenta un hotelito, y que padece fuertes presiones de su novia Sophie, una mujer despampanante, divorciada y que no desea tener hijos, para lograr que su tía les legue pronto su fortuna, el deseo íntimo de ella es que no estuviera incordiándoles todo el tiempo e hiciera el favor de morirse cuanto antes. Debido a su difícil carácter, las empleadas del hogar que cuidan de Anushka duran muy poco tiempo en su puesto. Pero la joven musulmana Hajar se va a convertir en la excepción, estudiante de enfermería, muestra una paciencia infinita con la vieja, aguantando mil y una impertinencias, incluidos comentarios racistas y xenófobos de dudoso gusto. Con medido ritmo, resulta creíble la evolución de los personajes, y la idea de que el amor es la mejor medicina para el entendimiento entre la gente se introduce con suavidad, resulta sugestiva. Por supuesto, se juega al contraste entre la relación de Greg y Sophie, donde que la motivación egoísta material y placentera domina, con la creciente admiración que Greg siente hacia Hajar, ambos pueden mantener conversaciones de altura, intercambiado por ejemplo sus ideas acerca de la existencia de Dios, o compartiendo lo que comparten los amigos, como por ejemplo recuerdos de familia. El cuarteto de actores principales –Marthe Keller, Aaron Eckhart, Inès Melab y Louise Bourgoin– están muy bien, al igual que algunos secundarios de presencia mínima, como los padres de Hajar. "El plural mayestático", el segundo episodio, ofrece una aguda disección del matrimonio a cuento de Michael y Shelly Romanoff, que están acudiendo a sesiones con una psicóloga que les ayude a que su relación no naufrague. Quizá Shelly es muy resolutiva y dominante, pero al menos trata de abordar el problema; su marido adopta en cambio una posición más apática, es un verdadero cínico, lo que se advierte en el modo en que profesionalmente orienta –es un decir– a los jóvenes que están a punto de entrar en la universidad. Podría ayudar a estrechar lazos un crucero que ilusiona mucho a Shelly, y que reúne en el barco a parientes de la familia imperial rusa. Pero Michael fuerza que se prolongue un juicio de cuyo jurado forma prte, siendo el único que discrepa de lo que parece un claro veredicto de culpabilidad. No sólo quiere evitar el viaje, sino ligar con Michelle, una exuberante miembro del jurado. Entretanto Shelly viajará sola y disfrutará de lo lindo del lujo que brinda la ocasión; y aunque surge la ocasión de una aventura, puede más la fidelidad. De nuevo Weiner, sabe ir construyendo la historia, y lanzar preguntas acerca del espectador acerca de cuáles deberían ser las bases sobre las que construir un matrimonio duradero. Resulta imprescindible, claro está, el amor, pero también compartir un proyecto que valga la pena, y la conciencia de que no pueden faltar dificultades. Está muy bien escogida la pareja protagonista, un Corey Stoll en alza desde que se dio a conocer en House of Cards, que encarna bien la insatisfacción vital revestida de egoísmo, y una agradable pero menos conocida Kerry Bishé, con la que el público empatizará inevitablemente. Metacine o metaserie, es la propuesta del tercer episodio, "Casa de fines especiales", en que Weiner recurre como protagonista a Christina Hendricks, con la que hizo Mad Men. La actriz da vida precisamente a una célebre actriz de cine, fichada a última hora para rodar en Europa una serie televisiva sobre los Romanoff. Allí vive una situación surrealista, con una directora superprestigiosa, pero de personalidad pintoresca a la hora de sacar de sus intérpretes las composicones de los personajes que desea, un compañero de reparto con el que se acuesta, e incluso la aparición de lo que se diría un fantasma. "Expectativas", el cuarto episodio, transcurre en una sola jornada en Nueva York, y habla de las frustraciones de Julia, cuya hija Ella está a punto de dar a luz, aunque el marido está de viaje de negocios en la otra punta del mundo. La discusión por esta circunstancia tiene raíces profundas, pues el padre de Ella no es el marido de Julia, sino que es Daniel, profesor experto en la historia de los Romanoff. el hombre al que verdaderamente quería, pero con el que nunca se casó. Ella ignora todo esto, y el secreto ha reconcomido a Julia desde el nacimiento de su hijo. Bastante ambicioso y elaborado es el quinto episodio, "Altas y brillantes esferas", que aborda temas tan en boga como la diversidad, la atmósfera altamente cargada en lo sexual de nuestra sociedad, la cultura de la sospecha, el buenismo y las ínfulas de las clases acomodadas. Todo gira en torno a las sospechas de pedofilia que se ciernen sobre David, profesor de piano homosexual que da clases a los hijos de Katherine, profesora de literatura rusa felizmente casada y emparentada con los Romanoff, una estupenda Diane Lane. Sus dudas sobre ese comportamiento inapropiado le llevan a compartir la información con otras amigas cuyos hijos reciben clases de David, produciéndose reacciones inesperadas, consecuencia de su superficial visión de la vida. Y a charlar con sus hijos, en unas conversaciones decididamente incómodas, y que generan una situación que tiene difícil marcha atrás. El mérito del episodio es que plantea muchos temas, desde los prejuicios a los límites de aceptar eso tan manido de que "cada uno con su vida haga lo que quiera", al daño que se puede hacer con una acusación que se habe pública, aunque no haya pruebas que la sostengan. Y desde la dificultad de hacer "lo correcto", sobre todo cuando esa expresión va vaciándose cada vez más de significado. Hay un importante cambio de escenario en "Panorama", el sexto episodio, que transcurre en la capital de México. Abel es un periodista de exacerbado idealismo y romántico empedernido, no es de los que mira el mundo con cinismo, aunque no se engaña acerca del horror que atraviesa la historia. Actualmente investiga las actividades de un centro hospitalario privado de lujo, donde buscan curación enfermos desahuciados cargados de dinero, muchas veces de procedencia dudosa. Allí queda fascinado por Victoria –que resultará ser descendiente de los Romanoff– que acompaña a su hijo de doce años Nicke, hemofílico, una bella mujer y madre dedicada por completo a buscar una posible curación para su hijo. Juan Pablo Castañeda encarna bien a un periodista que no acaba de tener el empuje que se supone a alguien de su oficio, no tiene del todo los pies en el suelo y puede más en él la mirada que busca la utopía y su carácter enamoradizo y descubridor de la belleza, allá donde hay tanta fealdad. La relación con Victoria, estupenda Radha Mitchell, está bien perfilada, y sus visitas turísticas a la catedral, al mural de Diego Rivera en el palacio presidencial y a las ruinas de la antigua Teotihuacan tienen particular encanto, como si el tiempo se hubiera detenido y los personajes pudieran gustar brevemente la eternidad, un algo de felicidad. El último plano en la plaza, es un auténtico y logrado homenaje al citado mural de Rivera. "El final de la línea", el capítulo 7, aborda un tema importante en cualquier familia de rancio abolengo, la continuidad dinástica. En efecto, Anka y Joe Garner son un matrimonio sin hijos, que anhela la adopción, motivo por el que se han desplazado a la gélida Vladivostok, en Rusia. Allí les espera Elena, la asistente social, que se supone que les ha encontrado un bebé precioso. Pero cuando la pareja se queda a solas, algo extraño nota, la pequeña no llora como se esperaría en una criatura de pocos meses, apenas reacciona a sus carantoñas. ¿Les estarán dando gato por liebre? La situación saca a la superficie rencores y reproches. La conexión Romanoff viene por Anka, sus ancestros la conecta con la familia zarista. Pero la trama de Weiner ayuda a plantear, no sólo cuestiones como la burocracia gubernamental de la nueva Rusia y sus posibles corruptelas, sino también la de ese supuesto derecho que se autoconceden un hombre y una mujer a tener un hijo, sí o sí, incluso con la opción de elegir un buen "producto", que para eso pagan. Finalmente, la serie se remata con "El relato que todo lo sostiene", un alarde de relatos encapsulados, al estilo de las muñecas rusas, una historia contiene a otra, enlazando tragedias con nuevos narradores, a partir del encuentro de un tipo, guionista de una miniserie televisiva sobre los Romanoff, con una mujer que le incordia en el tren en el que ambos viajan. De algún modo se da razón de cómo ha evolucionado la identidad sexual de esa mujer, que antes era hombre, que tuvo un romance homosexual que supuso un gran desengaño, y que de niño vio como una auténtica arpía se camelaba a su padre, deshaciéndose de modo cruel de la madre. Suena, y algo tiene de eso, a culebrón, pero la habilidad de Weiner concede gran consistencia al conjunto, y no es simplista, porque se concede que la evolución de Simon Burrows, ella/él, está marcada por duros y traumáticos sucesos de la infancia, la sensibilidad y carencias afectivas disparan las tendencias homosexuales.

7/10
Eva

2018 | Eva

Happy End

2017 | Happy End

Deprimente película del austríaco Michael Haneke, que sigue instalado en el nihilismo de su anterior film Amor, del que Happy End –irónico título, no puede ser de otra manera en el caso de este director– podría considerarse como una especie de secuela o spin-off –repiten dos de sus personajes y se menciona una escena crucial del otro film–, aunque por supuesto, se puede visionar de modo completamente independiente. En su acabado formal no es tan redonda, e incluso tiene elementos, la fustigación de la hipocresía a la hora de tratar a los inmigrantes, casi al final, un tanto postizos. Sigue las evoluciones de una familia burguesa, los Laurent, tres generaciones. Un accidente de obra en un negocio familiar obliga a la actuación rápida de Anne (Isabelle Huppert), la hija, ante la torpeza manifiesta de su hijo, y la edad avanzada del octogenario patriarca George (Jean-Louis Trintignant), algo senil. Mientras el otro hijo, Thomas (Mathieu Kassovitz) se ve obligado a ocuparse de su hija adolescente, a la que nunca ha hecho mucho caso, despues de que su ex mujer intente suicidarse. El panorama que pinta Haneke es desolador: el amor brilla por su ausencia, y sólo cabe el egoísmo de procurar por uno mismo, y de actuar con fría racionalidad, también en lo relativo a disponer de la propia vida, el suicidio es una opción en cualquier edad y circunstancia que uno debería poder acometer sin cortapisas. Las vidas vacías, tan extendidas en un Occidente en decadencia, se muestran sin concesiones, con el patetismo del chateo sexual, la insinceridad y el corazón congelado, no hay espacio para el amor, tal vez a la postre el título de Amor también fue en su día irónico. La escena de la conversación entre abuelo y nieta, que tiene su correlato en la complicidad de uno y otro en el final, resulta tremenda, un subrayado de que no hay esperanza para lo viejo y lo nuevo, el ser humano no tiene remedio.

6/10
Madame Hyde

2017 | Madame Hyde

La profesora Marie Géquil imparte clases de tecnología en un instituto del extrarradio de una innombrada ciudad francesa, cuyos alumnos son principalmente de origen extranjero, especialmente magrebíes. Géquil es apocada, tímida, y su experiencia docente no es buena, ya que es incapaz de imponerse a sus indisciplinados alumnos. Pero un día, durante un experimento en su laboratorio, Géquil sufre una descarga eléctrica y desde ese momento las cosas ya no serán como antes. Rarita película franco-belga escrita y dirigida por el galo Serge Bozon, un cineasta muy personal a la hora de concebir sus historias. Aquí asistimos a las andanzas de su personaje principal, la profesora Marie Géquil (pronúnciese “Jekyll”), alguien que de la noche a la mañana sufre una peculiar transformación interior, lo cual vemos en la relación con su alumnos, sus nuevas ideas, su criminales excursiones nocturnas. Especial interés tendrá su padrinaje sobre Malik, un alumno díscolo que sin embargo irá adentrándose en el terreno de la reflexión a la hora de enfrentarse a problemas matemáticos. El problema de Madame Hyde es que todo resulta demasiado estrafalario y en el fondo nunca sabemos qué quiere contarnos Bozon con esta especie de versión dramático-surrealista de la clásica historia de Jekyll y Hyde creada por Robert Louis Stevenson. Los hechos insólitos se suceden, la atmósfera adquiere tintes de misterio, pero no se llega a ninguna parte. Asimismo el reparto es bueno pero los personajes están muy poco definidos, carecen de gancho, desde la propia protagonista hasta el director de la escuela interpretado por Romain Duris, pasando por el marido de Géquil (José Garcia). Protagoniza la cinta Isabelle Huppert, quien ya trabajó para Bozon en su anterior film, Tip Top. Pero aunque se trate de una formidable actriz, ella sola no basta para sacar a flote esta extraña propuesta del director.

4/10
La cámara de Claire

2017 | La caméra de Claire

Claire, profesora de música, visita por motivos de negocios Cannes durante la celebración del festival de cine, aprovechando para recorrer sus rincones tomando Polaroids. Conocerá casualmente a Manhee, una agente de ventas que ha sido despedida por su jefa por haberse acostado con su marido, reputado realizador. Ambas conectarán de inmediato. En títulos como Ahora sí, antes no, el coreano Hong Sang-soo ha tratado el desconcierto vital de personajes relacionados con el mundo del Séptimo Arte. Aquí reincide en este tema, rescatando a la protagonista de su film En otro país, nada menos que una de las grandes estrellas del cine francés, Isabelle Huppert, por lo que tiene cierta gracia que su personaje nunca haya estado en el certamen más importante de su país –y del mundo–, cuya edición de 2016 sirvió de marco para el rodaje. En la línea del realizador, todo tiene un aire trascendente, pero salvo por sus puntuales denuncias del machismo en la sociedad, y por sus breves apuntes sobre la fidelidad y los celos, en realidad no toca en profundidad ningún tema importante, su trabajo acaba resultando demasiado ligero. También se resiente de la falta de objetivos de sus personajes, por lo que da la sensación de que se asiste a una sucesión de encuentros de la protagonista con los secundarios; podría acabar antes y nadie echaría de menos nada. A su favor cuenta con la espontaneidad que imprime Hupert a los diálogos, apoyada en un elenco de eficientes intérpretes. Toda la cinta rebosa frescura, por recursos como el zoom, que consiguen crear tensión, pese a la falta de dramatismo de cada escena.

5/10
Elle

2016 | Elle

Una de esas películas malsanas, enfermizas, depravadas, que muestran el bajo concepto que tiene el holandés Paul Verhoeven de la naturaleza humana, animalidad dizque evolucionada y poco más, en tal sentido es completamente coherente con el resto de su filmografía. Adapta con el brío y la energía fílmica que tan bien maneja una novela de Philippe Djian. Es su primer trabajo en francés y lo protagoniza una Isabelle Huppert que hace pensar en La pianista de Michael Haneke. Juega en los primeros momentos del film al desconcierto, dosificando la información, para irnos introduciendo paulatinamente en las interioridades de un auténtico zoo humano de personajes desgarrados, donde el "animal" principal es Michèle, la "Elle" del título, una mujer que sufre en su casa una salvaje agresión sexual. Pero todo es tan raro en los primeros compases de la narración, que llegamos a dudar acerca de si se trata de una violación, o de una especie de extraño acuerdo con alguien para ser atacada por sorpresa: pues no hay denuncia policial, luego recibe a su hijo Richard, que viene a pedirle dinero, como si tal cosa... Cierto que cambia las cerraduras de su casa, y luego finalmente lo cuenta en una cena a su ex marido y a un matrimonio amigo, de un modo sin duda chocante. El guión es de David Birke, con quien Verhoeven no había trabajado anteriormente. Pero sea como fuere, el film orbita en la galaxia del holandés, por su extrema dureza, visual al mostrar sexo y violencia, y también psicológica, pues tenemos una serie de personajes con múltiples desviaciones sexuales, que se justifican por un suceso del pasado relacionado con el padre de Michèle, pero que no dejan de ser absolutamente demenciales. Y se apuntan condicionamientos sociales –el apunte al mundo de los videojuegos con un punto sadomasoquista, en el que trabaja Michèle–, el peso de las relaciones familiares y amistosas, el gusto por el morbo, y en definitiva un algo oscuro que alberga el interior de toda persona. Curiosamente, no obstante, en este tortuoso film parece que la añoranza de algo que pudiera ser llamado esperanza sólo puede despuntar en una especie de inconsciencia santurrona, la de la esposa católica del vecino, que todo parece encajarlo con una bobalicona sonrisa angelical.

6/10
El porvenir

2016 | L'avenir

Nathalie Chazeaux es profesora de filosofía en un instituto. Casada con otro filósofo, su vida es muy ordenada, con dos hijos adultos y un trabajo adicional de directora de una prestigiosa colección de libros de filosofía. Además tutela desde hace tiempo a un brillante ex alumno de ideas extremistas, al tiempo que se ocupa de su madre enferma. Pero la serena vida de Nathalie comenzará a agitarse cuando su marido le comunica que se va a vivir con otra mujer. Sutil película dirigida por Mia Hansen-Love, quien se está convirtiendo en una de las cineastas gala de mayor proyección, tras sus películas Eden y el Primer amor. La directora y guionista narra  en este caso una historia sencilla en torno a una mujer y su vida cotidiana, sus relaciones, su trabajo, su familia, sus responsabilidades, los acontecimientos que año a año van configurando su existencia. Hay algo de nihilismo en la propuesta, una especie de aceptación al estilo “ah, o sea, que la vida era esto”, lo cual no tiene por qué significar asomo de tristeza sino simple asentimiento a la realidad. Sostiene El porvenir la visión de que la vida no es tal cual la imaginamos. Las cosas cambian, las vidas cambian, nuestra visión cambia con los años, con los sucesos que nos afectan. En este sentido Mia Hansen-Love retrata el mundo de la intelectualidad francesa de modo realista, con cierto desafecto aunque sin cinismo. No hay juicios en esta película, más bien la constatación de que nuestro porvenir es una incógnita. La vida es lo que es, no lo que planeamos. El pensamiento, las ideas son importantes, pero la vida europea recorre su propio sendero, etapa a etapa, para, a la postre, siempre acabar en la existencia acomodada de la sociedad occidental. Aunque se pinten situaciones un tanto rebuscadas, esa idílica relación profesora alumno funciona como metáfora del choque entre las ideas revolucionarias de la juventud, donde no hay ataduras, y el pragmatismo burgués que se adueña del ser humano adulto. Sí es cierto que llama la atención la frialdad con que la directora se acerca a algunas hechos, como la poco traumática separación del matrimonio o la escasamente afectiva relación de Nathalie con sus hijos. Se diría que entre filósofos prima la cuestión intelectual, y que la pasión y las emociones se moderan exageradamente, casi como una opción, aunque por otra parte también se ofrecen momentos de hondo pesar, de desasosiego, de duda, y también de genuino amor, como en la escena final. De todo hay en la contradicción humana. Rodada con gran elegancia, la película se disfruta especialmente gracias a una impresionante Isabelle Huppert. Su Nathalie llega al espectador, tiene humanidad, atractivo. Su intenso apego a los libros y el que ofrezca interesantes reflexiones filosóficas al hilo de sus clases de instituto aporta además al personaje un intenso atractivo de mujer interesante, rica en ideas, que pone en su boca pensamientos que interpelan a todos, acerca de la felicidad y de la verdad. Desde luego es un regalo para el film el trabajo de la actriz, que actúa con una naturalidad apabullante.

6/10
El amor es más fuerte que las bombas

2015 | Louder Than Bombs

Poco después de que su esposa dé a luz, el joven Jonah regresa a la casa familiar, donde su padre, Gene, convive con Conrad, el hermano adolescente, con motivo de la exposición que se prepara sobre su madre, la reputada fotógrafa de guerra Isabelle Reed, que murió en accidente de tráfico. Su progenitor, preocupado por el carácter difícil e introvertido de su hijo pequeño, descubrirá un importante secreto de la fallecida. Al chico danés Joachim Trier le falta muy poco, un 'von', para tener el mismo apellido que el director de cine más prestigioso del momento de su país. Su tercer trabajo, tras Reprise y Oslo, 31 de agosto, primero que rueda por completo en inglés, con reparto conocido a nivel internacional, también está cerca de la gloria. Una pena que no remate, pues el cineasta coloca muy bien las piezas, ya que construye unos personajes muy humanos, y su forma de contar la historia, dosificando los datos, mediante imaginativos planos, suple de sobra la falta de originalidad de un guión con puntos en común con Los descendientes. Aborda asuntos como el vacío por la pérdida de un ser querido, o las dificultades en la comunicación familiar. En Más fuerte que las bombas se agradece la recuperación para el cine de Gabriel Byrne, más centrado en los últimos tiempos en series como En terapia y Vikingos, que conmueve como cabeza de familia bloqueado por las circunstancias, en secuencias como aquélla en la que se suma a un videojuego online como intento desesperado de conversar con su hijo. Se ha elegido bien al resto del reparto, con Jesse Eisenberg (el hermano mayor), la veterana Isabelle Huppert (la fallecida en flash-backs), David Strathairn (compañero de profesión de esta última), Amy Ryan (una profesora), y el menos conocido Devin Druid (un adolescente conflictivo).

6/10
La comunidad de los corazones rotos

2015 | Asphalte

Tres relatos entrecruzados sobre encuentros entre hombres y mujeres que no tienen nada en común, ligados a un edificio de cemento en los suburbios parisinos. Tras ver en televisión Los puentes de Madison, Sterkowitz, tacaño individuo temporalmente en silla de ruedas, finge ser fotógrafo de una revista internacional para llamar la atención de una enfermera solitaria. El adolescente Charly ayuda a su madura vecina recién mudada, descubriendo que se trata de Jeanne Meyer, actriz en horas bajas. Mientras la NASA envía a alguien a buscarle, John McKenzie, astronauta americano cuya cápsula ha caído por algún error en la azotea, se refugia en casa de Hamida, mujer argelina que tiene a su hijo en la cárcel. Un pequeño film, sin grandes pretensiones, al que no se espera como uno de los estrenos europeos del año, y que sin embargo resulta ser una sorpresa cinéfila. Nadie exigiría demasiado al director y guionista Samuel Benchetrit, cuyo único trabajo con repercusión fuera de Francia hasta ahora había sido la discreta Janis y John, de 2003. Reincide en el mismo tema central, la soledad, con trasfondo dramático, pero en tono de comedia, muchas veces disparatada y cercana al surrealismo. Abundan los diálogos ingeniosos, y los gags visuales divertidos, como el inesperado aterrizaje de McKenzie ante la mirada atónita de dos ‘fumetas’. La acción parece transcurrir en los 80 o principios de los 90, a juzgar por las cintas de vídeo, o aparatos como los televisores, pero logra cierta intemporalidad, como en los films de Jacques Tati, que construyó su mundo propio. Mediante un guión tan elegante como inteligente, Benchetrit realiza una crítica social de los edificios de los barrios de clase baja (en este sentido, resulta divertida una irónica alusión a Jungla de cristal). Al mismo tiempo, indaga en la necesidad de comunicación, con una mirada positiva, pues queda claro que ésta tiende a abrirse camino entre dos personas, por muchas diferencias que haya entre ellos, incluso cuando no se comparte el mismo idioma (en el caso de la historia del hombre llegado del espacio), y que las otras personas pueden ampliar muchísimo las perspectivas de los solitarios. Todo el reparto se merece buena nota, comenzando por la veterana Isabelle Huppert, que se toma un papel menor como si fuera el más importante de su carrera, o la reconocida Valeria Bruni Tedeschi, que refleja con pocas frases la vida gris de su personaje, la enfermera nocturna. No desentonan Gustave Kervern, visto en títulos como La doctora de Brest, que da lugar a los momentos más hilarantes, encarnando al avaro, ni el estadounidense Michael Pitt en el papel más divertido de su filmografía, ni el poco experimentado Jules Benchetrit, reclutado por ser el hijo del director. Pero entre todos ellos llama la atención Tassadit Mandi, la madre, uno de esos talentos naturales cuya mirada lo dice todo.

6/10
La desaparición de Eleanor Rigby

2014 | The Disappearance of Eleanor Rigby: Them

Conor y Eli conformaban un matrimonio perfecto en Nueva York, pero una tragedia cuya naturaleza ignoramos inicialmente les sacudió y ella desapareció sin decir nada. Tras una temporada de ausencia, Eli regresa para vivir en casa de sus padres –él es profesor universitario, ella, francesa, se dedica a la música–, donde también residen su hermana Kate son su hijo. A través de un amigo, Conor, que ha montado un restaurante sin mucho éxito, tiene noticias de que Eli está de vuelta en Nueva York, y que está haciendo un curso en la universidad. De modo que trata de volver a conectar con su esposa. Singular debut de Ned Benson en el largometraje por partida triple, pues este proyecto ha dado lugar a tres películas. En Toronto se presentaron las películas La desaparición de Eleanor Rigby: Él y La desaparición de Eleanor Rigby: Ella, que contaban la historia respectivamente desde los puntos de vista de Conor y de Eleanor, para finalmente hacer una tercera versión cuyo título original traducido es La desaparición de Eleanor Rigby: Ellos, que combinaría el punto de vista de los dos protagonistas. El film es una sensible exploración de cómo pueden afectar las contradicciones, el dolor, el sufrimiento, a las relaciones que nos unen a las personas a las que amamos. Benson sabe introducirnos de algún modo en la subjetividad de los dos protagonistas, magníficamente interpretados por Jessica Chastain –que ejerce, además, de productora– y James McAvoy, entendemos sus reacciones, ya sea quedarse aplanado o evitar pensar en lo que apena y pasar página, o buscar sucedáneos del amor por no saber querer a quien se debe, con sus limitaciones y errores. La paleta de colores que acompaña a cada uno –calores cálidos, anaranjados, para ella, fríos, azulados, para él– es una opción estética adecuada para reflejar sus personalidades, el cómo sobrellevan la desgracia que se les ha venido encima. También el subtexto del póster de Un hombre y una mujer, la emblemática película de Claude Lelouch sobre las segundas oportunidades. El director y guionista tiene también la inteligencia de trazar con mano firme el retrato del Conor y Eli, a través de las personas de su entorno, personajes todos muy interesantes, y que tienen algo que aportar a uno y otra para seguir adelante con sus vidas: los diálogos de padres e hijos, con los amigos, de la pareja, no tienen desperdicio, y las composiciones de los ilustres secundarios –William Hurt, Isabelle Huppert, Viola Davis...– están a la altura que corresponde.

7/10
Luces de París

2014 | La ritournelle

Brigitte y Xavier, granjeros. Un matrimonio de larga duración, con un hijo emancipado que quiere ser acróbata. Sin duda se quieren, pero se tienen muy vistos, conocen del otro todas sus virtudes, pero también las manías y defectos. Ella atraviesa una etapa en que está un poquito harta del marido, de modo que se agarra a la falsa excusa de acudir sola a consulta al dermatólogo en París, por unos sarpullidos en el pecho, para hacerse la encontradiza con un tipo más joven que ella, y bastante apuesto. Ese juguetear con echar una cana al aire le hace conocer a un agradable dentista danés, de edad más parecida a la suya, y con la que congenia. Entretanto, Xavier comienza a tener la mosca tras la oreja, y decide viajar a París sin decir nada a Brigitte. Aunque agradable en su conjunto, esta película es un poco querer y no poder. A su director y guionista Marc Fitoussi le falta un poquito de chispa, no consigue dar con el timing adecuado para entregar con perfección esta pequeña parábola sobre el matrimonio, que se atreve a decir que vale la pena conservar y pelear por el amor que se declaró hace tiempo, a pesar de las dificultades. La narración discurre lenta –la fiesta del inicio se hace interminable, por ejemplo– y no deja de caer en contradicciones, al restar importancia a las infidelidades, si no van en serio no tendrían entidad, viene a decirse con cierta ligereza. El reparto lo encabezan dos veteranos que componen sus personajes sin dificultad, Isabelle Huppert y Jean-Pierre Darroussin, a los que se suma el sueco Michael Nyqvist, con el que se urde una pequeña broma al convertir su personaje en danés, pero jugar con que otro le toma por sueco.

5/10
The Disappearance of Eleanor Rigby: Him

2013 | The Disappearance of Eleanor Rigby: Him

The Disappearance of Eleanor Rigby: Her

2013 | The Disappearance of Eleanor Rigby: Her

Dead Man Down (La venganza del hombre muerto)

2013 | Dead Man Down

Unas misteriosas cartas están atemorizando a Alphonse, jefe de un banda criminal. La cosa no sería importante si esas misivas no fueran acompañadas del asesinato de sus hombres. El mafioso ignora que el responsable es en realidad uno de sus lugartenientes más eficaces, el búlgaro Victor. El motivo es que tiempo atrás, cuando Victor era un ciudadano corriente, Alphonse mandó asesinarle, junto a su mujer y su hija. Ellas murieron pero él sobrevivió. Los planes vengativos de Victor, sin embargo, podrían torcerse debido a la intromisión de una vecina que le ha visto asesinar a uno de los hombres de Alphonse. El sueco Niels Arden Oplev, director de Los hombres que no amaban a las mujeres, entrega un thriller oscuro, que retrata unos personajes de vidas tristes, desesperanzadas, que chapotean en un pasado tan lleno de dolor que les ha llevado a tener un sólo móvil existencial: la venganza. El guión, confuso al inicio, acaba desarrollándose con lógica razonable, y entretiene lo justo, pero lo cierto es que el punto fuerte de Oplev no es narrar historias, sino darles un aire siniestro y malsano. Parte de las carencias argumentales de Dead Man Down (La venganza del hombre muerto) las tiene sin duda un libreto incompleto, al que hay que dar mucho por supuesto. El conjunto tiene un aire desordenado, donde lo mejor es la atmósfera desasosegante y el violento desenlace, aunque resulte increíble. Es curioso además que pese a la carga emotiva que se le presupone a la historia, Dead Man Down (La venganza del hombre muerto) es paradójicamente una película a la que le falta alma. No llegan al espectador los sentimientos de los heridos personajes, su humanidad se ve pero no se siente, porque lo único que parece haber es odio y rencor. Por eso no resultan creíbles algunas de sus reacciones, aunque quizá se deba simplemente a la falta de química entre los protagonistas, un Colin Farrell cada vez más estereotipado y una ambigua Noomi Rapace que ya trabajó a las órdenes de Oplev interpretando a la Lisbeth Salander creada por el escritor Stieg Larsson.

5/10
Tip Top

2013 | Tip Top

Dos inspectoras de Asuntos Internos de la policía son enviadas a una comisaría provincial para investigar la muerte de un informador de origen argelino. A una le gusta vigilar, a la otra golpear.

La religiosa

2013 | La religieuse

Adaptación académica y algo plúmbea de la clásica obra anticlerical del enciclopedista Diderot. La estructura un escrito clandestino de Suzanne Simonin, una joven adolescente, que sufre las insoportables presiones familiares y del convento donde es novicia, para abrazar la vida religiosa. Inocente y sin experiencia de la vida, salvo excepciones puntuales nadie es capaz de ayudarla como necesita, y va pasando por conventos donde le tocan superioras cada vez peores, desde la que no es mala persona pero está atrapada en el "sistema", pasando por la sádica que disfruta haciendo sufrir, hasta llegar a la que siente una inclinación lésbica hacia ella. Vive así una auténtica prisión no escogida voluntariamente. Si inicialmente el director y coguionista Guillaume Nicloux es capaz de mostrar cierta sutileza en mostrar las evoluciones de la protagonista, a medida que avanza el relato las parciales intenciones de denunciar la vida de una monja como algo enfermizo y antinatural, que desata lo peor que hay en el interior de esas mujeres, resultan demasiado obvias. Quizá lo mejor es la interpretación de la angustiada protagonista, Pauline Etienne, que está suficientemente contenida para imprimir algo de credibilidad a la increíble situación descrita. En cambio a Isabelle Huppert le toca bailar con la más fea, su madre superiora cae en el el más puro cliché.

4/10
Linhas de Wellington

2012 | Linhas de Wellington

Bella addormentata

2012 | Bella addormentata

En el año 2009, el caso de Eluana Englaro, en coma desde 1992, provocó una auténtica conmoción en la opinión pública italiana. Su padre había pedido reiteradamente que le retiraran la alimentación e hidratación para llevarla de este modo a la muerte, y tras varios rechazos se acabó aceptando su reclamación el 9 de febrero, en medio de una tormenta política en las cámaras de representantes, en la calle y en los medios. Estos hechos han inspirado a Marco Bellocchio para contar varias historias entrelazadas, que tendrían el telón de fondo del caso Englaro: 1) Un senador debe decidir si votar con su partido la ley que obligue expresamente a alimentar a un paciente en coma, o votar en conciencia, impelido por una dolorosa experiencia personal; 2) Su hija, activista pro vida y anti eutanasia, se enamora de un tipo del bando contrario; 3) Una actriz católica a machamartillo abandonó su carrera para cuidar a su hija en coma, rodeada de monjas que rezan rosarios a pleno pulmón, un marido pasivo para no airarla, y los reproches del hijo actor que piensa que habría que dejar morir a su hermana; 4) Un médico cuida en un hospital a una adicta a la heroína que desea suicidarse. A priori la película de Bellocchio resulta muy prometedora. Además, el cineasta tiene oficio y rueda con empaque. El problema es que quiere jugar a ser objetivo y equilibrado sin conseguirlo. En realidad se le nota demasiado su "background" laico y su punto de vista de que cada cual haga lo que vea, de modo que los personajes católicos son absolutamente grotescos, en tal sentido funcionaba mejor, aun con claras pegas, su mirada al mundo católico, dentro de su perspectiva no creyente, en La sonrisa de mi madre. Quizá lo más increíble, es ver a la católica hija del senador irse a la cama con un tipo al que acaba de conocer, y con el que en principio no tiene nada en común, o el concierto de piano que la beatorra mamá prepara a su hija durmiente, un auténtico delirio. El resultado es un film que difícilmente contentará a partidarios o contrarios a la eutanasia, y que desde el punto de vista estrictamente dramático resulta desequilibrado y en algunos pasajes demasiado obvio. Tiene interés, sí, pero es fallido. Y para dar excusas y eximentes a la hora de matar "por amor", hay que decir que Michael Haneke con Amor es netamente superior al esfuerzo de Bellocchio -curiosamente Isabelle Huppert está presente en ambos filmes-, el austríaco sí sabe guardar la necesaria distancia.

5/10
En otro país

2012 | Da-reun na-ra-e-suh

Singular película de variaciones sobre el mismo tema, a partir de la idea de una joven estudiante de cine que escribe una historia para rodar un corto. De modo que, sin que sepamos distinguir a ciencia cierta si lo que vemos es realidad o ficción, por el indudable verismo de las imágenes, somos testigos tres veces de la llegada a la casa de huéspedes que regenta la madre de la protagonista, de una mujer europea, Anne. En un caso es una famosa directora de cine, en busca de localizaciones. Y en los otros dos hay un adulterio de por medio, en el primer caso de ella, que engaña a su marido con un coreano, en el otro ella se divorció porque el esposo se fue con otra, una coreana. La habilidad del coreano Hong Sangsoo con En otro país, en lo que se diría ejercicio de estilo a lo de Lars Von Trier y Jørgen Leth en Cinco condiciones, es dibujar con unos sencillos mimbres unos personajes parecidos, pero que en cada caso tienen matices, y sirven para mostrar distintos rostros del dolor y del amor con aquello que decidimos y logramos, a veces con suave dramatismo, otras veces con suave humor. La actriz francesa Isabelle Huppert es la europea de la película, a la que dan buena réplica los actores autóctonos, como Yu Junsang, que compone bien al atolondrado socorrista.

6/10
Amor

2012 | Amour

Georges y Anne son un matrimonio octogenario, padres de una hija casada, ambos cultivados profesores de música, que se llevan estupendamente, y que disfrutan de sus días de retiro plácidamente. Un día ella sufre una breve pérdida de conciencia, lo que motiva una visita al médico y un diagnóstico de obstrucción de las arterias que aconseja una intervención quirúrgica. La operación sale mal y Anne queda semiparalítica. Georges se desvive amorosamente por cuidarla, pero ella no encaja bien su situación de dependencia y progresivo deterioro, e incluso querría morir; aunque, también por amor, se esfuerza en no poner las cosas demasiado difíciles a su marido. Impactante película de Michael Haneke, realizada con 70 años a sus espaldas, sobre la ancianidad y sus achaques, la enfermedad y el sufrimiento, el modo en cómo se encaran; Amor ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes, tres años después de que Haneke hiciera lo propio con La cinta blanca. La situación que Haneke describe en su film es sencilla, un anciano cuida a su esposa, ella está cada vez peor, y a él le cuesta más prodigarle su atención; la hija sufre pero tiene su vida en otra ciudad, la atención de las enfermeras no siempre es la mejor, el vigor de un pupilo de antaño puede deprimir más que animar. Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva están soberbios como marido y mujer, mientras que Isabelle, el breve papel de hija, también da lo mejor de sí. El cineasta austríaco sabe crear en Amor la atmósfera de cansancio, agotamiento e impotencia, ante una situación en la que no cabe otra cosa que dar amor; imágenes como la de la paloma, los momentos de intercambio con el portero, etcétera, ayudan a ello. Sólo que en Haneke y sus personajes tal concepto amoroso es esquivo, y ante una situación limite puede conducir a la desesperación. La película ya anuncia lo que va a ocurrir en el impactante arranque, en que la policía y los servicios médicos irrumpen en una casa, en un dormitorio sellado, para encontrar el cuerpo amortajado de una anciana rodeado de pétalos de flores. El resto se dedica a explicar cómo se ha preparado tal escenario fúnebre. Sería un error considerar que Amor es una película militante a favor de la eutanasia, porque ciertamente no lo es. Lo que sí hace es describir un caso concreto de unos personas básicamente buenas, que se siguen amando tras muchos años de matrimonio; y se presenta una situación, donde el dolor y la enfermedad carecen de sentido, y el peso del día a día aplasta, deprime, rompe los nervios. Haneke no juzga, sino que ofrece su historia de decadencia y caída, e invita a pensar.

7/10
Cautiva (Captive)

2012 | Captive

Noveno largometraje de Brillante Mendoza, uno de los principales realizadores filipinos, aunque sus películas se cuelan con cuentagotas en las carteleras de otros países, como España, donde sólo se ha podido ver Lola. Desde que rodara este film, su trabajo anterior, en 2009, Mendoza ha estado ocupado con trabajos televisivos, cortos y segmentos de films colectivos. Cautiva se basa libremente en la historia real del secuestro de varias personas que tuvo lugar en el hotel Dos Palmas, de la playa turística de Palawan, en 2001. El film tiene como protagonista a un personaje inventado, pero basado en varios de los rehenes reales, Thérèse Bourgoine, voluntaria que trabaja para una ONG llevando un cargamento de suministros para una ONG en la zona, cuando se la llevan con su colaboradora filipina, la anciana Soledad, junto con diversos turistas, unos terroristas islámicos que luchan por la independencia de Mindanao y simpatizan con Al Qaeda. Los secuestradores llevan a sus prisioneros en un barco pesquero a la isla de Basilán, en espera de poder pedir un rescate por ellos. Mendoza tiene un estilo que recuerda al cinema verité, y consigue darle a sus imágenes un aire de verosimilitud, así como un ritmo dinámico que le va muy bien al relato. Reflexiona sobre las consecuencias de la intolerancia, al tiempo que logra que se entienda el punto de vista de los terroristas, sin justificar, como es lógico, sus violentas acciones. El relato se sustenta en otra interpretación memorable de las que suele realizar la gran Isabelle Huppert, acompañada de actores de enorme espontaneidad.

6/10
Villa Amalia

2009 | Villa Amalia

Ann es una mujer madura que decide dar un giro radical a su vida cuando comprueba que Thomas, su pareja, le engaña con otra mujer. Ella es compositora de piano y concertista y vive en un lujoso piso, pero decide venderlo todo, cancelar sus cuentas, tirar sus teléfonos y marcharse lejos. Desaparecer en una palabra. Tan sólo mantendrá el contacto con un viejo amigo al que ha vuelto a ver por casualidad. El director Benoît Jacquot vuelve a colaborar con la actriz Isabelle Huppert (Borrachera de poder) en este film bastante soporífero, basado en una novela de Pascal Quignard. " Si quisiéramos resumir la historia –dice Huppert– podríamos decir que el personaje y la película exploran un fantasma universal y bastante simple. ¿Quién no ha soñado con levar anclas, soltar amarras? ¿Convertirse en otro? ¿Cambiar de vida?". Con gran parsimonia vemos los cambios de rutina de la protagonista y los preparativos para su nueva existencia. Pero lo malo es que todo lo que acontece es casi nada y la sola idea de cambiar, de convertirse en otra persona y dejar el pasado atrás, acaba por aburrir. Cine casi minimalista, de una llamativa austeridad en acciones y diálogos, con muchos tiempos de silencio, y donde lo mejor, además de algunos bellísimos encuadres mediterráneos, es el trabajo siempre convincente de la gran Huppert. Lástima que interese bien poco lo que se cuenta. De fondo, queda el triste retrato de unos cuantos personajes solitarios que buscan la felicidad y el afecto, y que sienten un poco como sus vidas carecen de sentido.

4/10
Una mujer en África

2009 | White Material

Un país innombrado de África, que afronta algo muy parecido a una guerra civil. La violencia reina por doquier, y el ejército busca a un insurgente conocido como “El boxeador”. En este contexto se supone que “el material blanco” -o sea, los blancos afincados ahí- es intocable. O eso cree la tozuda Maria Vial, que regenta una plantación, y no está dispuesta a que se eche a perder su cosecha de café. De modo que desoyendo los consejos de su ex marido, y no queriendo enterarse del todo de la precaria salud de su suegro o de la peligrosa indolencia de su hijo, trata de buscar quien le ayude a trabajar en el cafetal. Singular película de la francesa Claire Denis, que atrapa los males endémicos de África -niños militarizados, violencia brutal, luchas tribales...-, aunque fija sobre todo su mirada en la protagonista, interpretada con carisma por una estupenda Isabelle Huppert. En todo el metraje se respira una atmósfera extraña, como de atavismo del que se habría contagiado Maria, a la postre también una “boxeadora”, que sólo piensa en defender su propiedad, y que en el camino se habría dejado a un marido a quien no hace caso, y a un vástago al que no sabe ganarse. El resultado es irregular. Se produce cierta desorientación en el espectador, por falta del marco de un país concreto y de unas circunstancias, del alcance del desorden reinante. Y el desconcierto es grande en la evolución del hijo, del pasotismo a una euforia de “skinhead”, tras cierta humillación, lo que resulta un poco increíble.

5/10
Home. ¿Dulce hogar?

2008 | Home

Un matrimonio y sus tres hijos se han instalado en una casa construida justo al lado de una autopista. De eso hace ya 10 años. Son felices en su hogar, pues la carretera está abandonada y la utilizan como extensión de su casa. Lo mismo sirve como porche, que como pista para jugar al hockey, o como lugar para andar en bicicleta. En todo ese tiempo siempre han vivido con la amenaza de que se va a reabrir la autopista. Pero eso no ha sucedido, hasta ahora. Peculiar película, que tiene como únicos protagonistas a la familia y la autopista. Al principio cuesta asimilar que viven justo al lado de una carretera, pero poco a poco, la historia muestra la cotidianeidad de su día a día y el espectador acaba aceptando la felicidad y la “normalidad” con la que esa familia vive. Sin embargo, la apertura de la autopista lo cambia todo. Mientras que la primera parte muestra la felicidad casi total de los protagonistas, la segunda es completamente asfixiante, empezando por el ruido. La directora Ursula Meier considera tan fundamental el sonido de la carretera que confiesa que escribió el guión junto a una autopista para no perder nunca de vista el ruido insoportable que hacen los vehículos que pasan constantemente. Con la apertura llega el debacle. La familia intenta mantener sus costumbres, pero es casi imposible. Al ruido ensordecedor y constante hay que unir el hecho de que para salir de su casa tienen inevitablemente que cruzar andando la peligrosa carretera. Hacen de todo para seguir allí. Su resistencia numantina acaba siendo enfermiza y la felicidad se transforma en cansancio, angustia, desasosiego y agresividad. La intención de Meier era la de mostrar cómo la obstinación puede acabar resultando un peligro mayor para la familia que la propia autopista. La cinta es original y cuenta con la presencia de la gran actriz que es Isabelle Huppert. Sin embargo, los personajes están tratados más como un todo –la familia– que de manera individual. Sabe a poco el desarrollo escaso que hay de cada uno de ellos, lo que hace que no cuadre mucho la decisión que toma la hija mayor. Habría sido interesante haberlos conocido mejor.

4/10
Borrachera de poder

2006 | L' ivresse du pouvoir

Jeanne Charmant Killman es la juez instructora de un importante caso de escándalo financiero, por el que ha ordenado el ingreso en prisión de Humeau, el presidente de un potente grupo industrial. Ella, casada y sin hijos, es una profesional rigurosa, implacable, y como un témpano de hielo. Está deseando que su investigación permita la condena de un buen puñado de delincuentes de guante blanco, pero las ramificaciones del caso, que salpican a empresarios y políticos de altísimo nivel, pueden hacerle la tarea muy complicada. Por otro lado su marido Philippe se siente ninguneado, ella sólo parece prestar atención a su caso, y a un suave humor irónico, que siempre le acompaña, y que entiende muy bien su sobrino Felix, un 'bon vivant' que vive temporalmente con el matrimonio. Estamos ante un film típicamente chabroliano, con ese aire gris tan suyo, que le sirve para fustigar a la pequeña burguesía y a los poderosos. A estas alturas el veterano Claude Chabrol parece capaz de hacer cine con los ojos cerrados. Aquí maneja a la perfección los mecanismos narrativos, el pasar de los interrogatorios a los escenarios íntimos como el domicilio de la juez. Igual te planta un perfecto plano secuencia al inicio para mostrar la detención de Huneau, que juega con el campo y contracampo en los interrogatorios, o muestra a los personajes en el mismo plano en las escenas del hogar. Acierta al abordar el tema de la corrupción política y empresarial, y sabe dosificar algunos elementos de suspense, el atentado (¿o no lo ha sido?) contra Jeanne, o las zancadillas que ella encuentra en su camino, como la asignación de una juez ayudante, que esperan le saque de sus casillas. Isabelle Huppert trabaja por séptima vez para Chabrol, y le entrega a éste lo que espera, el personaje de alguien implacable, dura, muy dura, pero que en algún momento es capaz de mostrar, levemente, compasión. Los demás personajes, secundarios, están muy bien, y destaca sobre todo François Berleand, como el hombre en prisión que se va desfondando. La escena de su salida de la cárcel es una perfecta conjunción de la maestría de un gran director y un estupendo actor.

7/10
Propiedad privada

2006 | Nue propriété

Pascale, una mujer divorciada, convive en el domicilio familiar con sus dos hijos, Thierry y François, dos jóvenes egoístas que viven a sus expensas a pesar de que han alcanzado hace tiempo la edad de abandonar el nido. Y sin embargo, no paran de hacerla sufrir e infravalorarla. Así que Pascale ha decidido vender la casa, para gastarse el dinero en un viaje con su amante. Sus hijos no entienden su decisión y se enfrentarán brutalmente a ella. Isabelle Huppert es una de las grandes del cine francés. Su presencia eleva la calidad de este dramón, que muestra sin concesiones los duros efectos de la desestructuración familiar. “La violencia que surge entre los personajes procede de un dramático divorcio, que ha provocado una rivalidad entre los dos hijos, que es el espejo de la rivalidad de sus padres”, apunta el cineasta Joachim Lafosse, responsable del film. Algunas secuencias tienen mucha fuerza dramática, como cuando el novio de la madre intenta mediar entre ella y sus hijos en el curso de una cena. Los personajes frívolos y agresivos que retrata son bastante corrientes en la sociedad actual, pero resulta muy difícil identificarse con ninguno, por lo que el film se ve desde fuera.

4/10
Gabrielle (2005)

2005 | Gabrielle

Un texto de Joseph Conrad sirve al francés Patrice Chéreau (La reina Margot) para indagar acerca de la indolencia y el fracaso matrimonial. Francia, principios de siglo. Jean Hervey es un multimillonario hombre de negocios que vive una existencia al parecer apacible en su enorme mansión. El silencio y la tranquilidad de su casa sólo se rompe los jueves de cada semana, cuando los numerosos amigos de Jean y de su mujer, Gabrielle, son recibidos en la cena. Todo parece idílico, pero la realidad es muy diferente. La cosa promete y el espectador comienza a ver esta película como si de una moderna Gertrud se tratara... hasta que la cosa se estanca y se queda en... nada. Pero, eso sí, una nada envuelta a la francesa, llena de diálogos y reproches, de silencios y aspavientos, de verdades a medias. Al cabo, un hombre y una mujer que no se aman y han dejado pasar el tiempo hasta que sus vidas en común dejan de tener sentido es lo único que ofrece Chéreau, que hace alarde además de una pretenciosidad a veces insoportable. Le pesa a la película un guión demasiado discursivo, irreal, que se acaba convirtiendo en un dramón monolítico y a la postre muy poco original, con un ritmo premioso y una ambientación demasiado tristona, siempre dentro de las paredes de la mansión, con luz artificial... Todo sería horrible si no fuera por el trabajo de los actores, especialmente de la Huppert, que verdaderamente ofrece una intensidad –la escena del baño es un ejemplo– muy difícil de igualar.

3/10
Las hermanas enfadadas

2004 | Les soeurs fâchées

Louise es una mujer madura que abandona su residencia en el campo para visitar a su hermana Martine, de parecida edad. No puede haber dos hermanas más distintas. Mientras que Louise es inocente, bondadosa e ingenua, Martine es una resabiada que lleva la sofisticación en la sangre y no puede evitar despreciar a su hermana por su simpleza. Además Martine detesta a su esposo, mientras que Louise vive enamorada de su marido… Su encuentro trae recuerdos para ambas, conversaciones, riñas, acusaciones crueles y perdones… Comedia francesa, a ratos de una extraña dureza, con incisivos diálogos y con las brillantes lecciones interpretativas de Huppert y de Frot, sin duda dos de las mejores actrices francesas del momento.

4/10
Extrañas coincidencias

2004 | I Heart Huckabees

Albert, joven obsesionado con la ecología que intenta salvar una zona verde que va a ser edificada, acude a una pareja de ‘detectives existenciales’, para que solucionen el caos existencial en el que vive. Poco después, conoce a Tom, un bombero obsesionado por la utilización del petróleo. David O. Russell dirigió la interesante Tres reyes, en cuyo reparto figuraba el actor y director Spike Jonze. El nuevo trabajo de Russell supone un cambio absoluto de registro y parece imitar en cierta forma el tono surrealista de Jonze en películas como Adaptation. El ladrón de orquídeas, pero con secuencias más absurdas y humorísticas. Aunque cuesta encontrarle sentido al film, este tono absurdo sirve para realizar una crítica del mundo moderno, de la que se deduce que algunas de las cosas que hacemos son absurdas, y que el nihilismo que impregna la sociedad no lleva a ninguna parte. En un reparto repleto de estrellas destacan Dustin Hoffman y Lily Tomlin como excéntricos detectives y Naomi Watts, una modelo que prefiere ir vestida de pobre.

4/10
Mi madre

2004 | Ma mère

Tras la muerte de su padre, Pierre, un chico de 17 años, se deja arrrastrar por su autodestructiva madre a una relación sadomasoquista e incestuosa. Sórdida cinta que adapta la novela póstuma de Georges Bataille. Como era de esperar, Isabelle Huppert realiza una brillante caracterización de la madre, el personaje más inquietante.

3/10
El tiempo del lobo

2003 | Le temps du loup

Anne, mujer de mediana edad, huye de la ciudad por una hecatombe, con su marido e hijos. La familia intenta refugiarse en su casa de campo, pero ha sido ocupada por unos desconocidos que acaban asesinando al marido. Anne deberá arreglárselas con sus retoños en una zona arrasada. El controvertido Michael Haneke, autor de Funny Games, continúa empeñado en mostrar el comportamiento del ser humano en situaciones extremas. Este singular experimento fílmico muestra las consecuencias de una catástrofe a gran escala, siguiendo los cánones del cine de desastres, pero con la curiosa novedad de que no se explican las causas de lo ocurrido. Haneke se esfuerza por no acercarse a los personajes, creando una atmósfera fría, pero  saca partido a Isabelle Hupert, con la que repite tras la insana La pianista, y nos descubre el inesperado talento de actor del cineasta Patrice Chéreau, autor de películas como Intimidad.

5/10
8 mujeres

2002 | 8 femmes

Una aislada casa de campo. El asesinato de su dueño y señor. Y ocho mujeres –su mujer, las dos hijas, la suegra, la cuñada, la hermana, la cocinera y la doncella–, cada una de las cuales tenía razones más que suficientes para perpetrar el crimen. ¿Quién es la culpable? Suena a argumento de una novela de Agatha Christie. Pero sabiendo que tras la cámara está el francés François Ozon, rendido admirador de Fassbinder y Almodóvar, uno sabe que el film no puede ser una historia detectivesca convencional. Y en efecto, el argumento es la excusa para articular una tragicomedia con fotografías de hermosos colorines, y hasta canciones, donde salen a colación todos los trapos sucios de la familia. El reparto es la mejor baza del film, e incluye jóvenes valores (como Virginie Ledoyen) junto a estrellas consagradas (Catherine Deneuve, Danielle Darrieux).

5/10
La pianista

2001 | La pianiste

Una profesora de piano. Rarita hasta decir basta. Parece modosita y tal, con aire de puritana. Pero es una sadomasoquista de armas tomar, que frecuenta espectáculos porno y a la que le chiflan las perversiones sexuales. Pero de pronto un joven alumno se empeña en seducirla. La película, morbosa hasta límites insospechados, cautivó al jurado del Festival de Cannes, que le dio el Gran Premio, además de los galardones a mejor actor (Benoît Magimel) y actriz (Isabelle Huppert).

4/10
Saint-Cyr

2000 | Saint-Cyr

Película basada en hechos históricos. Sigue las andanzas de Madame de Maintenon, conocida en la Francia de Luis XIV no sólo por ser primero amante y luego la segunda esposa del monarca, sino por su fundación en 1638 de una singular institución: la escuela Saint-Cyr, exclusivamente femenina, donde se formaban muchachas de familias nobles venidas a menos. Destaca la grandísima interpretación de Isabelle Huppert. El film compitió en Cannes, pero se quedó sin premios.

5/10
Gracias por el chocolate

2000 | Merci pour le chocolat

Un matrimonio. Ella, es ejecutiva de una fábrica de chocolate. Él, un prestigioso pianista. Tienen un hijo. Un día se presenta en su casa una joven, estudiante de piano. Ella ha averiguado que, recién nacida, estuvo a punto de ser intercambiada por el hijo. Y, visto su talento musical, surge la duda. ¿Hubo tal intercambio? El suspense está servido. Atmósfera inquietante. Claude Chabrol la crea con pasmosa sencillez, para hablar de “la perversidad considerada como mal absoluto”. En el grupo de actores destaca Isabelle Huppert, que comenta: “Sobre el papel las escenas parecen anodinas y carentes de acción. Pero a medida que las interpretas, como por arte de magia, van tomando cuerpo.”

6/10
Los destinos sentimentales

2000 | Les destinées sentimentales

Historia de amor y adulterio ambientada a finales del siglo XIX. Jean es un pastor protestante casado, padre de familia y marido resignado. Un día, en un baile en Barbazac, conoce a Pauline, una joven de veinte años de la que se enamora perdidamente. Rompiendo las reglas de la sociedad puritana del momento, ambos comienzan un romance juntos.  

6/10
La comedia de la inocencia

2000 | Comedie de l'innocence

Camille es un chaval de nueve años, muy despierto, que lo filma todo con su videocámara. Un día le da por decir que Ariane, su madre, no es su madre. Y le presenta otra mujer, según él su auténtica madre. Lo que parece un disparate va tomando cuerpo. Inquietante film de Raúl Ruiz, en el que Isabelle Huppert es la madre confundida que no sabe qué pensar.

6/10
No va más

1997 | Rien ne va plus

Betty y Víctor forman una curiosa pareja de timadores. Ambos recorren Francia y los países contiguos buscando gente insensata a quien dar el golpe. Su plan es bien sencillo y no suele darles ningún problema: acuden a ciudades donde se organiza alguna convención o congreso, allí se fijan en algún asistente adinerado y tienden su trampa. Betty aprovecha sus encantos para seducirle, y el astuto Víctor hace valer su astucia para desplumarle. Todo les funciona a las mil maravillas hasta que cometen una terrible equivocación. No caen en la cuenta de que el último personaje timado tiene que ver con un grupo de criminales sin escrúpulos. De esta forma se involucran en una peligrosa trama mafiosa, y tendrán que echar toda la carne en el asador para salir ilesos. Un planteamiento atractivo ideado y escrito por el propio director, el prestigioso Claude Chabrol. Premio a la mejor película y al mejor director en el Festival de San Sebastián en 1997. La película despierta el interés desde el principio hasta el final, y tiene algunas escenas brillantes. Recomendable.

6/10
Los méritos de Madame Curie

1997 | Les palmes de M. Schutz

El film describe el esfuerzo investigador del célebre matrimonio Curie, ambos prestigiosos científicos. El director de la Escuela Superior Química donde trabajan pretende llevarse el mérito de su trabajo. Naturalmente, no se saldrá con la suya. Se trata de una esmerada adaptación de una obra teatral, que refleja con acierto el lado humano de los Curie. Estupendo reparto de actores franceses.

6/10
Las afinidades electivas

1996 | Le affinità elettive

Durante las guerras napoleónicas, un arquitecto se traslada a Toscana a pasar una temporada con un viejo amigo, que acaba de contraer matrimonio felizmente y al que le va a restaurar la finca donde reside. Todo va muy bien hasta que Eduardo se enamora de la hija adoptiva de la mujer de su amigo.  Cuidada adaptación de la clásica obra homónima de Goethe, dirigida por dos de los realizadores más interesantes de Italia, los hermanos Taviani. El reparto, encabezado por Isabelle Huppert, es soberbio.

5/10
Los viajes de Gulliver (1996)

1996 | Gulliver's Travels

Adaptación para televisión de la clásica novela de Jonathan Swift. Cuenta la historia de Lemuel Gulliver, un inglés que ha sido encerrado en un manicomio, pues existen serias dudas acerca de su salud mental. Y no es de extrañar pues, en efecto, cuenta que le han sucedido tal cantidad de aventuras mágicas, con los más variopintos personajes, que hace falta tener una fe de gigante para creer sus aventuras. El director de esa excelente serie televisiva llamada Retorno a Brideshead, que responde al nombre de Charles Sturridge, ha sido el responsable de esta divertida película fantástica, donde desfilan tipos como los Yahoos, unos extraños humanoides, o los célebre liliputienses. Una esmerada ambientación y efectos especiales, y un reparto de viejas glorias, como Peter O'Toole o Geraldine Chaplin, son garantía del film.

6/10
Lumière y compañía

1995 | Lumière et compagnie

Un grupo muy numeroso de directores, entre los que destacan Theo Angelopoulos, Vicente Aranda, Spike Lee o Liv Ullmann, se reúnen para rodar una película cada uno, con una características muy definidas: utilizando cámaras de la época de los hermanos Lumiere, con una duración de 52 segundos como máximo, empleando la luz natural y sin usar más de tres tomas. Esta peculiar iniciativa se llevó a cabo en 1995, como homenaje a los 100 años que cumplía el cine. El resultado es un insólito y desigual experimento.

4/10
La ceremonia

1995 | La Cérémonie

Sophie es una joven contratada como asistenta por una acomodada familia rural con dos hijos adolescentes. La que en principio parece una eficiente e inofensiva criada, pronto empieza a revelar un extraño carácter, así como un turbio pasado. Su amistad con una empleada de correos del pueblo, con la que comparte sus secretos, se convertirá en complicidad a la hora de cometer un terrible y sádico crimen. El veterano Claude Chabrol adapta la novela de intriga La mujer de Piedra, de Ruth Rendell y vuelve a mostrar su peculiar visión de cierto sector de la burguesía, lo cual le lleva a elaborar una serie de retratos humanos negativos. El film cuenta con un guión bien estructurado, que logra plantear la trama con gran naturalidad. Los actores están excelentes, destacando una elegante Jacqueline Bisset. Claude Chabrol consiguió con este relato, que se puede encuadrar dentro de la serie negra, diversos galardones. En el festival de Venecia de 1996, el de mejor interpretación femenina, y el Premio Cesar 1995 en la misma categoría.

6/10
Amateur

1994 | Amateur

Sorprendente película del independiente e inclasificable Hal Hartley, como lo prueba lo complicado que es exponer un argumento por el que deambulan una ex-monja que se dedica a escribir relatos porno, un gángster desmemoriado, una actriz de cine porno que desea abandonar ese mundo, una policía que lo pasa mal en su trabajo... Con increíble agilidad, una buena dosificación de elementos tragicómicos y unos sólidos personajes, el cineasta entrega una película fresca, y con mayor carga moral de lo que cabría sospechar por lo antes descrito.

6/10
Madame Bovary (1991)

1991 | Madame Bovary

Adaptación de la novela decimonónica de Gustave Flaubert, donde la mujer del título es infeliz junto a su aburrido marido. Motivo por el cual mantiene una aventura extraconyugal con un joven aristócrata.

6/10
Asunto de mujeres

1988 | Une affaire de femmes

Sórdida historia real, sobre una madre de familia que se corrompe y acepta ejecutar abortos en la Francia ocupada por los nazis. Isabelle Huppert encarna a la última mujer guillotinada en Francia.

5/10
Los poseídos

1988 | Les possédés

Adaptación de una novela de Fiódor Dostoyevski. Sigue a un grupo de idealistas revolucionarios, que sueñan con acabar con la tiranía que domina en Rusia. Andrzej la había adaptado para el teatro, y tenía gran ilusión en el film, pero no quedó satisfecho, lo consideraba un fracaso, pues evidenciaba en exceso el origen escénico.

6/10
Falso testigo

1987 | The Bedroom Window

Terry tiene una relación extramatrimonial con la esposa de su jefe. Nadie sospecha nada pero después de convertirse en testigos de un crimen, su relación se sitúa en la cuerda floja. Si testifican sacarán a la luz su idilio, algo que podría complicarles mucho las vidas. Pero si no lo hacen, estarán dando carta blanca a un asesino. Steve Guttenberg protagoniza este thriller de contenido dramático después de que alcanzara la popularidad al encarnar al simpático y locuaz Mahoney de Loca academia de policía.

4/10
Historia de Piera

1983 | Storia di Piera

Piera es una mujer muy liberada que vive en un pueblecito italiano a finales de la posguerra. Sus modales y la forma de relacionarse con los demás no está bien visto entre sus vecinos. Ya desde pequeña acompañaba a su madre en sus citas con hombres y ella misma inicia una relación incestuosa con su propia hija. La falta de moral y estabilidad familiar que ha vivido desde pequeña hace que empiece a tener problemas de salud. Este drama erótico está basado en la vida de la actriz Piera Degli Esposti, a la que la da vida la bella Isabelle Huppert.

6/10
Pasión (1982)

1982 | Passion

Película dentro de una película. Pasión es además de la película de Godard, la película que trata de rodar Jerzy, un director de cine polaco afincado en París. Todo va mal, nada tiene sentido, la producción se desmorona. Al menos Jerzy tiene la suerte de encontrar el amor, una mujer que hará que modifique sus planes más inmediatos.

4/10
La Truite

1982 | La Truite

Frederique, una joven del ámbito rural, decide dejar a su marido, con el que no se lleva bien, y dirigirse a la gran ciudad. Acaba trabajando para una corporación financiera. Una de las menos conocidas cintas de Joseph Losey, que no acaba de darle interés al guión, a pesar de que cuenta con extraordinarios intérpretes franceses.

5/10
Entre nosotras

1982 | Coup de foudre

Coup de torchon

1981 | Coup de torchon

En una colonia francesa en 1938, Lucien es un policía de un pequeño pueblo al que casi nadie toma en serio, incluida su mujer. No tiene autoridad y hace la vista gorda ante pequeños delitos. Pero, un buen día, Lucien va a cambiar por completo su forma de ser. Drama rural protagonizada por un camaleónico Philippe Noiret (¿Arde París?, Cinema Paradiso) y una sensual Isabelle Huppert (La ceremonia).

6/10
Loulou

1980 | Loulou

Una mujer burguesa, aburrida con su mediocre vida, engaña a su marido con un desempleado con el que tiene abundante diversión en forma de sexo. ¿Pero qué pasa cuándo de tan frívola relación se engendra una criatura? ¿Es el aborto la solución? Maurice Pialat no es nada complaciente con los protagonistas de esta cinta, personajes egoístas atrapados en sus propias contradicciones. De modo que lejos de tontos 'buenismos', fustiga la violencia y la búsqueda del placer a toda costa, la falta de grandes ideales, pero sin moralinas, simplemente mostrando con objetividad vidas vacías. Hay un buen trabajo actoral del trío Isabelle Huppert, Gérard Depardieu y Guy Marchand.

5/10
La puerta del cielo

1980 | Heaven's Gate

Unos ganaderos americanos de finales del siglo XIX contratan el trabajo de unos mercenarios para dar muerte a un centenar de inmigrantes, pues creen que son un impedimento para el progreso, en un momento de la historia donde Norteamérica era considerada la tierra de las oportunidades. Desmesurada película que fue un impresionante fracaso de taquilla y a la que se acusó de ser la causante de que la compañía UA cayera en picado. Pero, lo cierto es que la historia, dirigida por Michael Cimino (El cazador), es una epopeya con una preciosa fotografía y un mensaje claro y violento de lo que supuso el nacimiento de los modernos Estados Unidos y del sueño americano. Fue nominada a los Oscar por la dirección artística y destaca en el reparto Kris Kristofferson, Christopher Walken, Isabelle Huppert o Jeff Bridges, entre otros.

5/10
Salve quien pueda, la vida

1980 | Sauve qui peut (la vie)

Tras casi una década moviéndose en el documental, Jean-Luc Godard volvió a la ficción con una historia triangular, dos mujeres y un hombre con sus intercambios sexuales, en una situación anímica de profunda desilusión. El cineasta suizo sigue experimentando, y se nota todavía su enorme talento, pero ha perdido la frescura de sus títulos rompedores en los 60.

6/10
Las hermanas Brontë

1979 | Les soeurs Brontë

Téchiné echa mano de dos de las grandes actrices del cine francés para narrar, de modo sentido y reposado, la historia de las escritoras Emily, Charlotte y Anna Brontë, hijas de un pastor anglicano recién enviudado, y que comparten el vitalismo y la inclinación por la literatura en la Inglaterra victoriana.

5/10
Prostituta de día, señorita de noche

1978 | Violette Nozière

Truculento film que encaja a la perfección en la filmografía de Claude Chabrol. Se basa en un caso real, el de una joven que asesinó a sus padres con un veneno, y que se defendió asegurando que su progenitor abusaba de ella. Las estupendas Stéphane Audran e Isabelle Huppert son madre e hija en una película en que Chabrol sabe evitar caminos trillados.

6/10
El juez y el asesino

1976 | Le juge et l'assassin

Finales del siglo XIX. Un sargento del ejército francés mata a su amante e intenta suicidarse. Milagrosamente salva la vida y es recluido en un psiquiátrico. Una vez en la calle, encadena una serie de crímenes y violaciones, hasta que es detenido. Un juez ve en el caso la posibilidad de impulsar su carrera política, pero la cosa podría volverse en su contra si de nuevo fuera considerado demente el ex sargento. Historia basada en hechos reales, habla del oportunismo de un personaje que se aprovecha de la desgracia ajena para intentar sacar tajada política. Tavernier, que consultó los recuerdos del juez, conservados en la Biblioteca Nacional francesa, reconocía haber mezclado lirismo e ironía en su narración. Y afirma el cineasta que el resultado final responde a su idea de que "una sociedad puede ser juzgada en función de la manera como trata a sus enfermos mentales".

6/10
Rosebud

1975 | Rosebud

Varias jóvenes, todas ellas hijas de conocidos personajes de la política internacional, inician un viaje en el lujoso yate Rosebud, que va a partir de Saint-Tropez. Pero inesperadamente, el grupo Septiembre Negro de terroristas palestinos irrumpe en la embarcación y asesina a la tripulación. Éstos secuestran a las muchachas y llevan el barco hasta una playa israelí. Una vez allí, obligan a las chicas a participar en unas grabaciones y exigen que éstas sean emitidas por las cadenas televisivas. De lo contrario, matarán a alguna de sus rehenes. El agente encubierto Larry Martin se encarga de la difícil tarea de solucionar la situación. Penúltimo trabajo del irrepetible Otto Preminger, que posteriormente dirigíría El factor humano, basada en una novela de Graham Greene. En esta ocasión, el ilustre cineasta vienés, responsable de títulos como Laura y Éxodo, lleva al cine un texto de Paul Bonnecarrere y Joan Hemingway. El veterano cineasta le encargó la adaptación del guión a su hijo Erik Lee. Contó con un eficaz reparto en el que destaca el siempre memorable Peter O'Toole, como el agente Larry Martin, y la entonces jovencísima Isabelle Huppert. En  España se estrenó con el título Desafío al mundo. El terrorismo palestino ha dado lugar a películas de gran calidad como Munich o Domingo negro.

5/10
Ella, yo y... el otro

1972 | César et Rosalie

Melodrama que parte del triángulo amoroso –descrito de forma poco elegante en su título en español– formado por Rosalie (Romy Schneider), su actual pareja César (Yves Montand) y su antiguo amante David (Sami Frey). Cuando César enloquece de celos, Rosalie le abandona yéndose a vivir con David. Pero al pasar los años, César vuelve a aparecer en sus vidas. Lírico drama romántico, muy en la línea de cine intimista y reflexivo que su director había comenzado en 1970 con Las cosas de la vida. Para ello, de nuevo cuenta con Romy Schneider como transmisora de sensaciones y sentimientos, esta vez inmersa en una dualidad romántica creada por el ambiente violento transmitido por César y la seguridad que le proporciona David. Isabelle Huppert aparece brevemente en pantalla.

7/10

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